Santiago Vicente Pecino es maestro de Educación Secundaria y Secretario del Colegio San Daniel de Ceuta llevando más de treinta años dedicado a la ensenanza.
Entre 1.983 y 1987 fue Concejal (de Medio Ambiente y de Sanidad) en el Ayuntamiento de Ceuta integrado como independiente en la lista del PSOE. Fue uno de los cuatro disidentes de este Grupo Municipal que firmó el voto de censura contra Francisco Fraiz, teniéndose que esperar a la resolución de los tribunales para que fuese sustituido por Aurelio Puya. A raíz de esta escisión del PSOE, fue uno de los fundadores del Partido Socialista del Pueblo de Ceuta (PSPC) en el que continúa como militante de base, habiendo sido miembro de su Comisión Ejecutiva y candidato al Senado. Ha estado vinculado a diversas entidades y movimientos ciudadanos: 12 años como presidente de la A.V. Gral. Orgaz, Vicepresidente de la Asociación Coral, Presidente de AGRUCAR (Asociación de Agrupaciones Carnavalescas) y Hermano Mayor de la Cofradía de la Flagelación. Actualmente dirige y presenta el programa de radio, Tiempo de Pasión en COPE CEUTA y es columnista semanal, desde el año 2001, en El Faro de Ceuta con una sección titulada EL OBSERVATORIO DEL ESCUDERO que se publica los jueves y firma como SANCHO. |
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El Observatorio del Escudero
Ceuta, 19 de abril de 2002
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La boda de Mohamed
SANCHO
Ciertamente que, una primera visión de este titular, no nos diría demasiado. La palabra boda es asunto de lo más corriente en nuestra sociedad y el nombre Mohamed no debe llamar demasiado la atención en Ceuta, pues resulta de lo más corriente y habitual. Quizás podría llamar la atención a alguno de los vecinos del supuesto desposado por no haber podido conciliar demasiado bien el sueño en las horas que se deben dedicar a este menester. Pero... no es para tanto pues no se casa uno todos los días. También podría haber llamado la atención de aquellos que se han visto atrapados en un pequeño, o no tan pequeño, atasco de tráfico provocado por los vehículos que se suman a la fiesta. Pero... vamos, tampoco es para preocuparse. Con prisas no se va a ninguna parte. Ahora bien si el contrayente no es un Mohamed cualquiera, sino que nos referimos a Su Alteza Real Mohamed VI, la cosa cambia y bastante. En la monarquía alaui la boda del rey consolida la institución que encabeza puesto que, como es lógico suponer, el objetivo primordial de la misma es la concepción de un heredero al trono. En este caso el actual monarca ha establecido alguna diferencia con las formas de actuar de su padre, el fallecido Hassan II, que no informó de su boda hasta el nacimiento de su primogénita la princesa Lalla. El cambio de actuar ha sido tan significativo que la casa real no sólo anunció con meses de antelación la boda real sino que además se revelaba, caso insólito, la identidad de su futura esposa Salma Bennani. De todas formas, la joven que es ingeniero informático en ningún momento se podrá considerar como reina al uso occidental. Más bien se podrá considerar como la madre de los príncipes. Aunque seguramente y en un pequeño guiño de modernidad el rey Mohamed VI dará a su esposa alguna mínima participación de cara a su proyección pública. Es muy curioso como el rey de Marruecos alterna constantemente el más férreo control sobre su país, control casi feudal, con pequeños guiños de apertura democrática. La habilidad para manejar los asuntos más espinosos fue una constante en su padre Hassan II y ha sido entendida perfectamente por su sucesor. Nada más que hay que observar cómo utiliza o ha utilizado sus cada vez más escasas relaciones con el gobierno español para dejar a éste en posiciones incómodas. Los ejemplos han sido múltiples y de sobra conocidos aunque, eso sí, la torpeza del gobierno español para encauzar el trato con Marruecos ha sido tan notoria que se lo han puesto muy fácil al habilidoso Mohamed VI. También en el caso de su boda ha demostrado el monarca alauita su facilidad para las más complicadas maniobras políticas. Nadie podrá dudar a estas alturas del vertiginoso crecimiento de los movimientos fundamentalistas en Marruecos o de la fuerte contestación latente en los ámbitos universitarios. Con motivo del conflicto en Palestina eran múltiples las solicitudes para convocar una manifestación de rechazo contra las duras represalias del gobierno de Israel. Pues también en este caso se ha sabido sacar el oportuno provecho. El monarca realizó su boda en la más discreta de las intimidades y suspendió todos los fastuosos actos más propios de las “Mil y una noches” que se iban a celebrar en la ciudad de Marrakech. Además el gobierno marroquí participó de forma discreta en la manifestación a favor de Palestina celebrada en Rabat y que ha sido la más multitudinaria de todas las celebradas en el mundo musulmán. De forma clara Mohamed VI ha evitado que en esta manifestación las cañas pudieran volverse lanzas y demuestra una vez más su rara habilidad para mantener sojuzgado a su pueblo.
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