Santiago Vicente Pecino es maestro de Educación Secundaria y Secretario del Colegio San Daniel de Ceuta llevando más de treinta años dedicado a la ensenanza.

Entre 1.983 y 1987 fue Concejal (de Medio Ambiente y de Sanidad) en el Ayuntamiento de Ceuta integrado como independiente en la lista del PSOE. Fue uno de los cuatro disidentes de este Grupo Municipal que firmó el voto de censura contra Francisco Fraiz, teniéndose que esperar a la resolución de los tribunales para que fuese sustituido por Aurelio Puya. A raíz de esta escisión del PSOE, fue uno de los fundadores del Partido Socialista del Pueblo de Ceuta (PSPC) en el que continúa como militante de base, habiendo sido miembro de su Comisión Ejecutiva y candidato al Senado.

Ha estado vinculado a diversas entidades y movimientos ciudadanos: 12 años como presidente de la A.V. Gral. Orgaz, Vicepresidente de la Asociación Coral, Presidente de AGRUCAR (Asociación de Agrupaciones Carnavalescas) y Hermano Mayor de la Cofradía de la Flagelación.

Actualmente dirige y presenta el programa de radio, Tiempo de Pasión en COPE CEUTA y es columnista semanal, desde el año 2001, en El Faro de Ceuta con una sección titulada EL OBSERVATORIO DEL ESCUDERO que se publica los jueves y firma como SANCHO.

@ Email








El Observatorio del Escudero
Ceuta, 30 de julio de 2004
 BLOGS
Asustaviejas
SANCHO
Tenía meridianamente claro que, en el momento de escribir la palabra con la que titulo mi artículo, el procesador de texto de mi ordenador me la iba a subrayar con la dichosa línea roja, lo que no me iba a convencer para no utilizarla, pues entiendo que es un neologismo perfecto para definir la situación a la que alude.

Conozco la palabra por el uso que se le da en la ciudad de Cádiz donde imagino también ha tenido su origen. La oí por primera vez en el 2.002 gracias a una valiente letra de José María Barranco (autor ese año de la chirigota "Villanciscos Pop-Pulares") en la que denunciaba a los especuladores de terrenos que, desde la mayor de las inmoralidades, se dedican a presionar, amedrentar, asustar... en definitiva, a extorsionar a las personas con casas antiguas y de rentas bajas para que las abandonen y así poder construir nuevas viviendas que incrementen sus, ya abultadas, cuentas corrientes. Aquello fue un auténtico bombazo carnavalero pues el denunciado, no de forma velada sino con nombre y apellidos, era el autor de la letra del coro que aquel año se llevó nada más y nada menos que el segundo premio.

Estos siniestros personajes, maestros de la especulación, a modo de carroñeras hienas y camuflados bajo una buena apariencia de traje y corbata, aparecían por el casco antiguo de Cádiz y compraban los edificios más viejos. En ellos vivían casi siempre personas bastante mayores (de ahí viene lo de "asustaviejas"), muy humildes y que pagaban rentas bajísimas pues, en la mayoría de los casos, eran viviendas que venían pasando de padres a hijos y de generación en generación. Luego, de forma persistente y tenaz como la fiera que acecha a su débil víctima, aparecía el asustaviejas con su maletín lleno de miedos e iniciaba su labor: que si la finca amenaza ruina, que si le ofrezco a cambio otra casa que suele ser todavía peor, que si artificios legales que conviertan el contrato indefinido en temporal, que si una indemnización ridícula, etc. Así hasta dejar libre la finca y luego tirarla o, si no puede, rehabilitarla para poder llenarla de nuevos inquilinos o propietarios a los que cobrarán elevados precios que les reporten sustanciosas ganancias.

En Ceuta el "boom" de la construcción no ha sido pequeño. Muchos nombres que fueron parte de la vida de la Ciudad ya son sólo un añorado recuerdo o están a punto de serlo: Patios como Hachuel, Páramo, don Juan, la Tahona, Morales... o Pasajes como el de Fernández, Mina, Recreo... Aquella Ceuta de puertas que sólo se cerraban por la noche, de macetas, de geranios, de gitanillas, de paredes enjalbegadas, de niños jugando, de largas veladas al fresco, ya es sólo un recuerdo. Ni soy un nostálgico, ni soy contrario al progreso de nuestra Ciudad pero podrían haberse buscado fórmulas intermedias para no perder todo lo antedicho.

El caso es que los rendimientos económicos, la frialdad de las cifras y de los datos, en definitiva el DINERO con mayúsculas ha vuelto a imponer su ley. Para llegar a esto parece que los "asustaviejas" no han supuesto el escándalo que supusieron en la cercana Cádiz pero sí que tengo datos fehacientes y contrastados de que también en Ceuta los tenemos y son tan siniestros como los de allí.

Se me dirá que actúan total y absolutamente amparados por los límites de la legislación vigente en lo relativo a alquileres, ahora bien de lo que nadie me podrá convencer es que estén dentro de la más mínima moralidad ni de la más mínima decencia.
El autor del weblog es el único responsable de su contenido ya que este website no interviene en forma alguna en su redacción.