José Esteve Rico Sogorb (Elche, 1965), ha sido colaborador y redactor de los diarios El Faro de Ceuta, El Periódico de Ceuta, Área del Campo de Gibraltar y Diario de Elche, entre otros.

En su faceta como ensayista, poeta e investigador, ha publicado libros de ensayo, de investigación histórica y de poesía, siendo autor de cientos de artículos publicados en prensa impresa y digital.







Desde la península
Ceuta, 19 de noviembre de 2006
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'Plenos Especiales' (Todo para el Pueblo y por el Pueblo)
José Sogorb

Les voy a hablar de un hecho claramente demostrativo de que es posible una mayor participación y una directa expresión ciudadana en el sistema democrático, especialmente en los ayuntamientos.

El caso sería perfectamente exportable, aplicable y extrapolable a las Ciudades Autónomas de Ceuta y Melilla. Es más, creo que resultaría positivo para sus habitantes y sus representantes en las respectivas Asambleas, gobernantes y oposición.

A pesar de ser juego, simulacro o 'prácticas', debería llevarse a cabo alguna vez durante cada legislatura. Ejemplos existen. Veamos: en la península, el Ayuntamiento de Elche lo realiza al menos una ocasión al año. Se trata de sesiones plenarias, de plenos de la Corporación, especiales, que, niños y adolescentes estudiantes de colegios e institutos efectúan con sumo acierto y aplomo demostrando buen hacer y supervisados por sus profesores. En concreto, estos niños y jóvenes, 'juegan'a representar por unas horas, el papel de concejales y alcaldes o alcaldesas, a sentirse por un instante aunque breve, protagonistas responsables de la política local dándoles la oportunidad de expresar ideas, necesidades, problemáticas, reivindicaciones, opiniones, críticas y propuestas.

Estos 'plenos' constan de un único orden del día aplicando un tema de interés social sobre el que los niños y jóvenes aprendices de concejales debaten, reflexionan y presentan soluciones. Y creánme que algo de ésto, sino todo, en parte, sorprende gratamente y resulta simpático a los verdaderos ediles. Tales 'concejales' hablan sin pelos en la lengua dando toques de atención que los políticos locales deberían considerar.

En Ceuta y Melilla, desconozco si se hizo alguno de estos 'especiales' plenos. Evidentemente, en el supuesto de materializarse, estaríamos tratando acerca de sesiones plenarias no municipales sino autonómicas y por lo tanto, de diputados en lugar de concejales. Pero en el fondo, la moraleja, la lección de ejercicio democrático sería la misma que en Elche.

No pude evitar estos días pasados darles laenhorabuena. Daba gusto ver las poltronas concejiles ocupadas por jóvenes estudiantes celebrando 'pleno' municipal por la 'Pobreza Cero' como único punto del orden día.  Toda una satisfacción porque, dentro de una Juventud generalmente poco o nada interesada en la política y escasamente comprometida, hallar una minoría de chicos y chicas actúando, expresándose alzando su voz, es muy dificil e inhabitual. ¡Y qué minoría!

Toda una 'Corporación' que a pesar de la corta edad y de sus inmadurez, irreflexión e inexperiencia; demostró maneras. Unos jóvenes que prometen, que son el futuro y que por unas horas 'gobernaron' y 'dirigieron' su Ayuntamiento representando a toda la ciudadanía metidos de lleno en los papeles de alcaldesas y de concejales.

Buena nota de estos jóvenes deberían tomar los auténticos verdaderos ediles, profesionales de la política municipal y usuarios de estos aterciopelados y mullidos sillones. Al menos en cuanto a la sencillez, la inocencia, la claridad de ideas, la variedad de opiniones, el espíritu crítico constructivo, el talante moderado y dialogador, la sensibilidad y la solidaridad; con que los jóvenes aprendices de alcalde y concejal nos obsequiaron en su sesión plenaria.

La jóven corporación optó por no debatir y eludir la confrontación. Al contrario que muchos políticos que convierten en debatibles y crispantes algunos temas que no lo son.  Los jóvenes concejales y alcaldesas -se turnaron dos chicas en el cargo- defendieron la figura de una Alcaldesa, en paridad e igualdad y analizaron la situación mundial de la pobreza presentando propuestas acerca de cómo afrontarla y reducirla. 

Resultó una gran idea esta juvenil sesión plenaria especial, original y pintoresca, aunque no sea novedosa. Desde años atrás se realizan plenos a cargo de niños de primaria, simpáticos y graciosos por las propias características de la edad. Por eso, lo de estos chicos me ha hecho pensar.

Cabría la posibilidad de que tal clase de plenos no se ciñera únicamente a niños y jóvenes. Existen más edades y otros sectores sociales que también merecen una oportunidad semejante y tienen bastante que decir y aportar. Derecho a expresarse no les falta. Estoy seguro que al menos una vez en la vida -tanto o más que a aquellos niños y jóvenes- les gustaría sentirse representantes del pueblo por unas horas.

Mujeres, jubilados y pensionistas, discapacitados, comerciantes, obreros, autónomos, etcétera; podrían realizar 'plenos' especiales como esos jóvenes y niños, para tratar sus respectivas problemáticas. Serviría para oir la voz de la ciudadanía y para que alcalde y concejales tomaran buena nota de sus opiniones, necesidades y propuestas, que podrían recoger en sus programas electorales. Más democrático, imposible.

Esta idea es susceptible de ser analizada, críticada y mejorada. Tal vez, no interese a quienes gobiernan. Podría serles incómoda. Los 'plenos' de niños y de jóvenes carecen de tensión y no cuestionan la actuación de los políticos locales.

Pero, ¿y con otros colectivos? Por citar ejemplos, ¿se imaginan a los airados representantes vecinales de las barriadas más necesitadas -que mantienen pulsos con el Ayuntamiento-, sentados como concejales debatiendo, expresando  fustraciones y problemas y ante ellos, en el público, los verdaderos ediles? Mucha manteca. Y algunos dirían que el horno no está para bollos. Pues, a aguantarse tocan, y a dar la cara, que son gajes del oficio.Y si no, que no se sea político.

En fin, que a pesar de los pesares, los 'plenos' especiales serían positivos, necesarios y beneficiosos para la democracia de las ciudades, un excelente cauce de expresión cívica y un 'termómetro' social porque no es suficiente que sólo hable el pueblo en las urnas.

Aplíquen los gobernantes el 'Todo para el Pueblo y por el Pueblo'. Por ello, todos los ciudadanos deberíamos exigir, una vez en la vida y por un instante, ser aprendices de concejales. Si los niños y jóvenes lo han sido -caso de Elche-y podrían serlo en las ciudades caballa y melillense ¿por qué no, los demás?

Ojalá cunda el ejemplo en todos los ayuntamientos españoles.

Y en las asambleas autónomas de Ceuta y Melilla.

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