José Esteve Rico Sogorb (Elche, 1965), ha sido colaborador y redactor de los diarios El Faro de Ceuta, El Periódico de Ceuta, Área del Campo de Gibraltar y Diario de Elche, entre otros.
En su faceta como ensayista, poeta e investigador, ha publicado libros de ensayo, de investigación histórica y de poesía, siendo autor de cientos de artículos publicados en prensa impresa y digital. |
|
|
|
Desde la península
Ceuta, 7 de enero de 2007
BLOGS
El futuro de Ceuta
José Sogorb
Cuando empieza un nuevo año todos hacemos propósitos de enmienda y promesas de mejora para esos doce meses que nos esperan. Analizamos lo bueno y lo malo del año ya vivido, extraemos conclusiones y pedimos al nuevo año que se cumpla y se haga realidad todo lo que no pudo ser, lo que aún queda pendiente. Estos deseos no solo se desarrollan entre las gentes de a pie, también son extensivos a la política. Y hablando de política, hay algo en Ceuta que necesita urgentemente ser tomado en serio y como a los toros, ser cogido por los cuernos. No se puede esperar más viendo como el índice de desempleo aumenta diariamente a velocidad vertiginosa. El porcentaje de parados ceutíes es preocupante y escalofriante. Supera incluso a la media a nivel nacional. Según estadísticas, 22 de cada 100 ceutíes, son desempleados. No dudo del esfuerzo ni de la preocupación que en este tema tiene el gobierno autónomo del Sr. Vivas pero sin culpabilizar a nadie -cabe buscar soluciones y no culpas ni culpables- la situación es crítica y todos aquellos agentes que están relacionados e involucrados con responsabilidades y competencias -ministerio, empresarios, sindicatos, gobierno ceutí, INEM, etcétera- deben ponerse las pilas, arrimar el hombro juntos, aunar esfuerzos, aplicar medidas conjuntas y conceder ayudas a empresas para facilitar la contratación y a los parados para poder subsistir y reinsertarse en el mundo laboral. De lo contrario, a este paso, en un futuro no lejano y dentro de un tiempo -unos cuantos años, quizá- Ceuta quedaría mermada como una ciudad casi exclusivamente habitada de militares y funcionarios costeados por el Estado -casi desapareciendo muchos de los actuales trabajos en peligro de extinción- y sin capacidad de generar riqueza productiva. La consecuencia más grave sería el éxodo, la emigración de muchos ceutíes a otras ciudades de la península para poder sobrevivir, con la consiguiente 'desertización ciudadana' o descenso del índice de habitantes. Evitar que Ceuta se convierta en una ciudad 'muerta', sin futuro, desierta y fantasma, debería ser el objetivo de quienes ostentan los poderes político y empresarial. En vuestras manos está el futuro de Ceuta.
El autor del weblog es el único responsable de su contenido ya que este website no interviene en forma alguna en su redacción.
|