Manuel Calleja Salado, Sevilla, 1974, licenciado en Derecho y en Filosofía por la Universidad de Sevilla, es profesor en el IES Luis de Camoens de nuestra ciudad. Así mismo, es miembro del Consejo Sindical de CC.OO. de Ceuta, consejero del CES de la Ciudad Autónoma y militante del PSOE ceutí.
Como autor, ha desarrollado temas relacionados con el Derecho Constitucional y el pensamiento contemporáneo en diversas publicaciones especializadas. Desde noviembre de 2006, cuenta con una columna semanal titulada "Asimetrías Urbanas" en el diario El Faro de Ceuta. |
|
|
|
Asimetrías Urbanas
Ceuta, 10 de septiembre de 2008
BLOGS
¿Qué hace el gobierno de Vivas ante la crisis?
Manuel Calleja
Me gustaría preguntarle al PP qué medidas de verdad se van a reflejar en los Presupuestos de la Ciudad para afrontar la crisis económica. En un estado autonómico y descentralizado como es España, cada administración tiene que asumir su parte en la solución de problemas que son comunes a todo el país. Las medidas presentadas son ridículas, pues contienen simplemente lo que son marchas atrás en los muchos despropósitos que este gobierno ha convertido en su forma de actuar. Forma de actuar que se ejemplifica perfectamente en que el consejero de Hacienda, señor Márquez, se gastase cerca de 8.000 euros en remodelar su despacho justo dos días antes de anunciar sus medidas de austeridad. Proponen ser transparentes en la contratación de personal, en las relaciones con los contratistas y suministradores y no contratar cien asesores más. Estas medidas son correctas, pero tienen el problema de que estas medidas son obligaciones legales y requisitos democráticos. Reconocer que hay que tomar estas medidas, es reconocer que ni se es transparentes en el personal, ni en los contratos administrativos, y que se han repartido las asesorías y los al menos tres mil euros mensuales como si fueran golosinas. El gobierno de la Ciudad tendría que moderar el gasto en todos los aspectos, especialmente en la política de personal, que deja al resto del Presupuesto en un estado deprimente. El PP debería enterarse de una vez que las elecciones no se ganan colocando a todo el que pueda en el Ayuntamiento, sino posibilitando que las empresas privadas crezcan. En la Ciudad Autónoma hay demasiados organismos y demasiadas empresas municipales. Hay que plantearse una necesaria cirugía si no queremos que todos los ingresos de la Ciudad se destinen a mantener un entramado municipal de corte soviético y unas empresas municipales sin sentido. La administración de la Ciudad tiene que adelgazar porque, de lo contrario, terminará fagocitando tantos recursos que los servicios y el estímulo a la inversión privada será imposible. El gasto debería ser eficaz. Hay que dejar de recurrir ya a las contrataciones directas mediante el mecanismo del contrato menor. Pocos contratos de los que se adjudican así son realmente menores. Los contratos deberían salir completos, sin fragmentación ninguna, y ser dados a la mejor oferta económica. Hay que vigilar la ejecución y pagar a tiempo, para evitar que luego el coste de cualquier contrato se multiplique varias veces en intereses de todo tipo y en procedimiento judiciales. Los ingresos también han sido víctima de la dejadez de este gobierno. No hay que esperar tantas compensaciones ni estar todo el día llorando. El gobierno de Ceuta debería tener por objetivo que la Ciudad se autofinanciase y no esperar una mayor financiación externa. No digo que no tengamos derecho a la solidaridad de otras regiones, sino que tenemos el derecho a ser autosuficientes, porque quien se paga lo suyo tiene más fuerza política en el conjunto de la Nación. En tiempos de crisis los políticos tienen una tentación que en nuestros dirigentes municipales es una obsesión de siempre: mantener los negocios que están ahora cueste lo que cueste. En una economía libre de mercado, la entrada y salida del mercado es fundamental para el sano funcionamiento del mercado, por lo que no hay que proteger a las empresas que no son capaces de ser rentables, aunque tomen como escudo a sus trabajadores. Nuevas empresas, más rentables y competitivas, podrán asumir esos trabajadores y crear más empleo siempre que se les deje entrar y no se proteja a sectores y empresas que deberían desaparecer.
El autor del weblog es el único responsable de su contenido ya que este website no interviene en forma alguna en su redacción.
|