|
|
|
|
Asociación Cultural Septem Nostra
Ceuta, 23 de julio de 2005
BLOGS
Comisiones técnicas y conservación del patrimonio cultural
Septem Nostra
Después de disfrutar de unos días de vacaciones hemos regresado a nuestra querida Ceuta para retomar la multitud de frentes que tenemos abiertos en la lucha que mantenemos para conservar, estudiar y divulgar el patrimonio cultural y natural ceutí. Lo primero que hemos hecho ha sido revisar la prensa acumulada durante nuestra ausencia. En ella hemos encontrado algunas referencias a ciertos asuntos emprendidos por la Asociación Septem Nostra como la denuncia que hicimos sobre la intención de derribar el edificio que ocupa los números 7 y 9 de la calle Conrado Álvarez.En el artículo de opinión titulado "Un alcalde, un edificio y una pintada", firmado por L.G. Álvarez, este colaborador de "El Faro" criticaba duramente el derribo de este inmueble, responsabilizando del mismo al Presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta. Al mismo tiempo solicitaba a la asociación Septem Nostra que convocase a los ceutíes para ocupar la calle Conrado Álvarez e intentar evitar de este modo la destrucción de este emblemático edificio.El escrito de L.G. Alvarez fue contestado a la semana siguiente por el Sr. Olivencia que tras exponer su postura crítica respecto a ciertas actuaciones urbanísticas emprendidas en los últimos años por sus compañeros de partido político sale a la palestra para defender la figura del Sr. Vivas y hacer un llamamiento a "estos críticos de ahora" para evitar el desastre que supondría que el Sr. Vivas dejase de ser el Presidente de la Ciudad Autónoma. Desde Septem Nostra no vamos a entrar en la valoración de este inusual llamamiento por su calado político. Lo único que tenemos que decir al respecto es que los integrantes de una sociedad que no son capaces de alzar la voz contra los desmanes que sufre su ciudad no merecen el calificativo de "ciudadanos", sino de simples transeúntes desarraigados y pasotas. A pesar de que somos conscientes de que nuestras críticas molestan a nuestros gobernantes, confiamos en la palabra del Sr. Vivas, quien en diversas ocasiones nos ha instado a que mantengamos nuestra postura crítica y comprometida con la conservación del patrimonio cultural y natural de Ceuta. En definitiva, el mensaje que nos ha trasmitido el Sr. Vivas es que continuemos siendo la conciencia crítica que haga reflexionar a los políticos que tienen en su mano la definición de la ciudad en la que vivimos.Sobre lo que sí queremos profundizar es sobre algunas reflexiones del Sr. Olivencia que pretenden justificar el derribo de la "Casa del Torno". Lo primero que nos ha sorprendido es descubrir la existencia de una "Comisión Técnica", encargada de seleccionar los proyectos urbanísticos que emprende el gobierno de la Ciudad, cuyas decisiones escapan incluso al control de los máximos responsables políticos de la Ciudad Autónoma. Resulta que sin saberlo los ceutíes estamos en manos de un grupo de tecnócratas que imponen sus criterios estéticos incluso ante los legítimos representantes de los ciudadanos elegidos por las urnas. ¿Quiénes forman parte de esta comisión",¿Quién los designa"¿Se trata de un equipo multidisciplinar o sólo estarán presente los divinos arquitectos?. Son muchas las preguntas que nos surgen tras este sorprendente anuncio que esperemos obtengan rápida respuesta. Puede también que se trate tan sólo de una excusa para justificar ciertas decisiones políticas o la connivencia con ciertos grupos de poder económico.Al contrario de lo que opina el Sr. Olivencia, la definición de la ciudad no es sólo cuestión de gustos o de respeto al "criterio de los técnicos", por no decir de los arquitectos. La conservación del patrimonio arquitectónico urbano, además de una obligación constitucional, es una cuestión de identidad cultural. En un mundo cada vez más globalizado los ciudadanos necesitamos mantener los lazos tangibles que nos ponen en contacto con el pasado y las generaciones precedentes. El patrimonio arquitectónico heredado constituye la materialización de la evolución urbana de Ceuta que debemos conservar para nuestro disfrute y el de las generaciones venideras.Los ciudadanos mantenemos una relación indisociable con nuestras ciudades. La ciudad es un hecho impuesto que no podemos obviar. La estética de los edificios no sólo afecta a sus inquilinos, sino también al paisaje urbano que compartimos todos los viandantes. La imagen de la ciudad afecta a quienes la habitan y de ella depende en buena parte la calidad de vida de sus usuarios. De ahí la legitimidad de la resistencia a la violación brutal de la memoria que suponen cuantas actuaciones urbanísticas destrozan la memoria colectiva, el espacio lentamente construido por las generaciones anteriores.Tampoco compartimos la visión neoliberal del Sr. Olivencia para justificar en términos económicos el derribo del edificio de la Calle Conrado Álvarez nº 7 y nº 9. El derribo y sustitución de inmuebles no es la mejor solución para el desarrollo socioeconómico de nuestra ciudad al ser claramente insostenible. En nuestra opinión, el derribo de edificios perfectamente recuperables como el caso que nos ocupa constituye un intolerable despilfarro del tejido urbano heredado. Muchas ciudades hace años que han asumido esta idea y en consecuencia han puesto en marcha ambiciosos planes de rehabilitación del centro histórico con extraordinario éxito. Claro que para ello tiene que haber un decidido compromiso político, que en vez de justificar la destrucción de nuestro patrimonio cultural impulse su recuperación para lo que cuentan con suficientes mecanismos administrativos y financieros. Si conseguimos que nuestros gobernantes se comprometan con esta causa y los ciudadanos los apoyamos conseguiremos que las empresas constructoras se reciclen en empresas rehabilitadoras, como ha sucedido en la mayor parte de las ciudades españolas y europeas.Lo que Ceuta no puede permitirse es la dependencia cada vez mayor para su financiación de los planes urbanísticos, de los usos del suelo proyectados, perjudicando cada vez más al Patrimonio arquitectónico, colocado en posición secundaria tras los intereses de promotores inmobiliarios cuya voracidad de suelo parece no tener límites. Es urgente una modificación de nuestra financiación municipal que no deje a nuestra ciudad a merced de los intereses de pocos, en detrimento del derecho de todos a nuestro Patrimonio.Los ciudadanos debemos reclamar nuestro derecho a participar en la defensa activa del patrimonio cultural, en todos los ámbitos de decisión y en las diversas etapas de desarrollo y gestión, considerando que las modificaciones del patrimonio nos afectan a todos y repercuten de manera fundamental en la sociedad futura. Nos negamos a admitir que una "Comisión Técnica", al margen del control político, decida qué edificios merecen conservarse o cómo se construye la Ceuta del futuro.
El autor del weblog es el único responsable de su contenido ya que este website no interviene en forma alguna en su redacción.
|