Santiago Vicente Pecino es maestro de Educación Secundaria y Secretario del Colegio San Daniel de Ceuta llevando más de treinta años dedicado a la ensenanza.

Entre 1.983 y 1987 fue Concejal (de Medio Ambiente y de Sanidad) en el Ayuntamiento de Ceuta integrado como independiente en la lista del PSOE. Fue uno de los cuatro disidentes de este Grupo Municipal que firmó el voto de censura contra Francisco Fraiz, teniéndose que esperar a la resolución de los tribunales para que fuese sustituido por Aurelio Puya. A raíz de esta escisión del PSOE, fue uno de los fundadores del Partido Socialista del Pueblo de Ceuta (PSPC) en el que continúa como militante de base, habiendo sido miembro de su Comisión Ejecutiva y candidato al Senado.

Ha estado vinculado a diversas entidades y movimientos ciudadanos: 12 años como presidente de la A.V. Gral. Orgaz, Vicepresidente de la Asociación Coral, Presidente de AGRUCAR (Asociación de Agrupaciones Carnavalescas) y Hermano Mayor de la Cofradía de la Flagelación.

Actualmente dirige y presenta el programa de radio, Tiempo de Pasión en COPE CEUTA y es columnista semanal, desde el año 2001, en El Faro de Ceuta con una sección titulada EL OBSERVATORIO DEL ESCUDERO que se publica los jueves y firma como SANCHO.

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El Observatorio del Escudero
Ceuta, 6 de octubre de 2006
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En jaque
SANCHO

No tengo demasiado claro si el nombramiento como Delegado del Gobierno en Ceuta es un premio o un castigo, una bendición o una pesadilla. Personalmente me inclino más bien por lo segundo. Puede que alguno se pusiera la mar de contento cuando le nombraron y aterrizó por nuestro pueblo, incluso se pavonearía en sus primeros paseos por aquí. Luego ya se sabe, se impone la dura realidad y todo el día pensando en coger el barco (bueno, mejor dicho, el helicóptero que sale de gañote). Así que el, para algunos, temido cese se convierte en una liberación y si te he visto no me acuerdo.

Puede que esta teoría, totalmente personal, no se les pueda aplicar a todos los inquilinos de la Plaza de los Reyes. A los últimos estoy casi seguro que sí. En otros tiempos el cargo de Delegado del Gobierno debía ser más apetecible pues Ceuta no tenía los graves problemas que ahora padece como la inmigración, relaciones con Marruecos, grave crisis económica etc. Incluso hubo épocas, como la que yo viví como concejal en los años 80, en las que el señor delegado se comportaba como un auténtico sátrapa, eso sí, en total connivencia con el por entonces primer edil que no le iba a la zaga. Hasta alguno ha tenido que comparecer frente a los tribunales de justicia.

También es más que cierto que la tarea de estos caballeros es ardua y complicada. Tiene que ser muy pero que muy difícil representar de la forma más digna posible a gobiernos (tanto del PP como del PSOE) que se comportan de forma tan indigna con nuestra Ciudad. El tener que defender o al menos justificar las tropelías que los distintos gobiernos de la nación cometen contra las ceutíes sólo puede tener como final que el representante gubernamental de turno resulte bastante malparado.

Buen ejemplo de lo que digo es el embrollo en el que se ha metido don Jenaro García Arreciado cuando se ha puesto a explicar la forma de entrega a Marruecos de los setenta y dos vehículos todo terreno, catorce microbuses, cuarenta motocicletas y veintiséis quads. Ante todo habrá que esperar que cumplan su fin de controlar los movimientos migratorios y no sirvan para que alguno se pasee tan ricamente. Una de dos, o al señor delegado todo le resbala, o tiene que tragar quina cuando escucha o lee las declaraciones que ha hecho sobre este asunto.

Ha habido de todo, que si el interés nacional, que si ‘también a mí me ha sorprendido la decisión final’, que si el ‘escenario geoestratégico’, que si ‘la realidad de las relaciones exteriores es poliédrica y tiene muchos vectores’ (esta es buena ¿eh?), que si ‘para el manejo de estos asuntos es necesario tener delante todo el tablero de ajedrez’, que ‘si la ficha final que se ha movido es un poco agresiva’. En fin, para qué seguir porque si digo algo sobre la dichosa ‘cédula de reflexión’ voy a terminar soltando un disparate.

Coincido plenamente con el delegado en lo que dijo sobre que Marruecos es un país soberano y no puede imponérsele nada. Ahora bien, digo yo que España también debería tener la misma consideración y que tampoco nos vengan a nosotros con imposiciones.

Así que ya saben ustedes, estamos en pleno tablero de ajedrez pero, eso sí, el que lo tiene es el Gobierno y me temo que somos un simple peón (si llegamos a eso) y que con tanto jaque acabaremos ahogados o en jaque mate.

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