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Cruz Roja Española en Ceuta
Ceuta, 28 de mayo de 2008
COMUNICADO
Cruz Roja pide la prohibición de las municiones de racimo
Cruz Roja Española en Ceuta
Las municiones de racimo tienen un efecto a largo plazo sobre las poblaciones civiles. Cada una puede llegar a esparcir hasta 650 submuniciones explosivas, sobre una superficie de más de 1 hectárea. Sin embargo algunas no estallan al impactar, por lo que siguen causando víctimas durante años después del fin de los conflictos. Actualmente, millones de municiones están almacenadas en los arsenales de 75 Estados. Numerosos modelos son obsoletos, imprecisos y no fiables, y los que quedan sin explotar constituyen un gran peligro para los civiles. Especialmente porque quedan semienterradas y en muchos casos tienen formas atractivas para los niños.
Prohibición de su uso La Cruz Roja, a nivel internacional, ha pedido la prohibición del uso de estas bombas y el apoyo a sus víctimas. Considera llegado el momento de firmar un tratado internacional, que podría aprobarse el viernes en la clausura de la Conferencia Diplomática de Dublín, en la que participan más de cien países y 200 ONG. El Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja pide "la prohibición total de aquellas municiones de racimo que no sean fiables y que no sean precisas", explica José Luis Rodríguez Villasante, director del Centro de Estudios de Derecho Internacional Humanitario de Cruz Roja Española (CEDIH), además de la limpieza de las zonas contaminadas por estas armas. Cruz Roja Española, indica Rodríguez Villasante, "hizo la promesa de promover la prohibición de las bombas de racimo" durante la XXX Conferencia Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, celebrada en 2007. Estas armas "causan daños inaceptables para la población civil", que tiene un gran impacto humanitario. Cruz Roja Española ha enviado un experto a Dublín, donde algunos países son partidarios de la prohibición total de las municiones, y otros de excluir las precisas, con mecanismos fiables de autodestrucción y autodesactivación. El Convenio podría significar "un avance en la protección de los civiles, la mejora de la asistencia a las víctimas y las medidas de cooperación internacional y transparencia". La Conferencia Diplomática de Dublín, que se clausura el viernes, es la etapa esencial de un proceso iniciado en Oslo en febrero de 2007 para terminar con un armamento que sigue matando e hiriendo años después de que terminen las hostilidades.
REF.: 376/2.008
El autor del comunicado es el único responsable de su contenido ya que este website no interviene en forma alguna en su redacción.
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