José Esteve Rico Sogorb (Elche, 1965), ha sido colaborador y redactor de los diarios El Faro de Ceuta, El Periódico de Ceuta, Área del Campo de Gibraltar y Diario de Elche, entre otros.

En su faceta como ensayista, poeta e investigador, ha publicado libros de ensayo, de investigación histórica y de poesía, siendo autor de cientos de artículos publicados en prensa impresa y digital.







Desde la península
Ceuta, 23 de enero de 2006
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Hasta siempre, querido compañero (al periodista ceutí Tony de la Cruz)
José Sogorb

Conoci a Tony a primeros de los 90 cuando trabajamos juntos en el extinto diario 'El Periódico Independiente de Ceuta', -diario que estuvo en una nave del muelle de Poniente muy cerca de VillaJovita- y créanme: no me arrepiento de haberle conocido. Fue un tipo muy genuino.

Si a veces los redactores teníamos mal día por falta o exceso de información, por estrés a la hora del cierre o estabamos tediosos, cansados y hastíados; ahí estaba Tony. Con su buen humor nos alegraba el momento y hasta la jornada entera.

Nos motivaba e incluso nos contaba anécdotas, hechos y muchos datos -era una enciclopedia andante dotada de memoria prodigiosa- que servían para hacer un artículo o completar cualquier información. Conocía a todo el mundo en Ceuta.

Y si un redactor recién llegado de la península como yo necesitaba entrevistarse o contactar con alguien, en este aspecto Tony echaba un cable. Nunca se quejó. Jamás le vi enfadado. Aceptaba que sus crónicas, columnas, fotos, entrevistas o artículos, se insertaran tarde o en última instancia. E incluso que no salieran en el diario.

Era un caballero. Y con las señoras, más aún, que conste. En la redacción guardaba cientos o miles de fotos hechas por el mismo, con su pequeñita pero manejable vieja cámara a la que tenía verdadero cariño y portaba en el bolsillo. Llevaba de cabeza a quienes, agradecidos, le revelaban las fotos, porque entre chiste y chiste las colaba para la edición del día siguiente y aquellos se tronchaban de risa con sus comentarios.  

Tony tenía tres predilecciones o preferencias a mi modo de ver. Los chistes, los actos militares y decir palabras o cortas frases en ruso y alemán. Recuerdo -yo le preguntaba cómo se decía tal o cual palabra en estos idiomas- que en navidades nos deleitaba con un montón de saludos de brindis ruso 'Nasdrovia'.

Su chiste preferido -al menos el que más contaba por aquel entonces- era el del deporte más santo. Para Tony era el tenis porque tenía a Santana, Orantes y los Vicario. O el de Santa Catalina, catalino; que si te enterraban alli, decía que pasabas a ser catalino. Era muy agudo.

Lo militar era realmente su pasión. Como McCarthur, era muy castrense, muy de honor y esos valores militares. De la vieja escuela. No se arrepentió jamás de haber sido militar ni de participar en el frente de Rusia con la División Azul.

Nadie ha igualado ni mejorado sus informaciones de juras, izadas y arriadas de bandera, entrevistas a oficiales o cualesquiera actos militares en Ceuta, y por ello, era querido por toda la población militar ceutí, sobre todo por la oficialidad que le granjeó siempre su amistad y su cariño. 

Su esbelta figura enchaquetada y estirada, con calva bien cuidada y bigotin, la recuerdo caminando despacio con las manos entrelazadas a la espalda por los paseos del Revellín y de las Palmeras, devolviendo corteses saludos, sacando fotos o mirando ausente al infinito.  

Tony no ha muerto. Vive en todos nosotros, en quienes como él, nos dedicamos a escribir y a contar historias. Seguro que estará en el cielo entrevistando al general en jefe de los ejércitos divinos, sacando fotos de allá y contando a los ángeles el chiste del deporte más santo.  

Gracias Tony por haberme dado el privilegio de conocerte y trabajar contigo. No te olvidaremos. Hasta siempre, compañero.

Por Jose Sogorb

Ex redactor de 'Barriadas' en 'El Periódico Independiente de Ceuta' y 'El Faro de Ceuta'


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