Tomás Partida es fotógrafo y periodista. Comenzó su andadura profesional en el campo de la comunicación en el año 1996 con la creación de la web Ceuta.Com y su semanario digital asociado, Crónica del Estrecho, primera publicación ceutí en Internet.
Posteriormente ha desempeñado la corresponsalía del diario EL MUNDO y de la agencia de noticias COLPISA en Ceuta. Como fotógrafo, sus imágenes han sido publicadas en Diario16, El Mundo, El Periódico de Cataluña, Associated Press, Articulo20, Época, Interviú y CSMonitor, así como en los diarios locales El Faro y El Pueblo de Ceuta. Actualmente centra su trabajo en el desarrollo de Ceuta.Com, una iniciativa pionera en Internet, donde la pluralidad ideológica y la independencia editorial son razón de ser. |
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Crónica del Estrecho
Ceuta, 19 de julio de 2004
BLOGS
Bienvenido y gracias, Ahmed
Tomás Partida
La reciente liberación de nuestro conciudadano Ahmed es algo que debe alegrar a todo buen demócrata pues, en su captura y posterior encarcelamiento en Guantánamo, concurren diversas circunstancias que perturban a todos aquellos que siempre hemos creído que el respeto a la libertad individual y el imperio de la Ley son condiciones "sine qua non" para el desarrollo de un mundo mejor.La situación personal de Ahmed, tras su captura en Pakistán, debería haber constituido fuente de preocupación para cualquier español orgulloso de tal. La detención ilegal de un ciudadano español en territorio extranjero, sin mayor prueba acusatoria que hallarse en el lugar equivocado en el momento equivocado es ya, de por sí, motivo de preocupación. Lo posteriormente acontecido: su encarcelamiento en Guantánamo por parte de un gobierno aliado y amigo, sin acusación, sin juez, sin Ley y sin acceso a la ayuda consular, es aun mas grave.Grave y humillante, pues, en esa línea de secular incompetencia a la que hacia referencia el otro día, el Gobierno español declinó o se vió incapaz de defender los legítimos derechos de un compatriota retenido ilegalmente por una potencia extranjera. Asi, mientras la diplomacia española se limitaba a cacarear ante el águila norteamericana, nuestro acomplejado presidente Aznar compartía rancho y botas sobre la mesa con un idolatrado George W. Bush, ante el cual adopta esa actitud tan sumisa y servil que define perfectamente la popularmente conocida figura del palanganero; sí, el que porta la vacinilla del señorito. ¡Hip, Hip, Hurra!, amigo Ánsar.Más tarde llegaría la liberación y, de ese limbo jurídico que constituye el Camp X-Ray cubano, Ahmed pasaría a manos de esa vedette mediática en la que se ha convertido el juez Baltasar Garzón. Mientras otros liberados de Guantánamo, como ingleses o suecos, en estricta aplicación del sentido común que debe imperar en el ejercicio del Derecho, tan solo han prestado una breve declaración ante la policía de su país antes de marchar a sus casas, aquí, D. Baltasar manda a Ahmed de vacaciones a Alcalá-Meco. ¿En base a qué". Él sabrá, pero debería entenderse que cualquier declaración prestada por Ahmed en Guantánamo carece de cualquier valor incriminatorio o acusatorio, en virtud de la ilegalidad de su detención y en ausencia de garantía jurídica alguna. En fin, notoriedad, medios y alarma social; Uds. me entienden. Aún así, últimamente me ronda en la cabeza lo que hubiese pasado si cae en manos del juez Del Olmo: ¿Habría ingresado Ahmed en prisión".Mas todo lo anteriormente indicado no justifica que Ahmed sea recibido, por algunos, como si de un héroe se tratara. La estricta defensa de la legalidad, en relación a todo aquello que rodea su caso, no debe confundirse con un apoyo implícito o explícito a su comportamiento o parecer. La decisión de viajar a Afganistán para conocer la esencia del Corán o las virtudes de un régimen islámico de corte medieval no encaja con facilidad en lo que la mayoría de los españoles consideran parámetros normales de comportamiento en sociedad. Aún más, si el objetivo de su viaje hubiese sido apoyar al régimen talibán o integrarse en cualquier organización jihadista, esa decisión implicaría una renuncia total al esquema de valores que impera actualmente en la sociedad española y que constituye las bases de la sociedad occidental: libertad, igualdad y fraternidad, en definitiva, democracia.Ahmed, por tanto, se ha equivocado. Y su equivocación ha perjudicado a esta ciudad, especialmente, a los musulmanes que viven en ella. Las desventuras del talibán ceutí, de amplio seguimiento en los medios de comunicación nacionales, han propiciado que la prensa apunte a Ceuta como fuente de radicalismo islámico y hasta nos relacionen con la masacre del 11-M. Y para nuestros conciudadanos musulmanes, como dije antes, es aún peor, pues vete ahora a Madrid, aunque sea con DNI, diciendo que eres de Ceuta, del Príncipe, y pidiendo un trabajito por ahí. Desgraciadamente, las cosas son así.
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