|
|
|
|
Asociación Cultural Septem Nostra
Ceuta, 19 de noviembre de 2004
BLOGS
Puertas que se abren, puertas que se cierran
Septem Nostra
En la arqueología, como en cualquier otra faceta de la vida, hay ciertos asuntos que se ponen de moda. En la particular historia de la arqueología ceutí estamos inmersos en la época de las puertas. Primero fue la puerta califal en el interior del Parador Nacional "La Muralla" y ahora le ha tocado el turno a la puerta de Santa María de África, localizada en las murallas del Paseo de las Palmeras. Ambos hallazgos debemos considerarlos de gran interés histórico y magníficas aportaciones al ya de por sí importante patrimonio cultural que atesora nuestra ciudad.En el caso de la puerta califal todo está impregnado de un aire misterioso. Su localización fue sorprendente, digna de un capítulo de Indiana Jones. Todavía muchos nos preguntamos que estarían buscando un grupo de congresistas en una nave llena de muebles y sin apenas luz. Al margen de cuestiones anecdóticas, lo importante es el hallazgo en sí y los datos que aportan para el conocimiento de las fortificaciones medievales de Ceuta. Unos estudios que no han estado exentos de problemas por las dificultades que han puesto para su investigación los responsables del hotel, tanto en Ceuta como en la sede central.Los problemas para poder excavar en el interior de la puerta califal han sido continuos y desde el primer momento, según han contado en repetidas ocasiones los responsables de la institución que impulsa estos estudios. El permiso de Paradores Nacionales para iniciar los trabajos no llegaba y las pegas eran múltiples y diversas, a pesar de que era la propia Consejería de Educación y Cultura la encargada de la excavación arqueológica. El permiso llegó cuando la Consejería de Educación y Cultura, en una hábil maniobra, vinculó la autorización para actuar en la cubierta de las bóvedas a la realización de la excavación arqueológica de la puerta califal. Como premio a Paradores Nacionales se les obligó a realizar un estudio arqueológico durante las obras de acondicionamiento de las cubiertas del hotel a cargo de la propia entidad promotora. Una medida correcta, pero disonante con la política de intervenciones arqueológicas de la Ciudad Autónoma caracterizada por atender las necesidades de informes arqueológicos tanto a entidades públicas, que sería lo normal, como a privadas, situación que resulta totalmente anómala.Con el permiso en la mano, conseguido a través de una artimaña, se pudo acometer la excavación arqueológica con unos resultados muy interesantes. Una vez concluida la intervención, los responsables de paradores nacionales obligaron a volver a tapar la zona excavada en una decisión incomprensible e intolerable. La Consejería de Educación y Cultura aceptó estas condiciones y los restos fueron tapados. Posteriormente, se anunció el acuerdo con paradores nacionales para realizar una nueva campaña de excavaciones arqueológicas, cofinanciada por paradores nacionales y la Consejería de Educación y Cultura, con un presupuesto de 48.000 ".Con el anuncio de la participación de Paradores Nacionales en la financiación de los estudios arqueológicos de la puerta califal parecía que los problemas se habían solucionado de manera definitiva. Sin embargo, tal y como se ha puesto de manifiesto en el transcurso de las II Jornadas "contenidos de nuestro patrimonio histórico", organizada por la propia Consejería de Educación y Cultura, los problemas no están ni de lejos solucionados. Dentro de estas jornadas se organizó una visita guiada a la puerta califal que tuvo que ser suspendida pocos días antes de llevarse a cabo ante la denegación del permiso solicitado a paradores nacionales para acceder a su interior. La excusa esgrimida por paradores nacionales ha sido las obras de reforma de las bóvedas del Hotel "La Muralla" y el estricto cumplimiento de las normas de seguridad.Según nuestras fuentes de información, la excusa no contentó a la Consejera de Educación y Cultura que con lógica indignación hizo las gestiones oportunas para intentar resolver la situación, sin mucho éxito ya que la visita tuvo que ser suspendida sin fecha prevista. Sepa la consejera que comprendemos su enfado y le apoyamos en esta delicada situación provocada por una actitud incomprensible de un organismo estatal. No obstante, la consejera puede y debe ejercer la autoridad que le otorga la legislación vigente para no permitir que Paradores Nacionales siga pensando que la puerta califal y el resto de elementos del patrimonio histórico que forman parte de las instalaciones del hotel "La Muralla" son de su propiedad. La Consejería tendría que recordarles que el patrimonio cultural que ellos gestionan se considera "bienes de dominio público? y como tales están al disfrute de toda la sociedad, garantizando que su conservación no se ponga en riesgo.No hace mucho tiempo, en el acto de clausura de las II Jornadas de Fortificaciones, se anunció que se iban a iniciar los trámites para la declaración de la puerta califal como Bien de Interés Cultural. No sabemos en qué punto se encuentra este expediente, si es que ha llegado a iniciarse, igual está durmiendo en el sueño de los justos como la solicitud para otorgar esta protección a la imagen de la Virgen de África o la que recientemente han solicitado el grupo de voluntarios que ha trabajo en el yacimiento de la cueva de Benzú, precisamente para salvaguardar este sitio arqueológico.No entendemos esta falta de diligencia de la Consejería de Educación y Cultura para incoar los expedientes de declaración de BIC que les llega desde distintos colectivos de la ciudad. En el caso de la puerta califal, simplemente con la incoación del expediente para su declaración se podría obligar a paradores nacionales a facilitar el acceso a la puerta según las condiciones que establece el artículo 13.2 de la Ley 16/85 de Patrimonio Histórico Español. Lo que desde luego no se puede seguir permitiendo es que Paradores Nacionales coarte el derecho de cualquier ciudadano a contemplar y disfrutar un patrimonio que es de todos y no exclusivamente al servicio de una empresa hotelera, por muy pública que sea su gestión.
El autor del weblog es el único responsable de su contenido ya que este website no interviene en forma alguna en su redacción.
|