José Esteve Rico Sogorb (Elche, 1965), ha sido colaborador y redactor de los diarios El Faro de Ceuta, El Periódico de Ceuta, Área del Campo de Gibraltar y Diario de Elche, entre otros.

En su faceta como ensayista, poeta e investigador, ha publicado libros de ensayo, de investigación histórica y de poesía, siendo autor de cientos de artículos publicados en prensa impresa y digital.







Desde la península
Ceuta, 2 de septiembre de 2007
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Trapos sucios
José Sogorb

No dudo de las buenas palabras ni de las intenciones del consejero Márquez defendiendo la liquidez de las arcas de la Ciudad Autónoma. Ya dije que era imposible que Ceuta estuviera en bancarrota con lo que recauda. La verdad es que no ha venido mal que Márquez diera algunas explicaciones a consecuencia de las acusaciones sindicales y la amenaza de huelga sobre los atrasos adeudados a los funcionarios, pero de todo este tema sigue habiendo algo en mi cabeza que no me cuadra.

Si hay liquidez, si el problema no es económico, si hay dinero, ¿porqué no se han pagado los susodichos atrasos? ¿Porqué en este asunto estaba quieto y callado el gobierno ceutí hasta último extremo en que tuvo que dar explicaciones ante las presiones sindicales, frente a las acusaciones de elevados pagos irregulares a ciertos altos funcionarios y sobre las subidas de sueldo a asesores? ¿De qué naturaleza es aquello que hasta hoy sigue impidiendo que una parte abone lo adeudado y la otra cobre lo que le corresponde? ¿Hay una mano negra? ¿Alguien mantiene parado y quieto el asunto? ¿Motivos personales? ¿Actuaciones individuales? ¿Dejadez, olvido, pasotismo o mala intencionalidad? ¿A propósito o casualmente? No sé, no sé.

Vale que nadie es perfecto. Ni unos ni otros. Ni el Gobierno Vivas ni los sindicatos. Cada cual por sus cosas. Unos por campar a sus anchas sin control y los otros por presionar tal vez demasiado, aunque tanto monta, monta tanto. Ambos están intrinsecamente relacionados. La pescadilla que se muerde la cola. Si uno no campara a sus anchas, el otro no presionaría y viceversa o al revés. Deben estar condenados a entenderse.

Me da la impresión, y más, sobrando de sobra dinero municipal, que en todo este asunto se da secretismo oculto y existen ciertas dosis de mala leche a posta y de ganas de fastidiar por parte de alguien o de unos poquitos contados hacia un colectivo, el de los funcionarios base. Quizá no sea para huelgas sindicales pero ambas partes deben ceder y suavizar sus posturas para llegar a un acuerdo que ponga fin a una desagradable situación de la que incluso ya se han enterado hasta en la peninsula, lo que resulta una mala publicidad para Ceuta y su gobierno.

A lavar los trapos sucios, tocan. Y en casa.

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