Manuel Calleja Salado, Sevilla, 1974, licenciado en Derecho y en Filosofía por la Universidad de Sevilla, es profesor en el IES Luis de Camoens de nuestra ciudad. Así mismo, es miembro del Consejo Sindical de CC.OO. de Ceuta, consejero del CES de la Ciudad Autónoma y militante del PSOE ceutí.

Como autor, ha desarrollado temas relacionados con el Derecho Constitucional y el pensamiento contemporáneo en diversas publicaciones especializadas. Desde noviembre de 2006, cuenta con una columna semanal titulada "Asimetrías Urbanas" en el diario El Faro de Ceuta.

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Asimetrías Urbanas
Ceuta, 18 de abril de 2007
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Esa extraña pareja
Manuel Calleja

La Ciudad Autónoma y el Partido Popular están formando una entidad, de forma que cada día es más difícil saber dónde termina la Administración de la Ciudad y comienza el Partido Popular.

El uso de los medios públicos de comunicación y su continua dirección partidista se ha convertido en una tradición para los dirigentes populares de nuestra ciudad. Son ellos quiénes les dicen a los editores de los servicios informativos el tiempo exacto que un representante político debe estar en antena y advierte sobre la aparición, a su juicio excesiva, de tal o cual persona. Evidentemente esto únicamente sucede con los representantes de los partidos de la oposición, nunca con los del Partido Popular, que tienen todo el tiempo a su disposición y aún así uno tiene la sensación de que necesitan varias tomas para que su declaración salga al menos correcta.

El pasado jueves el Gabinete de Prensa de la Ciudad difundió una nota de prensa a todos los medios de comunicación locales, mediante la cual se informaba de los resultados de una encuesta encargada por el Partido Popular a un empresa especializada. No es una desmesura pedir que las cosas del Partido Popular las publique el propio partido y que el Gabinete de la Ciudad se dedique a lo que es su misión. Esta enésima confusión entre los órganos del PP y los de la Ciudad Autónoma es más reprobable que ninguna, ya que los medios públicos, pagados por todos los ciudadanos, han sido utilizados para transmitir una información que este partido político debería haber realizado por sus propios medios.

Ahora vendrá la avalancha de inauguraciones. Lo mismo vuelven a estrenar la plaza de los Reyes, la cual ya han inaugurado en dos ocasiones. EMVICESA, la empresa municipal de la vivienda, ha puesto carteles en el mercado central y ha abierto una exposición en el Casino Militar para conmemorar sus veinte años. Es curioso que EMVICESA haya recordado su vigésimo aniversario cuando ya la empresa ha cumplido veintiún años. Todavía más sorprendente resulta que la memoria de los dirigentes de EMVICESA se haya refrescado milagrosamente justo el día en el que el PP presentaba su candidatura a las próximas elecciones.

Nadie puede extrañarse que esto suceda cuando el gerente de EMVICESA procede de una “cueva de ladrones” (el GIL), en palabras del diputado ceutí del PP, Sr. González. Lo que sí es alarmante que los humanistas, como se autoproclaman los populares, consientan en que empresas públicas, como Teleceuta o EMVICESA, perpetren el partidismo más radical que nunca ha habido en los medios de comunicación españoles.

Los populares esperaban en sus malos años el advenimiento de un salvador. Tanto era su deseo de ver cumplidos sus sueños mesiánicos que han divinizado a un ser gris cuyo único mérito es estar en permanente campaña electoral, en conseguir que las obras públicas cuesten mucho más de lo presupuestado y para el cual su principal preocupación ha sido embellecer no Ceuta, sino el barrio en el que él vive.

El PP, que presume de tener unos cuantos miles de militantes, ha de poseer también recursos suficientes para hacerles llevar a los ciudadanos su mensaje y no ponerse detrás de las instituciones de la Ciudad, como ventrílocuo con la mano metida tras el ayuntamiento que tienen encomendado. ¿No es verdad, Sr. Cerro?

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