Asociación Cultural Septem Nostra
Ceuta, 4 de marzo de 2006
 BLOGS
La tecnología y el desarrollo sostenible
Septem Nostra

Uno de los mejores antídotos contra el reduccionismo económico y para la promoción del desarrollo sostenible son las tecnologías de vanguardia que aseguren el aprovechamiento de los recursos y minimicen los efectos contaminantes, ayudando por tanto a la preservación de los propios recursos de los que se está nutriendo una industria determinada. Las industrias deben invertir decididamente en este tipo de tecnologías, pero también tienen que abandonar las estrategias desarrollistas, que solo buscan la acumulación de dinero sin tener en cuenta otras consideraciones que afectan directa o indirectamente a la sostenibilidad del sistema ecológico. Se espera de la revolución tecnológica que aporte sistemas capaces de reducir el consumo de energía, así como la emisión de contaminantes y la generación de residuos en general.

Los sumideros de C02 son un buen ejemplo de prácticas sostenibles y de aprovechamiento de los recursos naturales. Recientemente, se ha puesto en marcha en Valencia una industria con tecnología avanzada que trata de dar solución al problema de los grandes excedentes de paja de arroz que afecta a la Albufera valenciana. Al ser la paja de arroz un material poco rentable, era sistemáticamente calcinada en los campos, con la consiguiente pérdida del material y la generación de C02. En la actualidad y gracias a un proyecto de I+D+I este material se está aprovechando para hacer papel reciclado, que tiene su mercado sobretodo en los países nórdicos, que son indudablemente los más avanzados en cuando al desarrollo ambiental y, sobre todo, en relación a las mentalidades. Hacer papel no es nada novedoso, tecnológicamente hablando, pero si lo es realizarlo con un 90% menos de agua que la industria papelera tradicional. Además, esta nueva tecnología no utiliza el cloro como base para blanquear, y permite que los residuos tengan valor añadido y por lo tanto se puedan vender. Como sumidero del gas de efecto invernadero es también considerable puesto que se espera que este proyecto alcance las 60.000 toneladas anuales de captura de C02.

Este tipo de proyecto es bastante esperanzador en un país como el nuestro, que presenta índices de sostenibilidad más que preocupantes. De esta manera, según la OSE (Observatorio de la Sostenibilidad en España), el conjunto de indicadores referidos al consumo energético, y que afectan directamente sobre las emisiones de gases de efecto invernadero, se encuentran en situación crítica. Este estilo de desarrollo despilfarrador de la energía, como el que acontece en nuestro país es un mal ejemplo que exportamos hacia los países de los denominados en vías de desarrollo. Sobre todo, si tenemos en cuenta que corresponde a los países de los denominados desarrollados liderar el cambio hacia un modelo sostenible de desarrollo. Las razones para este cambio hay que buscarlas en el acaparamiento de riquezas naturales que los países desarrollados han exhibido de manera tradicional y todavía continúan ejerciendo a través de las grandes compañías financieras y, sobre todo, de la protección arancelaria. Además, habría que señalar la mejor situación en lo que respecta a medios técnicos y humanos para desarrollar las tecnologías necesarias para la sostenibilidad.

En lo que respecta a nuestra ciudad, al igual que ocurre en la mayoría del estado, el atraso en el uso de este tipo de tecnologías de vanguardia es alarmante. En Ceuta, es además lamentable comprobar que a nuestros dirigentes políticos solo les interese captar los votos y para ello utilizan juegos de luces y sonidos constantes, sin preocuparse de los temas de fondo. Ceuta, a pesar de lo que opinan muchos venidos de la península, es un reflejo del estado español, en el que este tipo de iniciativas tecnológicas de vanguardia solo son posibles en grandes ciudades y en esos contextos se pueden catalogar también “de milagro”. La única tecnología punta que conoce España es el “ladrillo” y por lo tanto es el sector de la construcción el que de manera natural tiene un hábitat perfecto también en Ceuta. El “módico” precio de la vivienda en Ceuta se entronca directamente con la susodicha lógica del mercado, oferta y demanda y, como no, con el gran invocado coste de los materiales y la escasez del terreno. Los que manejan los hilos económicos, que no son los políticos, sino los que están detrás de ellos financiando las campañas y decidiendo el futuro económico de todos, saben perfectamente que son unos codiciosos y que la única lógica que les mueve es hacer más dinero. Sin embargo, ahora deben entender que es tarea de todos acercarnos hacia la sostenibilidad, y para ello no queda más remedio que ser menos codicioso.

La agenda 21 es un excelente documento para reflexionar sobre lo que pueden hacer las ciudades con respecto al desarrollo sostenible, pensando globalmente pero actuando localmente. Los grandes empresarios no han estado muy presentes que digamos en el documento de elaboración de la agenda 21 de Ceuta y desde nuestro punto de vista deberían tener mucho que decir. Esperemos que puedan contribuir en las fases de puesta en marcha de la agenda y que sean capaces de apostar por el desarrollo sostenible de Ceuta.

El autor del weblog es el único responsable de su contenido ya que este website no interviene en forma alguna en su redacción.