Manuel Calleja Salado, Sevilla, 1974, licenciado en Derecho y en Filosofía por la Universidad de Sevilla, es profesor en el IES Luis de Camoens de nuestra ciudad. Así mismo, es miembro del Consejo Sindical de CC.OO. de Ceuta, consejero del CES de la Ciudad Autónoma y militante del PSOE ceutí.

Como autor, ha desarrollado temas relacionados con el Derecho Constitucional y el pensamiento contemporáneo en diversas publicaciones especializadas. Desde noviembre de 2006, cuenta con una columna semanal titulada "Asimetrías Urbanas" en el diario El Faro de Ceuta.

@ email








Asimetrías Urbanas
Ceuta, 25 de julio de 2007
 BLOGS
La República Popular de Ceuta
Manuel Calleja

Hace varias semanas estuve repasando determinados vínculos que tenían en las carpetas de favoritos del navegador que tengo instalado en mi ordenador. En una de las subcarpetas encontré un vínculo de información internacional del gobierno de la República Popular de China y pinché a ver qué contaban.

El régimen comunista chino ha pasado a la historia por ser uno de los sistemas políticos más crueles y restrictivos con los derechos y las libertades de los seres humanos.

Esperaba que toda la información de esa página en castellano del gobierno chino fuera una alabanza a los dirigentes del Estado chino, triunfalismo en todas las noticias y todo tipo de contradicciones con muchas de las informaciones sobre China que recibimos en los países occidentales.

Evidentemente había un cierto tufo de complacencia y algunas exaltaciones, pero también se daban informaciones sobre catástrofes naturales, muertos en éstas, detenciones de la policía a causa de la corrupción o de la explotación laboral de muchos de sus ciudadanos. Sin ser ejemplo ni de trasparencia ni de libertad de expresión, la página de gobierno chino tampoco me pareció una propaganda grosera traducida del madarín al castellano.

Me alegraba de que en España ya no dependemos de la apertura y la trasparencia de los dirigentes políticos para conseguir una información amplia, variada y desde múltiples puntos de vista. Pensamientos que tropezaron con la realidad de Ceuta, que desmintieron lo que era una certeza y nuevamente separaron, en materia de derechos y libertades, a Ceuta del resto de España.

La Asamblea de Ceuta celebró el pleno mensual correspondiente al mes de julio. A la hora de votar una iniciativa presentada por el grupo parlamentario de UDCE-IU el vicepresidente primero de la Asamblea, Jaime Wahnon, se confundió y votó a favor de la iniciativa, cuando su grupo parlamentario, el popular, había decidido votar en contra.

Lo que no era nada más que una anécdota, que nada cambiaba la votación, dada la mayoría del PP, se convirtió al poco en un síntoma de la degradación política que el actual gobierno de la Ciudad y el partido mayoritario están trayendo a Ceuta. En la retransmisión en diferido del pleno, que Teleceuta hace, se suprimió este hecho, que con este acto de censura evidente, se ha transformado en un incidente.

Podemos empezar a indagar las causas de esta censura. Jaime Wahnon y los miembros del Partido Popular son incapaces de reconocer a los ciudadanos que son capaces de confundirse, ni siquiera en lo más nimio. Pretenden dar una imagen de infalibilidad que no sólo está alejada de la realidad del partido gobernante, sino que es contradictoria, porque “equivocarse” y “gobierno Vivas” son sinónimos.

Esta práctica, que ha transformado una anécdota en un grave atentado contra el derecho a la información que los ciudadanos tenemos, se inserta en un entramado de manipulación de los medios públicos de comunicación que se ha convertido en el principal instrumento político del Partido Popular.

Sólo pueden salir noticias absolutamente favorables al gobierno, si no las hay (que es lo normal) se reinterpreta la realidad y si esto resulta inviable, pues sencillamente se ignora lo que ha pasado, porque lo importante es que todos sigamos pensando que tenemos el mejor de los gobiernos posibles. Si han censurado un hecho irrelevante, ¿qué no harán con algo realmente importante?

La censura de una retransmisión del pleno de la Asamblea coloca a nuestra vida política en una línea en la que solamente falta actos de adhesión masivos en la plaza de África, ejercicios gimnásticos y cantos de alabanzas a las excelencias del líder. Estamos en camino de ser algo que nunca deberíamos llegar a ser: la República Popular de Ceuta.

El autor del weblog es el único responsable de su contenido ya que este website no interviene en forma alguna en su redacción.