Santiago Vicente Pecino es maestro de Educación Secundaria y Secretario del Colegio San Daniel de Ceuta llevando más de treinta años dedicado a la ensenanza.

Entre 1.983 y 1987 fue Concejal (de Medio Ambiente y de Sanidad) en el Ayuntamiento de Ceuta integrado como independiente en la lista del PSOE. Fue uno de los cuatro disidentes de este Grupo Municipal que firmó el voto de censura contra Francisco Fraiz, teniéndose que esperar a la resolución de los tribunales para que fuese sustituido por Aurelio Puya. A raíz de esta escisión del PSOE, fue uno de los fundadores del Partido Socialista del Pueblo de Ceuta (PSPC) en el que continúa como militante de base, habiendo sido miembro de su Comisión Ejecutiva y candidato al Senado.

Ha estado vinculado a diversas entidades y movimientos ciudadanos: 12 años como presidente de la A.V. Gral. Orgaz, Vicepresidente de la Asociación Coral, Presidente de AGRUCAR (Asociación de Agrupaciones Carnavalescas) y Hermano Mayor de la Cofradía de la Flagelación.

Actualmente dirige y presenta el programa de radio, Tiempo de Pasión en COPE CEUTA y es columnista semanal, desde el año 2001, en El Faro de Ceuta con una sección titulada EL OBSERVATORIO DEL ESCUDERO que se publica los jueves y firma como SANCHO.

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El Observatorio del Escudero
Ceuta, 23 de diciembre de 2004
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Salud, mucha salud
SANCHO
Dicen que el miércoles pasado, fiel con su cita habitual, volvió a caer el Gordo. Terminado en 00. Los aficionados a esto de las Loterías y a darle a las terminaciones numéricas los más variados nombres, la denominan (con perdón) como "los muertos". El nombrecito es como para que a nadie se le ocurra comprar un décimo o participación con este sobrenombre pero, cuentan los entendidos, es una terminación solicitadísima. Cosa absolutamente inexplicable para un servidor que prefiere mantenerse lo más alejado posible de esta afición hispana por todo lo relacionado con lo fúnebre.

El número fue vendido en la administración La Bruixa d'Or, ya curtida en estas lides, situada en Sort (un pueblecito de Lleida). Tampoco es que sea demasiada casualidad pues con sólo 2.000 habitantes el pueblo recibe un número de visitantes que multiplica con creces esta cifra. Acuden atraídos por la fama de esta administración de lotería que factura anualmente una cifra superior a los 40 millones de euros. Además su propietario, con muy buena visión comercial, ha potenciado la venta a través de Internet con lo que ya ha conseguido que su negocio no tenga fronteras.

A pesar de la gran cantidad de testimonios de los agraciados, con cualquiera de los premios, que nos llegan a través de todos los medios de comunicación de forma ya demasiado profusa, somos muchísimos más los desafortunados. Se da también un curioso y chocante grupo de quienes se muestran muy descontentos con esto de la lotería y, aunque parezca increíble, no se enteran de que para que te toque lo primero que hay que hacer es comprar.

El día 22 cuando casi ni siquiera se habían encendido la radio o el televisor, en apenas cinco minutos, las dos minúsculas bonitas con el número agraciado y la cifra del Gordo de Navidad producían un estruendo que nada tiene que ver con el tamaño de las mismas. Ya parece incluso olvidado lo mal que suena la cifra premiada en euros o que cualquier parecido entre los niños encargados de cantar los números y lo que todos recordamos como los niños de Sal Ildefonso (lo han hecho desde 1.763) es pura ficción. Incluso algunos de ellos ya empiezan a tener el cambio de voz propio de la adolescencia y la verdad es que sonaba rarísimo.

Un año más y para muchos, para muchísimos, fue el día de la salud por antonomasia. "Al menos tenemos salud", "lo importante de verdad es la salud" y el conformista "otro año será".

Esto de la salud, visto desde Ceuta, te pone un nudo en la garganta. Cualquiera que por enfermedad propia, de un familiar, o de un amigo, haya tenido que acudir al Hospital de la Cruz Roja, puede narrar vivencias que ponen la carne de gallina al más templado. Las declaraciones de los senadores Gordillo y Fernández Cucurull, teñidas del oportunismo tan habitual de la clase política, han sido totalmente inoportunas y parece que han olvidado demasiado pronto quiénes fueron los responsables de nuestra sanidad en los últimos ocho años. Curiosamente remata la faena el propio director territorial del INGESA, don Jesús Lopera. Su actitud puede ser entendida como loable pero, como diría un taurino, "fuera de cacho". Totalmente a destiempo.

Así que, como siempre, no nos tocó la Lotería pero lo importante es la salud y, como su atención y cuidado no parece que pase en Ceuta por sus mejores momentos, se le queda a uno un cuerpo muy malito, pero que muy malito.

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