Asociación Cultural Septem Nostra
Ceuta, 4 de diciembre de 2004
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Patrimonio industrial de Ceuta
Septem Nostra
Bien sabemos todos que la industria tiene muy poco peso en la economía de nuestra ciudad, al menos en los tiempos actuales. El origen de Ceuta, retrasado notablemente con los hallazgos fenicios en la Catedral, tuvo mucho que ver con la explotación industrial de los recursos marinos. El conjunto de factorías de salazones construidas por los romanos a principios del siglo I a.C, y ampliado en el siglo II d.C, en la zona ístmica demuestra que el mar que rodea nuestra ciudad aporta los suficientes recursos para el establecimiento de rentables industrias conserveras y salazoneras.

Muchos recordarán cómo en el pasado siglo contábamos en Ceuta con un importante complejo de industrias y empresas relacionadas con las conservas de pescado. La diversidad de empresas era enorme, destacando las fábricas de conservas, algunas muy conocidas como la de Lloret y Linares, Folque Feria, Pesquera del Mediterráneo y Benito Lamorena, así como aquellas fábricas dedicadas a las salazones de pescado. Alrededor de estas grandes fábricas surgieron empresas complementarias tales como provisionistas de pescado, varaderos y calafates, hileros, talleres mecánicos, tiendas de efectos navales, fábricas de hielo, frigoríficos, tinteros, toneleros, etc"

Este entramado de fábricas e industrias auxiliares sostenían una numerosa flota pesquera que cayó en picado a la vez que se iban cerrando las fábricas. Pasamos de ciento veintitrés barcos que pescaban al cerco, palangre y arrastre a apenas una veintena de embarcaciones pesqueras. La situación actual tampoco es demasiado halagüeña. Según la última memoria del CES (2002), las capturas han descendido a un ritmo de un 10 % anual, con el problema añadido de que buena parte del pescado que se consume en Ceuta no pasa por la Lonja. A este ritmo, y si nadie le pone remedio, la pesca será un actividad economía que tendremos que estudiar en los libros de historia.

Con los cambios en la estructura económica mundial y el declive de la industria tradicional, en la que Ceuta no ha estado al margen, fue madurando una sólida corriente de opinión y de pensamiento sensible con las ruinas industriales, los problemas que acarrean y la necesidad de buscar soluciones que cristaliza en la década de los 90 con propuestas de intervención fundadas en la idea no tanto de suprimir sino cómo proteger las estructuras, edificios y espacios industriales abandonados. A partir de estos conceptos es cuando se empieza a hablar de patrimonio o arqueología industrial.

En Ceuta, con el retraso que caracteriza a nuestra política patrimonial, ni siquiera hemos sido capaces de identificar el patrimonio industrial como tal. Nadie se preocupó de documentar las fábricas de conservas que existieron en nuestra ciudad, como tampoco se ha prestado atención al patrimonio industrial naval relacionado con el puerto y la navegación. ¿Qué fueron de todas aquellas grúas que decoraban hasta no hace muchos años el puerto", ¿En qué estado se encuentra la famosa "Vaca" de Punta Almina?. La lista de industrias que se han perdido de nuestra memoria es muy elevada: Ybarrola, la fábrica de cervezas, la factoría naval, el alfar de ladrillos del Tarajal, etc..

El desinterés por nuestro patrimonio industrial prosigue hoy en día. Hace apenas unos días hemos sido testigo de derribo de uno de los puentes de la desaparecida línea de Ferrocarril Ceuta-Tetuán, mientras que la estación y la locomotora llevan años esperando años una restauración que nunca llega. Por este motivo, la Asociación Septem Nostra ha solicitado formalmente a la Consejería de Educación y Cultura la incoación de expediente para declarar como Bien de Interés Cultural todos los elementos que aún se conservan de esta antigua línea de ferrocarril.

Una prueba más del escaso interés que despierta este tipo de patrimonio es el hecho de que el gobierno de Ceuta decidiera no participar en el Plan Nacional de Patrimonio Industrial, gestionado por la Dirección General de Bellas Artes y Bienes Culturales, a través del Instituto del Patrimonio Histórico Español. Todavía puede que estemos a tiempo de entrar en este programa de ámbito estatal para lo que proponemos que se solicite la colaboración del Ministerio de Cultura en la realización del inventario del patrimonio industrial ceutí.
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