Santiago Vicente Pecino es maestro de Educación Secundaria y Secretario del Colegio San Daniel de Ceuta llevando más de treinta años dedicado a la ensenanza.

Entre 1.983 y 1987 fue Concejal (de Medio Ambiente y de Sanidad) en el Ayuntamiento de Ceuta integrado como independiente en la lista del PSOE. Fue uno de los cuatro disidentes de este Grupo Municipal que firmó el voto de censura contra Francisco Fraiz, teniéndose que esperar a la resolución de los tribunales para que fuese sustituido por Aurelio Puya. A raíz de esta escisión del PSOE, fue uno de los fundadores del Partido Socialista del Pueblo de Ceuta (PSPC) en el que continúa como militante de base, habiendo sido miembro de su Comisión Ejecutiva y candidato al Senado.

Ha estado vinculado a diversas entidades y movimientos ciudadanos: 12 años como presidente de la A.V. Gral. Orgaz, Vicepresidente de la Asociación Coral, Presidente de AGRUCAR (Asociación de Agrupaciones Carnavalescas) y Hermano Mayor de la Cofradía de la Flagelación.

Actualmente dirige y presenta el programa de radio, Tiempo de Pasión en COPE CEUTA y es columnista semanal, desde el año 2001, en El Faro de Ceuta con una sección titulada EL OBSERVATORIO DEL ESCUDERO que se publica los jueves y firma como SANCHO.

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El Observatorio del Escudero
Ceuta, 5 de noviembre de 2004
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Antiamericanos
SANCHO
En estos días en los que hemos tenido que padecer, con una machaconería rayana en la desesperación tan exhaustiva información en torno a las elecciones para la presidencia de los EEUU, surgen por doquier múltiples debates en los que, como he podido comprobar personalmente, es bastante fácil que te tilden de antiamericano.

Resulta muy curioso este término, creado por los propios estadounidenses y cuanto más conservadores mejor, con el que intentan calificar en sentido despectivo a todos aquellos que se muestran contrarios a la política exterior de los yanquis. Lo de calificar a alguien como antiamericano sirve casi para cualquiera. Para progresistas e incluso seudoprogresistas, para los pacifistas o antibelicistas, para los paleocomunistas (pues comunistas en sí deben de quedar muy poquitos)... en fin, les puede servir para calificar a cualquiera, a los que además y a las primeras de cambio se le añadirá lo de "cómplices del terrorismo internacional".

Yo no me siento anti casi nada. Además estoy en absoluto desacuerdo con que los estadounidenses, en su afán megalómano e imperialista, se hayan apropiado de la palabra americano que engloba también a todos los que (para su suerte o para su desgracia) les ha tocado compartir continente con ellos. Llama poderosamente la atención la forma en que todo lo procedente de USA invade nuestras vidas, da igual que sea la música, el baloncesto, el dichoso Halloween, la comida rápida y basura o el cine de Hollywood, el caso es que a un crío de pocos años le das una gorra de visera y automáticamente se la colocará como si hubiera nacido en el mismísimo Harlem.

El caso es que nuestro papanatismo y nuestra falta de identidad nos han hecho caer dentro de una red tan poderosa que ya es casi imposible que salgamos de ella. Ha sido absolutamente agobiante el bombardeo informativo en torno al duelo Bush-Kerry. Vamos que casi daba la impresión de que ese dichoso martes después del primer lunes de noviembre teníamos que ir a votar.

Por muchos años que hayan pasado la mejor muestra de nuestra candidez y nuestra sumisión a todo lo proveniente de USA fue la película, estrenada en 1.952, "Bienvenido Mr. Marshall". Dos genios del cine como Bardem (soldado voluntario en la División Azul) y Buñuel (comunista hasta las trancas) con ideologías divergentes se unían en el claro rechazo hacia Estados Unidos. Aquellas imágenes del pueblo ansioso que esperaba la llegada del "maná norteamericano" valen más que mil palabras.

El voto popular de los estadounidenses ha dado un respaldo jamás logrado al candidato republicano. George W. Bush habiendo ganado las anteriores elecciones gracias a un fallo del Tribunal Supremo no tuvo el menor empacho en cumplir a rajatabla con su ideología ultra conservadora. Lo que hará en este su segundo mandato es toda una incógnita. A pesar de que sean muchos los que opinan que aquellos presidentes de los Estados Unidos que han tenido un segundo período de mando en la Casa Blanca han moderado sus decisiones en esta segunda época, me temo que con este tejano vamos a tener más de lo mismo.

Ojalá que me equivoque y que frente al uso de la fuerza, que tan masivo apoyo ha tenido por la gran diferencia de votos conseguida por Bush, se imponga el que sin derecho, justicia y solidaridad nunca habrá una verdadera paz.
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