Manuel Calleja Salado, Sevilla, 1974, licenciado en Derecho y en Filosofía por la Universidad de Sevilla, es profesor en el IES Luis de Camoens de nuestra ciudad. Así mismo, es miembro del Consejo Sindical de CC.OO. de Ceuta, consejero del CES de la Ciudad Autónoma y militante del PSOE ceutí.
Como autor, ha desarrollado temas relacionados con el Derecho Constitucional y el pensamiento contemporáneo en diversas publicaciones especializadas. Desde noviembre de 2006, cuenta con una columna semanal titulada "Asimetrías Urbanas" en el diario El Faro de Ceuta. |
|
|
|
Asimetrías Urbanas
Ceuta, 12 de diciembre de 2007
BLOGS
Los ciudadanos quieren del PSOE un cambio de política
Manuel Calleja
La pasada semana, Salvador de la Encina, diputado por Cádiz y Delegado de la Ejecutiva del PSOE en Ceuta, se preguntaba con cierta amargura qué tiene que hacer el gobierno socialista y el PSOE para que sus grandes inversiones en Ceuta sean valoradas en su justa medida por los ciudadanos y, a ser posible, se traduzcan en unos resultados electorales acordes con la importancia que nuestra ciudad tiene para el gobierno de Zapatero. Los gobernantes realizan unas políticas, fruto de una elección entre varias posibilidades: la inversión que se hace en un sitio, no se hace en otro; la finalidad a la que se destina una inversión, hace que ésta no pueda ser puesta al servicio de otra finalidad. La elección de las inversiones y otros gastos corresponde al Gobierno; la ratificación de lo acertado o no corresponde a los ciudadanos en el momento de ejercer su derecho al voto. El PSOE y, en consecuencia, el gobierno socialista viene llevando a cabo una política de fuertes inversiones en Ceuta, política que no es apoyada por los ciudadanos en las urnas. El gobierno socialista debe ser consecuente con su talante democrático y cambiar su política respecto a Ceuta, porque los ceutíes no la quieren. Los ciudadanos de Ceuta quieren una política diferente y lo han dicho electoralmente en reiteradas ocasiones. Es un deber democrático atender las demandas expresadas por medio del cauce central de la democracia. Los ciudadanos quieren al Partido Popular y su programa, por lo que los socialistas deberían de dejar de desarrollar políticas e inversiones propias y 'retrotraer las actuaciones' a la política y a los tiempos de Aznar. Como primer paso sería conveniente dejar la compensación por el transporte marítimo en el 33% que lo tenía el PP y no en el 50% en la que lo ha puesto el gobierno de Zapatero. Siguiendo la política tan apoyada de Aznar, las obras de nuevo hospital deberían ser abandonas inmediatamente, dejando la construcción en el patético estado en la que se la encontraron en 2004. Se ha de reducir la dieta de traslado de los enfermos a la Península a los 2,5 euros y olvidarse de eso de multiplicar por diez la cuantía y extenderla al acompañante, pues el PP no lo tuvo nunca en consideración. El sexto instituto se debe abandonar y derribarlo, para dejar el terreno como el solar que era en tiempos 'populares'. Nada de un nuevo edificio para la Guardia Civil, el vetusto es lo mejor. Los diez millones de euros más para los planes de empleo, con el consiguiente aumento de renta familiar que beneficia a todos los sectores, pueden gastarse en otro lugar pero no aquí, que de Zapatero no queremos nada. Los veintiocho millones en carreteras que el Ministerio de Fomento va a destinar a Ceuta, pueden quedarse en ese mismo ministerio, porque Aznar dejó todo magníficamente, tanto que no hace falta ni mantenimiento. Se debe meter la piqueta en todas las calles y quitar el saneamiento que el Ministerio de Medio Ambiente puso al módico precio de sesenta millones de euros y dejar las conducciones de Aznar, que eran las de toda la vida. Sería conveniente paralizar la construcción de más de seiscientas viviendas de protección oficial financiadas por el gobierno socialista (Ministerio de la Vivienda) con el ridículo coste de ochenta y cuatro millones de euros. El Presidente del Gobierno no tendría que haber venido como tal y sí, de tapadillo, como dirigente de su partido para pedir el voto y largarse después. Tampoco se tendría que haber impulsado la visita de los Reyes de España a Ceuta, pues con Aznar sólo venían los Reyes Magos y todos tan contentos. Ceuta no quiere la política del PSOE, liderado por Zapatero. Ceuta quiere la política del Partido Popular, con un señor al frente que todos esperan que caiga en marzo. El señor de la Encina debería enterarse de que en la democracia, cuando la ciudadanía no quiere algo y lo dice reiteradamente, hay que cambiar la política y darle a esa ciudadanía la política que quiere. El PSOE debería hacer lo que hizo el PP, prácticamente nada, pero tomando el islote del 'Perejil' todos los primeros viernes del mes, con gran despliegue de helicópteros, que eso es lo que gusta.
El autor del weblog es el único responsable de su contenido ya que este website no interviene en forma alguna en su redacción.
|