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Cruz Roja Española en Ceuta
Ceuta, 1 de octubre de 2009
COMUNICADO
Cuatro mortíferas catástrofes azotan Asia y el Pacífico
Cruz Roja Española en Ceuta
De nuevo la región de Asia y el Pacífico está confirmando trágicamente su reputación como una de las regiones más propensas a desastres del mundo, con cuatro catástrofes casi simultáneas, la devastación del tifón Ketsana y las lluvias torrenciales en Filipinas y Viet Nam en el sudeste de Asia, y un fuerte terremoto seguido por un tsunami en las islas de Samoa, en el Pacífico. Además, un terremoto de 7,9 en la escala de Richter se registró ayer miércoles, frente a la costa occidental de Indonesia, a unos 50 kilómetros de Padang, la capital de Sumatra Occidental. Muchos edificios están dañados, pero no hay informes de muertes o lesiones, hasta el momento. Una alerta de tsunami fue emitida inmediatamente para Indonesia, India, Tailandia y Malasia. Estos desastres ya se han cobrado la vida de cientos de personas en toda la región, sembrando la devastación, el caos y las dificultades económicas, y están poniendo seriamente a prueba el temple y la preparación para casos de desastre de los gobiernos y los actores humanitarios. Por su parte, la Cruz Roja y la Media Luna Roja en la región movilizó inmediatamente a miles de voluntarios y personal experto en gestión de desastres. Gracias a los sistemas de alerta temprana, las poblaciones amenazadas fueron evacuadas antes del tifón y el tsunami, albergues ya han sido instalados, y se ha organizado la distribución de ayuda humanitaria pre-posicionada, así como agua y alimentos. La alerta temprana salva vidas "Es en tales circunstancias que la inversión en la preparación para desastres y en la alerta temprana merece la pena en términos reales y muchas vidas son, literalmente, salvadas gracias a una preparación efectiva", dice Michael Annear, coordinador de la gestión de desastres de la Federación Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja (FICR) en Asia y el Pacífico. "Una reciente formación sobre la preparación para desastres que tuvo lugar en tres países de la región ha demostrado su valía, con miles de vidas salvadas gracias a una evacuación rápida, al establecimiento de centros de acogida y a la distribución de alimentos, agua y artículos de primera necesidad. Ahora concentraremos nuestros esfuerzos en la restauración de la vivienda y de los medios de subsistencia ". "Lamentamos toda pérdida de vidas humanas y el hecho sigue siendo que todavía hay demasiadas muertes y lesiones. La asistencia a largo plazo será necesarios para garantizar la recuperación y esperamos que la inversión en medidas de reducción del riesgo seguirá creciendo". Una financiación de emergencia ya ha sido despachada A nivel mundial, la FICR ha liberado fondos de contingencia de Fondo de reserva para el socorro en casos de desastre (DREF) para apoyar operaciones de la Sociedades nacionales de la Cruz Roja y la Media Luna Roja en los tres países afectados (250.000 francos suizos para Filipinas, 314.000 francos suizos para Viet Nam y 325.000 francos suizos para Samoa). Un llamamiento de emergencia se está ultimando para las Filipinas y otras apelaciones pueden ser emitidas tras el examen de las evaluaciones de necesidades de socorro en curso. Ayuda Alrededor de 135 voluntarios de la Cruz Roja de Samoa están asegurando la distribución de agua potable, suministros de primeros auxilios, lonas y otro tipo de socorro a las familias afectadas. Estos voluntarios especialmente capacitados fueron los que inicialmente propagaron las alertas tempranas a los habitantes de los sentamientos costeros para que se mantuviesen alejados de las playas, actualmente están apoyando los trabajos de evacuación en y alrededor de Apia, y la gestión de tres campamentos para los desplazados. También están participando en las evaluaciones de necesidades. Según fuentes oficiales, por lo menos 79 personas han muerto y se estima que 60 aldeas y 15.000 personas han sido afectadas por este desastre. Los temblores continúan sacudiendo el país, y las alarmas de tsunami siguen sonando. En Tonga, los informes indican que se inundaron las Islas Niuas y varias aldeas, las cifras preliminares sitúan la cifra de muertos a siete, con otras tres personas desaparecidas. La Cruz Roja de Tonga ha movilizado a sus voluntarios para prestar asistencia de emergencia y llevar a cabo nuevas evaluaciones.
En Viet Nam, el número de muertos ya asciende a 38 a la fecha de hoy, con 10 personas señaladas como desaparecidas y al menos 81 heridos. Se estima que tres millones de personas han sido afectadas. Las inundaciones han sido las peores de los últimos 45 años en algunas provincias (Quang Nam, Quang Ngai, Kon Tum) y se informó de importantes daños a la cultura de arroz, caña de azúcar, hortalizas y la acuicultura. El acceso a los municipios inundados y los distritos montañosos es muy difícil. Personal de la Cruz Roja y voluntarios siguen asegurando la gestión de los centros de acogida y prestan ayuda de emergencia a las familias afectadas. Los primeros en responder, los voluntarios En Filipinas, todavía reponiéndose de los estragos causados por el tifón Ketsana, el número actual de muertes asciende a 246 personas, según cifras oficiales, con 38 desaparecidos y cinco heridos. Se estima que alrededor de dos millones de personas se han visto afectadas, con cerca de 570.000 desplazados.
REF.: 799/2.009
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