|
|
|
|
Asociación Cultural Septem Nostra
Ceuta, 5 de agosto de 2005
BLOGS
Carta de Sevilla: Patrimonio y Ciudadanía (I)
Septem Nostra
A mediados de noviembre de 2004 se reunieron en Sevilla un amplio elenco de asociaciones dedicadas a la defensa del patrimonio cultural. Del debate mantenido por estos colectivos se llegó al acuerdo de plasmar sus principales conclusiones en una carta que gira temáticamente sobre las relaciones entre patrimonio y ciudadanía. El interés de esta Carta, remitida a Septem Nostra por una de las organizaciones convocantes de este encuentro, la Asociación de Profesores para la Difusión y Protección del Patrimonio Ben Baso, pensamos que merece su máxima difusión por lo que en las próximas semanas publicaremos en esta sección un extracto de la misma. Comenzamos esta semana por las "Consideraciones Generales":"La situación que presenta el Patrimonio cultural, en toda la riqueza de su concepto, es, a nuestro juicio, cada vez más preocupante. La proliferación de normativas y textos legislativos encaminados a defender y salvaguardar el rico legado que nos han transmitido las generaciones que nos han precedido, no ha evitado que se mantenga una línea de deterioro y destrucción de todo tipo de elementos patrimoniales. Cualquier repaso a las ediciones más recientes de la prensa local, nacional e internacional, encontrará ejemplos que ilustran esta tesis en cierto modo pesimista; es cierto, pero no se puede ser optimista cuándo las pérdidas son irreversibles y aún más cuando la responsabilidad de las mismas es de las instituciones públicas y también de la ciudadanía. Las imágenes de la destrucción y saqueo de los museos y zonas arqueológicas iraquíes en estos últimos meses quizás sean una muestra extrema y radical, si no fuera porque la destrucción de vidas humanas es siempre la peor de las pérdidas de nuestro patrimonio. Pero junto a estas destrucciones catastróficas existen en mayor número y asiduidad las destrucciones cotidianas como el constante derribo de edificios catalogados o de interés (los corrales de vecinos en Sevilla, las intervenciones agresivas y reconstrucciones falsificadoras de los monumentos, la potenciación mediática de determinados espacios culturales hasta convertirlos en auténticos parques temáticos para el turista, el abandono de una buena labor de difusión y educación en torno al Patrimonio, el divorcio escandaloso de educación y cultura, etc").Quienes venimos participando en asociaciones de defensa del Patrimonio, comprobamos la soledad e, incluso, una cierta esterilidad de nuestra lucha, cuando no la abierta incomprensión y manifiesta hostilidad de ciertos sectores políticos y profesionales que, al tildarnos de conservacionistas, pretenden deslegitimar nuestros planteamientos, ofreciendo a la opinión pública la imagen de que la defensa del Patrimonio se enfrenta con la renovación y modernización del paisaje urbano.Nuestra posición suele ser incómoda porque nos oponemos a la destrucción de elementos del Patrimonio cultural, frente a intereses privados, especulativos, que, a veces, vienen acompañados por el silencio cómplice de cierta intelectualidad altiva y distante. Nos parece lamentable la pérdida de espacios con siglos de Historia, porque son parte de cada ciudad, de cada barrio, y porque su sustitución por otros elementos más novedosos y modernos, en muchas ocasiones, no aporta absolutamente nada, ya que desnaturaliza los contextos y los convierte en extraños a los ojos de los vecinos.Queremos conservar el Patrimonio histórico y artístico, para no tener después que lamentarnos y reinventarlo. Consideramos que no existe ningún Patrimonio cultural sin autenticidad, ya que son los ciudadanos precisamente quienes dan carta de autenticidad al mismo, como principales usuarios, viviendo y renovando nuestra historia.La defensa del Patrimonio cultural es hoy en día un elemento fundamental en la formación de una ciudadanía crítica, participativa, que cree en que otros modelos de hacer ciudad, de hacer paisajes son posibles. En este sentido, la proliferación de nuevas asociaciones y colectivos de defensa del Patrimonio cultural por todo el Estado parece corroborar estas tesis; a esto contribuye tanto la idea de que la herencia de los valores culturales no debe estar en su mejor momento cuando tantos salimos a la calle a defenderlo, como el argumento de que patrimonio cultural y participación ciudadana van interrelacionados y que la participación honesta de los ciudadanos es la que puede salvar de los intereses individuales y, a veces, perversos a los que está sometido el Patrimonio. En efecto, han pasado los días en que los monumentos y su protección era una cuestión que concernía solo a una minoría erudita y selecta.Hoy en día la labor que desarrollamos los movimientos ciudadanos preocupados por el Patrimonio se relaciona, cada vez más, con la denuncia pública de su deterioro, pero, sobre todo, con la difusión de sus valores, con el principal objetivo de desarrollar entre la ciudadanía la conciencia de la responsabilidad común de su conservación, en especial la del Patrimonio menos monumental y de otra escala más cercana: los barrios y los elementos que los caracterizan, sin olvidarnos de la atención a aquellos espacios que la arqueología nos ofrece en cada excavación nueva, y de la defensa de los llamados Bienes de Interés Cultural "BIC- cuya protección basada en un texto legal no es suficiente garantía para su mantenimiento y disfrute por la ciudadanía.Por ultimo, cabe preguntarse en esta introducción si el incremento de asociaciones y acciones en la defensa del Patrimonio no es fiel reflejo de la preocupante actitud de la Administración competente en temas patrimoniales. No es una novedad indicar ahora que muchas decisiones administrativas no son compartidas ni comprendidas, que en muchas ocasiones son nuestras voces las que advierten a la administración del abandono, del expolio o de la destrucción del Patrimonio, y que en tantas otras no encontramos la sensibilidad y las ideas claras que querríamos ver en quienes deberían fomentar una cultura de defensa del Patrimonio".
El autor del weblog es el único responsable de su contenido ya que este website no interviene en forma alguna en su redacción.
|