José Esteve Rico Sogorb (Elche, 1965), ha sido colaborador y redactor de los diarios El Faro de Ceuta, El Periódico de Ceuta, Área del Campo de Gibraltar y Diario de Elche, entre otros.
En su faceta como ensayista, poeta e investigador, ha publicado libros de ensayo, de investigación histórica y de poesía, siendo autor de cientos de artículos publicados en prensa impresa y digital. |
|
|
|
Desde la península
Ceuta, 9 de enero de 2006
BLOGS
Violencia de género, un mal social a erradicar
José Sogorb
Violencia de género, un mal social a erradicar En algunos aspectos no ha podido empezar peor el 2006. Resultan preocupantes a nivel estatal las cifras de víctimas de cualquier violencia con un porcentaje al alza a modo de escalada en los pocos días que llevamos consumidos y a una media de un caso diario. Mujeres maltratadas y asesinadas tanto por sus anteriores como por sus actuales parejas. A delito, víctima, paliza y muerte por día. Sobrecogedor. Aumentaron tambien los casos de violencia infantil, importante violencia de género en el ámbito familiar o doméstico, de los adultos hacia los niños e igualmente se incrementó la violencia física con acoso y el maltrato psicológico entre jóvenes en lugares como las aulas, pubes, discotecas e incluso fuera de ellas, en la misma calle. Fiscales y jueces competentes en la materia se ven desbordados ante tal proliferación de casos que atender y a pesar de las medidas legales que aplican y del seguimiento y atención policiales, la situación no mejora, la violencia no disminuye. La violencia de género no es producto únicamente de quienes la cometen y la sufren. Entorno y componente familiar, amigos, compañeros, vecinos, educación y formación personal, drogas, cultura, entre otros factores más; influyen, son parte del problema y resultan determinantes. La misma sociedad en si y el propio sistema, son en parte “culpables”, responsables y co-autores o participantes de cualquier violencia, especialmente en la de género. Directa o indirectamente, voluntaria e involuntariamente. Sea maltrato psicológico o violencia física ¿Quién de nosotros no tiene algun familiar,vecino o amigo afectado? ¿Quién no conoce algún caso cercano que callamos por miedo a que la violencia nos salpique convirtiendonos en testigos mudos? Dentro de lo negativo de la situación, al menos, las víctimas han ido venciendo el temor -y seguirán venciéndolo, su tendencia es al alza- y denuncian ante Comisaría y Juzgado a sus maltratadores a expensas de sufrir graves represalias por ello. Por suerte, cada vez se aportan a la situación, más medios legales, jurídicos, gubernativos y hasta clínicos como juzgados y magistrados especializados, medidas protectoras, cursos de corrección y rehabilitación, asistencia sanitaria personalizada a víctimas; todo ésto consecuencia de la Ley de la Violencia de Género y de una mayor sensibilización social a nivel de calle y en el plano estatal o administrativo. Siempre es poco lo que se viene realizando al respecto y lógicamente, se ha de continuar en la línea actual e insistir redoblando esfuerzos, aplicando más y mejores medios. El problema es que, a pesar de todo lo que se lleva a cabo para luchar contra la violencia de género, la situación se agrava y empeora aumentando su intensidad casuística a diario. Cada mañana, leyendo los diarios, se nos atraganta el desayuno con al menos la noticia de una muerte o de una paliza. Se ha encendido la alarma. La luz roja indica que algo muy grave sucede. Cuando hemos arribado a tal extremo, es que algo no va bien en esta monstruosa y hostil sociedad cuya “salud” psíquica parece no estar muy cuerda que digamos. Hemos pasado brusca y radicalmente de la antaño ausencia de casos porque se callaban y ocultaban, a la actual masificación de delitos –incluyendo muertes- y denuncias. Perjudicial fue lo de antes y perjudicial es lo de hoy. Y tan “ enferma”estuvo la sociedad del pasado siglo como lo está nuestra sociedad. Es urgente y necesario que políticos, gobernantes, profesionales, expertos, fuerzas de seguridad, legisladores, víctimas y agresores; se sienten todos juntos una vez más para analizar la situación actual y poner freno a la masificada violencia de género. Porque, una sociedad destacadamente violenta es signo de pobreza moral, no encara adecuadamente su futuro, camina hacia su autodestructiva degradación y supone una negativa herencia a sus próximas generaciones. Ceuta no es ajena al problema. Lidera el ranking estatal de delitos por violencia sexual con 45 casos, suponiendo el 85 por ciento de la totalidad. Sus juzgados están saturados de denuncias por violencia doméstica y sus comisarías tienen demasiado trabajo. Aunque insuficiente pero necesario, el convenio Colegio Abogados-Consejería Bienestar Social, es un paso adelante. Habría que hacer profundos estudios sociológicos de la población caballa para descubrir qué factores generan la violencia y por qué ésta se desata tan exageradamente en Ceuta y así poder aplicar soluciones adeccuadas. El tema, muy importante, así lo requiere. Por José Sogorb
El autor del weblog es el único responsable de su contenido ya que este website no interviene en forma alguna en su redacción.
|