Santiago Vicente Pecino es maestro de Educación Secundaria y Secretario del Colegio San Daniel de Ceuta llevando más de treinta años dedicado a la ensenanza.

Entre 1.983 y 1987 fue Concejal (de Medio Ambiente y de Sanidad) en el Ayuntamiento de Ceuta integrado como independiente en la lista del PSOE. Fue uno de los cuatro disidentes de este Grupo Municipal que firmó el voto de censura contra Francisco Fraiz, teniéndose que esperar a la resolución de los tribunales para que fuese sustituido por Aurelio Puya. A raíz de esta escisión del PSOE, fue uno de los fundadores del Partido Socialista del Pueblo de Ceuta (PSPC) en el que continúa como militante de base, habiendo sido miembro de su Comisión Ejecutiva y candidato al Senado.

Ha estado vinculado a diversas entidades y movimientos ciudadanos: 12 años como presidente de la A.V. Gral. Orgaz, Vicepresidente de la Asociación Coral, Presidente de AGRUCAR (Asociación de Agrupaciones Carnavalescas) y Hermano Mayor de la Cofradía de la Flagelación.

Actualmente dirige y presenta el programa de radio, Tiempo de Pasión en COPE CEUTA y es columnista semanal, desde el año 2001, en El Faro de Ceuta con una sección titulada EL OBSERVATORIO DEL ESCUDERO que se publica los jueves y firma como SANCHO.

@ Email








El Observatorio del Escudero
Ceuta, 4 de mayo de 2007
 BLOGS
Malos tiempos
SANCHO

Corren malos tiempos. No sólo para la lírica como decía aquella letra de Germán Coppini del grupo ‘Golpes Bajos’. También corren muy malos tiempos para nuestro planeta. Poquito a poco, de forma más o menos lenta, pero inexorablemente nos estamos cargando esta bendita Tierra en la que nos ha tocado vivir.

Intentar discutir ahora la afirmación de los científicos de que el calentamiento de la Tierra es un hecho probado, me parece una solemne estupidez. Cualquiera de nosotros, en más de una ocasión, ha hecho ese comentario tan habitual de que el tiempo está loco. Los que ya hemos vivido unos años podemos afirmar con rotundidad que los fenómenos meteorológicos han cambiado y mucho con respecto a los de nuestra infancia.

El tiempo por supuesto que no está loco. Lo han vuelto loco gobiernos que no se han preocupado lo más mínimo en paliar los abusos en la utilización de los recursos energéticos. Evidentemente en la historia de la Tierra se han producido cambios climáticos pero no eran producidos por la acción humana. Estamos desafiando los ciclos naturales que se han producido a lo largo de nuestra historia y la naturaleza, que no acepta desafíos, nos devuelve los golpes que recibe sin ningún tipo de miramientos.

No me cabe la menor duda sobre que esas clasificaciones climáticas, mediterráneo, continental, desértico, polar, etc. que cada año explico a mis alumnos, tienen fecha de caducidad. Sería demasiado atrevido pronosticarla pero llegará el momento en que los niños, dentro de no sé cuántos años, ya no estudiarán estos climas.

El primer golpe lo recibirán, mejor dicho lo están recibiendo, las selvas tropicales que empezarán a sufrir ese fenómeno, que cada vez nos suena más, llamado deforestación. Los polos continuarán con esa reducción que ya ha comenzado. En las altas montañas cada vez hará menos frío, sólo hay que ver los padecimientos que han sufrido este invierno los empresarios de estaciones de esquí. Los desiertos seguirán creciendo de forma amenazadora y así la mayor parte de los ecosistemas seguirán modificándose hasta que no se parezcan en casi nada a su aspecto actual.

Nadie sabe cuál será el clima del futuro. Principalmente porque no pueden hacerse comparaciones con otras épocas de la historia de la Tierra en la que nunca se ha producido un calentamiento como el actual. Más bien todo lo contrario pues lo que se producía, hace decenas de miles de años, era un fenómeno de enfriamiento que daba lugar a las glaciaciones.

En la reunión de expertos sobre cambio climático, celebrada en París en el mes de febrero, se dictaminó que, si no se frena la emisión de gases de efecto invernadero, desaparecerán aproximadamente la mitad de los climas actuales. Si se lograran controlar estas emisiones, sólo se vería afectado un 20% de la superficie terrestre.

En estos tiempos que corren de tanta convulsión política y social. Tiempos en los que el poder y el dinero absorben casi todo. Tiempos en los que cualquier personaje mediático acapara atenciones que no merece, no nos vendría mal pararnos un instante a observar la naturaleza. Un cambio de colores de una puesta de sol. La contemplación de la magnífica mar que nos rodea. Ver como una flor cambia en fruto. Momentos irrepetibles que pueden llegar a convertirse en un bien más que escaso.

El autor del weblog es el único responsable de su contenido ya que este website no interviene en forma alguna en su redacción.