Asociación Cultural Septem Nostra
Ceuta, 20 de mayo de 2005
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El expolio del acueducto romano de Arcos Quebrados
Septem Nostra
La Ley 16/85 de Patrimonio Histórico Español, en su artículo 4, define la expoliación como "toda acción u omisión que ponga en peligro de pérdida o destrucción todos o alguno de los valores de los bienes que integran el Patrimonio Histórico Español o perturbe el cumplimiento de su función social". Los ejemplos de actos de expolio en nuestra ciudad darían para escribir un libro. Uno de los más significativos tiene como protagonista los restos del acueducto romano de Arcos Quebrados.

El acueducto, del que formaban parte los restos que se conservan en Arcos Quebrados, ha sido identificado por algunos investigadores con el descrito por el cronista Al-Bekri en el s.XI. La cronología exacta de esta interesante obra de ingeniera hidráulica es hoy día incierta, aunque la mayor parte de los datos arqueológicos apuntan a que fue construida en el s.III d.C., relacionada con alguna instalación de producción de salazones de pescado en las proximidades de la playa de la Almadraba.

A finales de los años 80, un desaprensivo ciudadano cometió un execrable atentado contra los restos del acueducto de Arcos Quebrados. Con la justificación de abrir un camino a su "propiedad", probablemente también expoliada, derribo parte de las arquationes (arcos que sostienen el canal por el que discurre el agua). Las autoridades culturales competentes, llevaron a los tribunales al autor de este atentado con un resultado descorazonador. El juez absolvió al acusado por no apreciar intencionalidad en su deleznable acción, ya que el sujeto alegó que desconocía la antigüedad de los restos y su protección legal. Uno de los razonamientos para la absolución del responsable de este expolio fue que el yacimiento arqueológico no se encontraba convenientemente señalizado, con lo cual nadie tenía por qué suponer que se trataba de un bien cultural relevante.

Los restos derribados quedaron arruinados sobre el lecho del arroyo, sin que las autoridades se decidieran a su restitución. Cuando desde la prensa tuvimos noticias del inicio de las obras de canalización del arroyo, el 14 de junio de 2001, pusimos en conocimiento del Delegado del Gobierno, el Sr. Luís Vicente Moro, la existencia de los restos del acueducto de Arcos Quebrados, instándole a su estudio, protección y posible restauración con cargo al uno por ciento cultural. Esta solicitud nunca fue contestada, en la tónica general de la administración ante nuestras solicitudes y peticiones.

Por estas mismas fechas del pasado año, pusimos en conocimiento de la Consejería de Educación y Cultura la realización de importantes movimientos de tierra en el entorno del acueducto de Arcos Quebrados, protegido en el vigente Plan General de Ordenación Urbana (nivel 1). Como consecuencia de la acción indiscriminada de las máquinas excavadoras se vieron afectadas estructuras relacionadas con este acueducto, documentadas en algunos estudios centrados en este yacimiento arqueológico. Una de las estructuras que fueron arrasadas por las máquinas consistía en una pequeña presa ubicada en el arroyo Moral.

Además de los destrozos provocados en el propio acueducto y sus inmediaciones, observamos con gran preocupación la instalación de una conducción de aguas pluviales de enormes dimensiones, cuyo trazado se dirigía directamente hacia donde se localizaban los restos de acueducto romano. Cuando esté terminada la obra y se canalice el agua por este conducto se habrá llegado al punto final de uno de los pocos vestigios de la antigüedad que se conservan en Ceuta.

El escrito en el que denunciábamos los daños provocados en el acueducto de Arcos Quebrados recibió respuesta el 12/8/04, contestándonos que los movimientos de tierra correspondían a los proyectados en el Plan Parcial "Loma Colmenar". Así como se nos comunicó que dicho proyecto fue informado favorablemente por el Secretario de la Comisión de Patrimonio Histórico el 25/2/99, al incluir el proyecto la protección de los restos del acueducto de Arcos Quebrados, integrándolos en una "zona ajardinada". Esto fue todo lo que se nos dijo. Nada se nos informó de nuestra solicitud de redactar y ejecutar un proyecto de restauración y puesta en valor de estos arqueológicos, aprovechando que en el arroyo aún se conservaban partes originales del acueducto, fácilmente restituibles a su posición original.

A pesar de que el artículo 21 de nuestro Estatuto de Autonomía atribuye a la Ciudad de Ceuta las facultades de inspección en materia de patrimonio arqueológico, entre otras competencias relacionadas con el patrimonio cultural, ésta no parece ejercerse con el suficiente rigor y esmero. De otra manera no se puede entender que una vez denunciadas en varias ocasiones daños en el acueducto de Arcos Quebrados, las obras hayan continuado sin supervisión arqueológica. Si la hubiera habido se podría haber evitado la destrucción del ductus (canalización por la que discurre el agua), aún visible el pasado año, o se habrían salvado los restos del acueducto depositados en el arroyo, ahora ocultos bajo tierra. Sólo la desidia y la falta de aprecio por nuestro pasado pueden explicar el expolio de este importante yacimiento arqueológico. Esperemos que la denuncia que vamos a tramitar al Ministerio de Cultura tenga más éxito y sea el inicio de la recuperación del Acueducto de Arcos Quebrados.
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