Asociación Cultural Septem Nostra
Ceuta, 14 de junio de 2008
 BLOGS
Propuesta para una nueva política de vivienda
Septem Nostra
  Como criterio básico consideramos que la planificación de viviendas deber estar "limitada por la oferta" y no "dirigida por la demanda". Este es el error de partida que observamos en la política de viviendas que se propone en el avance del PGOU. Junto a este yerro, tenemos que resaltar la equivocación cometida en el cálculo de la demanda de viviendas para los próximos años al basarse en una proyección de población errónea. Ya hemos comentado en varias ocasiones que el Instituto Nacional de Estadística, a partir del análisis del censo de 2001, marca una clara tendencia de decrecimiento de la población hasta el 2017. Así, el escenario de población para el año 2016 se ha fijado en 65.167 habitantes, una cantidad inferior incluso a la actual y lejos de los 81.976 habitantes que los redactores del avance del PGOU habían calculado para esta misma fecha. Esto nos lleva hacia un futuro en el que se incrementará el número de viviendas vacías, ya de por si abultada (3.377) y una lógica desaceleración del sector inmobiliario.

La pérdida de población a la que nos vemos abocados en los próximos años, puede resultar a priori un futuro poco alentador. Sin embargo, pensamos que constituye una oportunidad para modificar la estructura urbana de la ciudad, equilibrando la proporción entre lo construido-artificial y el ambiente natural. A partir de la revalorización de lo no construido en el ámbito urbano podemos aprovechar este previsible descenso de la demanda de nuevas construcciones para conservar los espacios libres actuales, sobre todo el amenazado Monte Hacho, y crear zonas verdes de proximidad en el corazón de las zonas más densamente ocupadas de Ceuta.

De igual manera, tenemos que disfrutar de esta ocasión única para acabar con los desequilibrios urbanísticos, sociales y ambientales de importantes barriadas de la ciudad, dotándolas de los equipamientos públicos de los que carecen hoy día. Debemos no sólo afrontar las tareas de de renovación  física  -higiénica y estética- de nuestras barriadas más deprimidas, sino que pesa sobre nosotros la responsabilidad, bastante grave, de ofrecer alternativas válidas para que cambien sus condiciones de vida actuales que resultan inaguantables para muchos ceutíes, los cuales sospechan que hay algo mejor, asequible incluso a su modesto alcance, pero  a los que arbitraria e injustamente, se les está privando de ello. Esto es precisamente lo que han denunciado un grupo de vecinos de la barriada Príncipe Alfonso durante una concentración espontánea ante la puerta del Ayuntamiento.  

Desde Septem Nostra-Ecologistas en Acción de Ceuta creemos que debemos resolver desde ahora mismo los problemas que son solubles con sólo emplear los medios que tenemos a mano. Esto incluye medidas tan inmediatas como la eliminación de los vertederos incontrolados que inundan algunas barriadas, la recogida selectiva de los residuos, la mejora del transporte público que asiste a los núcleos de población más deprimidos y la creación de nuevos equipamientos sociales, educativos, sanitarios y culturales. En segundo lugar hay que acometer los problemas que requieren nuevo planteamiento, otros métodos y nuevos órganos de ejecución y control que, aunque requieren tiempo, no dejan de ser urgentes. Nos estamos refiriendo a una reorganización de la acción política que favorezca la participación ciudadana y la descentralización de la administración, poniendo en práctica el contenido del Reglamento de Participación Ciudadana y fomento del asociacionismo, aprobado por la Ciudad Autónoma el 25 de octubre de 2001.

Finalmente, quedan los problemas cuya solución depende de que se reorienten los ideales últimos y los propósitos de toda nuestra civilización, lo que exige un cambio amplio de la mentalidad general. En última instancia, el éxito de los dos primeros cambios dependerá, claro está, de esta transformación de nuestros ideales, que será más amplia y, necesariamente, posterior. Sin una verdadera igualdad social, sin un empleo, ni una familia estructurada, ni una profesión respetable, ni un sueldo bien ganado, ni un hogar identificable como suyo para todos,  conseguiremos alcanzar el éxito en el seno de nuestra ciudad.

Lo dicho es suficiente para indicar que, ni las promociones viviendas públicas ni la rehabilitación de los barrios, aunque todo esto se haga con criterios más humanos que los que ahora están en evidencia en la renovación de las áreas urbanas, bastarán por sí solos para superar el desquiciamiento interno de Ceuta. Todo lo que pretenda merecer la denominación de auténtica renovación urbana debe plasmarse en formas concretas muchos de los valores que ha perdido nuestra sociedad actual. En definitiva, lo que queremos expresar es nuestro convencimiento de que la reubicación de los núcleos ilegales de viviendas, estimada en 1.139 viviendas, tiene que integrarse en planes integrales que contemplen las mejoras medioambientales de su entorno, la dotación de equipamientos e infraestructuras y ambiciosas acciones sociales que acaben con la desestructuración social de amplias capas de la población ceutí. Asimismo, que la estimación de viviendas ilegales dista mucho de acercarse a la cifra real de edificaciones fuera de ordenamiento urbanístico, por lo que proponemos que se haga un estudio en profundidad para inventariar, cuantificar y describir las viviendas ilegales en Ceuta. Este estudio debe determinar cuantas de estas edificaciones son legalizables y los pasos a seguir para su paulatina legalización. El objetivo prioritario del PGOU en lo referente a la política de vivienda tiene que ser pues el desmantelamiento de todos los núcleos de infraviviendas existentes en Ceuta.

El autor del weblog es el único responsable de su contenido ya que este website no interviene en forma alguna en su redacción.