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Asociación Cultural Septem Nostra
Ceuta, 2 de octubre de 2004
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Abrir la caja de pandora
Septem Nostra
La Ciudad viene anunciando desde hace algún tiempo su intención de construir un aparcamiento subterráneo en el lugar que ahora ocupa la Plaza de los Reyes. Este proyecto fue objeto hace algún tiempo de un concurso público que fue declarado desierto. Según parece el precio de licitación y las condiciones de ejecución impuestas no fueron del gusto de los promotores. Entre estas condiciones se indicaba la obligación por parte de la empresa adjudicataria de la realización de un estudio arqueológico del solar. Ciertas fuentes nos han comentado que los constructores no estaban muy por la labor de enfrangarse en una actuación urbanística con la más que presumible posibilidad de verse afectada por la aparición de importantes restos arqueológicos bajo el subsuelo. Finalmente, la Ciudad Autónoma, a través de PROCESA, ha sacado a concurso público la redacción de un informe arqueológico de la parcela de la Plaza de los Reyes y de un solar situado en Serrano Orive, con un precio de licitación de unos 140.000 ?.La experiencia que tenemos en la ciudad con la construcción de aparcamientos y su impacto sobre el patrimonio cultural no podría tener un balance más negativo para este último. Cuando en los setenta se construyó el aparcamiento subterráneo de la Gran Vía, las máquinas excavadoras se llevaron por delante importantes vestigios arqueológicos. Todavía muchos ceutíes recuerdan la enorme cantidad de restos de ánforas, monedas, restos de piletas de salazones romanas, etc.., que acabaron engrosando el relleno de la Marina. Buena parte de nuestra historia quedó para siempre mutilada por la pérdida de los valiosos datos históricos que hubieran aportado estos restos arqueológicos. Por aquel entonces, ni siquiera se consideró oportuno llevar a cabo un estudio arqueológico previo.Poco años después, nuestros ilustrados mandamases pensaron instalar un aparcamiento enfrente del Parque del Mediterráneo para albergar los cientos, que digo cientos, los miles de visitantes que iban a venir a Ceuta atraídos por la obra de Cesar Manrique. Dicho y hecho, ampliaron el paseo de la Marina dejando para siempre ocultos cientos de metros de la muralla de la ciudad sin importar que estuvieran declaradas Bienes de Interés Cultural y que la ley 16/85 de Patrimonio Histórico Español prohibiera expresamente la ocultación de este tipo de elementos patrimoniales. La Dirección Provincial de Cultura expresó sus reparos a este proyecto y se entabló una abierta polémica que de poco sirvió. Los aparcamientos se construyeron y para acallar un poco las opiniones discrepantes se acordó dejar un pequeño pasillo transitable entre los aparcamientos y la muralla para poder ser visitada por los investigadores. Como podrán imaginar a esta altura del relato, este pasillo nunca se abrió ni nunca más se volvió a hablar de este asunto.No se crean que lo que ha sucedido en Ceuta con los aparcamientos es un hecho aislado. Existen ejemplos notorios en otros lugares de España, como la Plaza del Castillo, en Pamplona, la Plaza Mayor, en Écija, el mercado de la Encarnación, en Sevilla, el mercado de San Agustín, en Granada, por citar tan sólo algunos casos muy conocidos. En todas estas ocasiones, la decisión de actuar en zonas de la ciudad donde se conoce sobradamente la existencia de restos arqueológicos pone en evidencia una total falta de sensibilidad por parte de los responsables de las instituciones. El empecinamiento de las autoridades en construir aparcamientos subterráneos ha llevado a la paralización de las obras, inmersas en procesos judiciales que se antojan interminables y que, en todo caso, generan unos conflictos innecesarios y nada beneficiosos para los ciudadanos. Este tipo de actuaciones suelen plantear más problemas que soluciones, por lo que no se entiende el empeño en incidir en estos lugares tan delicados.La construcción de unos aparcamientos en la Plaza de los Reyes tiene todos los ingredientes para convertirse en un problema urbanístico y cultural de primera magnitud. Nuestras autoridades están decididas a abrir la caja de pandora, seguros de que al final conseguirán su objetivo. Yo, en su caso, no estaría tan confiado. La posibilidad de que aparezcan importantes restos arqueológicos no es una mera posibilidad, sino un hecho irrefutable. Por poco que alguien conozca la historia de Ceuta sabe que en el lugar que hoy ocupa la Plaza de los Reyes no hace muchos años se erigía el majestuoso Hospital Real construido a principios del siglo XVIII y derribado en el año 1931. A los restos que aparecerán del Hospital Real, cuyo estado de conservación será a priori bueno, debemos añadir el hallazgo de enterramientos humanos en el mismo entorno de la Plaza de los Reyes. Algunos recordarán el revuelo que se montó en el año 1995, cuando en el transcurso de unas obras de reparación en la puerta de la Delegación del Gobierno se hallaron restos de varios enterramientos datados en el siglo XVIII. Estos hallazgos confirmaban la hipótesis de varios investigadores que proponían la ubicación de una extensa necrópolis en este lugar. Lo que haya por debajo de los restos del Hospital Real y la necrópolis es una incógnita sin que se pueda descartar la aparición de alguna que otra sorpresa arqueológica. No podemos ignorar los numerosos hallazgos de época medieval localizados en la zona.Con estos antecedentes, consideramos un atrevimiento embarcarse en un proyecto de construcción de aparcamientos subterráneos en la Plaza de los Reyes. Al menos que estén dispuestos a asumir las conclusiones de un informe de impacto arqueológico que concluya con la necesidad de conservar alguno de los restos arqueológicos puestos al descubierto. Si el motivo de la construcción de estos aparcamientos es solucionar los problemas de tráfico que padece el centro de la ciudad, bien harían en invertir el dinero en reforzar el servicio de transporte público. Por lo pronto podrían habilitar una parada de autobuses en condiciones, que sustituya a la que se cargaron por motivos estrictamente estéticos. ¡No quedaba bonito en su proyecto de desdoblamiento del Paseo de las Palmeras!.
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