Manuel Calleja Salado, Sevilla, 1974, licenciado en Derecho y en Filosofía por la Universidad de Sevilla, es profesor en el IES Luis de Camoens de nuestra ciudad. Así mismo, es miembro del Consejo Sindical de CC.OO. de Ceuta, consejero del CES de la Ciudad Autónoma y militante del PSOE ceutí.
Como autor, ha desarrollado temas relacionados con el Derecho Constitucional y el pensamiento contemporáneo en diversas publicaciones especializadas. Desde noviembre de 2006, cuenta con una columna semanal titulada "Asimetrías Urbanas" en el diario El Faro de Ceuta. |
|
|
|
Asimetrías Urbanas
Ceuta, 27 de diciembre de 2006
BLOGS
No quieren a Ceuta
Manuel Calleja
Juan Vivas está siendo presentado como el fundador, refundador, padre, origen y fin de toda Ceuta y de todos los ceutíes. Se dedica a construir escenarios en el centro de la Ciudad, fruto de sus estremecedores sueños engendrados entre los sonidos de helicópteros de su buen amigo Pedro Gordillo. Ya Ceuta no es Ceuta, sino una recreación del alma y de los anhelos de Juan Vivas. Como nada es perfecto, ni siquiera los sueños, hay un grupo de personas que no quieren la Ceuta del Partido Popular, que no reconocen a Juan Vivas como fuente de la vida, que piensan que hay otras posibilidades y que Ceuta tiene más historia que Juan Vivas y que sobre todo puede tener un futuro mejor sin él. Juan Vivas es guardado por sus asesores y amigos para que no diga algo que parezca inconveniente y así se rompa la bucólica imagen que han inventado sobre él. Para esos menesteres están una pléyade de amanuenses y voceros que, cometiendo mayores o menores quebrantos hacia nuestra lengua, quieren identificar Ceuta con Juan Vivas y el Partido Popular, y de camino califican de enemigos de Ceuta a todos los que no están de acuerdo con ellos y critican las acciones de gobierno o desgobierno dirigidas por Juan Vivas. Quién critica a Juan Vivas no es ceutí, odia a Ceuta, la desprecia, la rechaza, porque Juan Vivas es la síntesis perfecta de todos los bienes que esta ciudad ha estado esperando desde su fundación. El problema estriba en que generalizan en toda la ciudad lo que es Juan Vivas para ellos, especialmente para su desarrollo personal y laboral, ya que sin el actual Presidente ninguno de ellos sería nada, como dice la canción de Amaral. La pluralidad democrática y la propia prosperidad de Ceuta dependen ineludiblemente de la existencia de críticas, de puestas en cuestión e incluso de ataques airados cuando los que tienen la responsabilidad de gobernar no cumplen con la misión que la sociedad les ha encomendado. Querer a Ceuta y criticar a Juan Vivas y a su gobierno no es incompatible, sino que constituyen una obligación moral en la actual situación de nuestra ciudad. No me resulta comprensible el silencio de muchos cuando algunos ven la destrucción de la Administración de la Ciudad, los fondos públicos gastados de cualquier manera y siempre pagando un sobreprecio. Quién quiere a Ceuta sólo tiene una opción honesta y decente: oponerse a Juan Vivas y al Partido Popular. El silencio en las actuales circunstancias es cómplice y por tanto culpable. No se puede caer en el fatalismo, no nos podemos resignar a que las cosas son así y que Juan Vivas y sus compañeros seguirán en el gobierno de la Ciudad hasta que ellos quieran. Eso lo decidimos los ciudadanos, eso está en nuestra mano. Hay que rebelarse contra las situaciones dadas y utilizar los medios que el sistema democrático pone en mano de los ciudadanos. Hay que decirle a Juan Vivas y al Partido Popular que no estamos de acuerdo con su política, que creemos que la ciudad va a peor, que estamos cansados de fanfarronería y arrogancia y que, por ello, no queremos menos a Ceuta que los que aplauden cada palabra y esperan en las antesalas del poder para preguntar “qué hay de lo mío”. No debemos admitir más veces que sea Juan Vivas y todos los que gritan en las calles las consignas que a él mismo le da vergüenza decir públicamente, los que vayan dando patentes de ceutismo, que decidan quién merece opinar sobre la situación de Ceuta y quién no. No debemos tolerar que inviten a más personas a coger el barco e irse de Ceuta por la sencilla razón de que no están de acuerdo con la peligrosa mezcla entre Juan Vivas y los elementos más sospechosos, añejos y execrables de nuestro país.
El autor del weblog es el único responsable de su contenido ya que este website no interviene en forma alguna en su redacción.
|