Manuel Calleja Salado, Sevilla, 1974, licenciado en Derecho y en Filosofía por la Universidad de Sevilla, es profesor en el IES Luis de Camoens de nuestra ciudad. Así mismo, es miembro del Consejo Sindical de CC.OO. de Ceuta, consejero del CES de la Ciudad Autónoma y militante del PSOE ceutí.

Como autor, ha desarrollado temas relacionados con el Derecho Constitucional y el pensamiento contemporáneo en diversas publicaciones especializadas. Desde noviembre de 2006, cuenta con una columna semanal titulada "Asimetrías Urbanas" en el diario El Faro de Ceuta.

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Asimetrías Urbanas
Ceuta, 3 de diciembre de 2008
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El centro es de todos y tu barrio es tuyo
Manuel Calleja

Ceuta, sin dudas, es una ciudad asimétrica. Muchos son los motivos para esta afirmación, tanto que hace más de dos años me sirvieron de inspiración para darle título a esta columna semana cuando comencé con ella.

Una de las múltiples y asimétricas divisiones que experimenta Ceuta está situada en la dialéctica entre el centro de la ciudad y los barrios de ésta. Si digo que el centro ha sido privilegiado por el gobierno autonómico y que los barrios han sido preteridos por éste, no creo que esta afirmación ni sorprenda a nadie, ni sea inexacta.

El gobierno de la Ciudad encontró un lema para refugiarse de esta acusación, que podía hacerle daño. Este lema es que las inversiones en el centro son mayores porque el "centro es de todos". El gobierno de Vivas mantiene que el centro tiene más inversiones porque en él hay una serie de servicios y de establecimientos que son utilizados por todos los ciudadanos, independientemente del lugar de Ceuta en el que vivan.

Si bien esto es cierto, nos encontramos ya con el primer problema serio, que se trata esconder detrás de este lema. Se consagra la idea de que los servicios municipales y que todo lo público debe estar inevitablemente en el centro de la ciudad, de que esto debe ser así como son las leyes físicas de la naturaleza.

Pero lo peor de todo es que nadie se pregunta de quién son los barrios de Ceuta cuando se dice que el centro es de todos. La consecuencia necesaria del lema gubernamental es que los barrios solamente son de las personas que residen en ellos.

Por tanto, los vecinos de cada barrio tienen que conformarse únicamente con las migajas del centro en esos espantosos "planes de barriadas". Las barriadas se encuentran abandonadas, sin los servicios que están concentrados en el centro y que implica un continuo desplazamiento de todos a los mismos sitios, lo cual es la excusa perfecta para seguir invirtiendo únicamente en el centro. Es lo que algunos sociólogos llaman "profecía autocumplida".

Me espanta ver cómo cada vez que la meteorología se pone brava (lo cual es normal en invierno) empiezan a fallar las infraestructuras más básicas de Ceuta. Hay problemas con el suministro eléctrico y hay barrios que se quedan continuamente sin luz durante horas y horas. Hay serios taponamientos en la red de saneamiento los cuales provocan acumulaciones de agua indeseable que perjudican a las personas, a los vehículos y a los bienes inmuebles.

El transporte público no sé cómo calificarlo, porque no merece este nombre. La frecuencia de los autobuses es poca, las rutas son inadecuadas y se cambian arbitrariamente y los autobuses están en unas condiciones que no son dignas de una ciudad española. No se puede querer racionalizar el tráfico rodado por nuestras calles si no se emplea el transporte público como instrumento fundamental; de lo contrario todo serán obras tan costosas como inútiles.

El centro es de todos y todos los barrios deberían ser también de todos. Formamos una sola ciudad, no un informe conglomerado de barrios. En las ciudades correctamente articuladas el centro no es sino un punto geográfico, pero no de servicios y de calidad de vida, ya que en cualquier lugar la igualdad en el derecho al acceso a estos debe estar garantizado y ser efectivo. Ceuta está inarticulada.

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