Manuel Calleja Salado, Sevilla, 1974, licenciado en Derecho y en Filosofía por la Universidad de Sevilla, es profesor en el IES Luis de Camoens de nuestra ciudad. Así mismo, es miembro del Consejo Sindical de CC.OO. de Ceuta, consejero del CES de la Ciudad Autónoma y militante del PSOE ceutí.

Como autor, ha desarrollado temas relacionados con el Derecho Constitucional y el pensamiento contemporáneo en diversas publicaciones especializadas. Desde noviembre de 2006, cuenta con una columna semanal titulada "Asimetrías Urbanas" en el diario El Faro de Ceuta.

@ email








Asimetrías Urbanas
Ceuta, 23 de enero de 2008
 BLOGS
¿Qué ha hecho el gobierno desde el 19 de diciembre?
Manuel Calleja

La respuesta a la pregunta que le da título a este artículo se puede expresar en una sola palabra: nada. Desde el 19 de diciembre el gobierno de la Ciudad no ha hecho nada. El Presidente Vivas se presenta en el primer pleno ordinario del nuevo año con las manos vacías, sin ninguna propuesta, sin nada que aprobar, sin ningún plan o idea que debatir.

El gobierno de la Ciudad convoca el pleno por imperativo legal, esperando que sea la oposición la que lo dote de contenido. Desde el pasado debate de los Presupuestos (19 de diciembre), el gobierno ha considerado que estaba todo el trabajo hecho y han ampliado el descanso vacacional durante todo el mes de enero.

A un gobierno le corresponde la iniciativa política. El gobierno es el que debe llevar la voz cantante en la vida política porque los ciudadanos, con su voto, les han encomendado esa misión. El Partido Popular, que ya piensa en clave de régimen, no cree que el dinamismo sea importante y únicamente se conforman con encaramarse aún más, apoltronarse y permanecer. Lo que hace el régimen popular en Ceuta es todo lo contrario a una democracia, que debe ser tensión y avance.

Esta manifiesta incapacidad para adoptar medidas de gobierno antes los problemas que Ceuta tiene es fruto de un Partido Popular que se presentó a las elecciones sin ideas, con Juan Vivas como único argumento al que sacaban a pasear, y con un programa electoral que de tal sólo tenía el nombre.

La finalidad de un programa electoral no es proponer vacíos compromisos a los ciudadanos, encerrándolo en el olvido cuando abren los colegios electorales. Si se gobierna, el programa electoral se convierte en un programa de gobierno. Debe guiar la acción de gobierno con medidas concretas, que permitan a los diferentes cargos políticos saber a qué tienen que llegar y de qué instrumentos ha decidido servirse su formación política.

El Partido Popular gobierna sin programa. El documento que en mayo recibió este nombre es un álbum fotográfico de la Plaza de los Reyes y del Revellín con mucha palabrería que no aporta nada lejanamente contrastable. La consecuencia es que el gobierno no sabe qué tiene que hacer, anda sin orientación y dando palos de ciegos según las ocurrencias del primero que pasa por un despacho, ocurrencias que normalmente tienen la virtud de ser tan caras como inútiles.

El orden del día del Pleno de mañana es una prueba irrebatible de que el Partido Popular no trabaja, no sólo por la desidia que es inherente a este gobierno, sino porque no saben qué hacer, ya que carecen de proyecto para Ceuta.

Podrían dedicar lo que queda de semana a pasearse por la ciudad, no para hacerse fotos propagandísticas, sino para conocer de verdad las necesidades de los ceutíes. Pueden hablar con los vecinos y con sólo con los dirigentes vecinales que reconocen que han dejado el tono reivindicativo porque les dan de todo (¿a ellos o a sus barrios?). También tienen la opción de leer los informes del Instituto Nacional de Estadística y ver la distancia que todavía nos separa del resto de España en casi todos los indicadores. Caben muchas posibilidades pero no explorarán ninguna de ellas, porque padecen la enfermedad más letal de los políticos: la autosatisfacción sin causa.

El autor del weblog es el único responsable de su contenido ya que este website no interviene en forma alguna en su redacción.