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Partido Socialista Obrero Español (PSOE)
Ceuta, 1 de diciembre de 2006
COMUNICADO
El jefe de Juan Vivas
Partido Socialista Obrero Español (PSOE)
El senador Pedro Gordillo, con ese verbo florido que le caracteriza, ha manifestado que los servicios jurídicos de la Ciudad van a estudiar (“porque lo tienen que estudiar, eh”) la posibilidad de imponer a las navieras la intercambiabilidad de billetes mediante una ley que posteriormente propondrían en el Congreso o en el Senado los parlamentarios del PP por Ceuta. La noticia nos llena de sorpresa porque no sabíamos que los juristas que trabajan para la Ciudad tuviesen entre sus funciones la de hacer de asistentes de los parlamentarios nacionales del PP. Ni sabíamos que, por imitar al Presidente de la Autoridad Portuaria, el senador Gordillo se hubiese convertido también en portavoz de la Ciudad. Pensábamos, tal vez ingenuamente, que el hecho de que los parlamentarios ceutíes pertenezcan a la misma formación política que el Gobierno de la Ciudad no les confería jurisdicción alguna sobre los servicios municipales. Parece ser que estábamos equivocados y que el Gobierno del Presidente Vivas y toda la administración a su cargo dependen jerárquicamente del senador Gordillo, que para algo es presidente del PP de Ceuta. No obstante, nos resulta extraño ese tipo de “totum revolutum” por el que, como Vivas depende de Gordillo en el Partido, el senador tiene también bajo su mando a toda la Administración de la Ciudad. Sin embargo, la derecha tiene esos tics autoritarios y lo mismo que el Presidente Vivas obedeció y consintió en hermanar a toda Ceuta con el Partido Popular de Andalucía igual está obligado a permitir que los servicios jurídicos de la Ciudad hagan el trabajo y cubran las carencias de los parlamentarios ceutíes. Quien manda, manda y está claro que don Pedro, al ser jefe de Juan Vivas en el PP, se ha convertido en el mandamás de la Ciudad. Al margen de esas extrañas sumisiones y dependencias, no parece oportuno que sea precisamente ahora cuando a los parlamentarios del PP se les ocurra regular por ley la intercambiabilidad de billetes. Podían haberlo hecho cuando el PP gobernaba en España bajo la presidencia del Sr. Aznar, que es cuando se produjo la resolución del Tribunal de Defensa de la Competencia (TDC) que dio origen a los actuales problemas. Fue en 2002, mientras gobernaba el Partido Popular con mayoría absoluta, cuando el Rotary Club de Ceuta decidió denunciar a las navieras ante el Servicio de Defensa de la Competencia “por supuestas conductas prohibidas por la Ley 16/1989, de 17 de julio, de Defensa de la Competencia, consistentes en que las mencionadas empresas habían establecido un acuerdo para ofertar conjuntamente los servicios de transporte que realizan entre Ceuta y la Península, unificando los precios y repartiéndose el pasaje”. Fue en 2003, concretamente el 13 de Junio, festividad de San Antonio, cuando el TDC adoptó la resolución por la que se sancionaba a cada naviera con cien millones de pesetas y se suspendía el intercambio de billetes. Los parlamentarios del PP por Ceuta nada hicieron entonces al conocer la denuncia y tampoco reaccionaron en modo alguno cuando se conoció la resolución del TDC. En 2002 y 2003 a los parlamentarios del PP por Ceuta no les importó el perjuicio grave que se causaba a los ceutíes y visitantes con la desaparición de la intercambiabilidad. Los parlamentarios del PP por Ceuta prefirieron guardar silencio y ocultar a los ceutíes la que se les venia encima. Naturalmente, en esa época gobernaba en España el Partido Popular y sus parlamentarios por Ceuta no tuvieron valor de sugerir a su Gobierno una ley que obligara a las navieras a aceptar el intercambio de billetes. Prefieren proponerlo ahora para, según palabras de Gordillo, “ver qué dicen los socialistas”. El Gobierno de Juan Vivas tampoco quiso defender entonces a los ceutíes tratando, al menos, de impedir que desapareciera la intercambiabilidad. La Ciudad Autónoma de Ceuta se personó en el expediente y fue admitida como parte interesada pero, en lugar de defender a los ceutíes y exigir la permanencia del sistema de intercambio durante todo el año, se limitó a pedir que la intercambiabilidad, además de a la OPE, se extendiera también a las vacaciones de Semana Santa, Navidad y algunas fiestas nacionales. El Gobierno de Juan Vivas aceptaba de este modo que durante el resto del año estuviese prohibido el intercambio y, por olvidarse de Ceuta, hasta se olvidó de las fiestas locales. Por eso sorprende ahora que, quienes no defendieron a los ceutíes cuando debieron hacerlo, pretendan presentarse en la actualidad como los paladines de la intercambiabilidad de billetes. Si sorprendentes son el actual interés de los parlamentarios del PP de Ceuta en defender la intercambiabilidad o la reciente disposición del Gobierno local para prestar los servicios jurídicos de la Ciudad a los senadores y al diputado, mas sorprendente aún es ese afán intervencionista de una organización política como el Partido Popular que en materia económica se proclama liberal y defensor a ultranza de la libre competencia. El caso es que el senador Gordillo no ha querido perderse la ocasión de participar en este tema y poner su guinda. A lo mejor es que no sabe el senador que, como decía Groucho Marx, “es mejor estar callado y parecer tonto, que hablar y despejar las dudas definitivamente”.
El autor del comunicado es el único responsable de su contenido ya que este website no interviene en forma alguna en su redacción.
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