Juan Carrasco De las Heras nació en Ceuta en abril de 1976, aunque desde hace años vive principalmente en Granada, donde cursa la carrera de Física.

Su mayor afición y pasión desde la infancia es el cine de todas las épocas y estilos, que lo ha convertido en un todoterreno de la materia. Colaboraciones en revistas universitarias entre otras publicaciones, cursos de crítica en la Facultad de Filosofía y Letras y otras actividades socioculturales han dado salida a sus inquietudes entre las que el cine siempre ha contado con un lugar de honor.

Desde julio de 2004 es el responsable de una sección semanal titulada "La Opinión del Espectador" en el diario "El Faro de Ceuta". Se declara ferviente admirador del Clint Eastwood director de cine, de la corrosiva ironía de Groucho Marx y de Vito Corleone. En las largas temporadas que pasa fuera de su ciudad, siempre tiene un segundo de nostalgia cuando le cuenta a alguien que es un "homínido ceutí" en el exilio.

Email: corleonne76@yahoo.es








Fila 7
Ceuta, 19 de julio de 2010
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Juan Carrasco

Noche y día

Tom Cruise, el histriónico Midas del cine, y la sosa Cameron Diaz se unen en un proyecto veraniego ligero y fresco de ver, que más bien parece un anuncio de dentífrico, pero que cumple sin pedirle más peras al olmo las muy bajas expectativas de alguien que se atreva (ya hay que tener valor) a introducirse en la sala que proyecte una peli de acción de gran estudio americano en estas fechas calurosas...

En cualquier caso, se trata de una tontería de espías y mucha acción que tiene la decencia de no tomarse en absoluto en serio y, en clave de humor, cuenta las peripecias de un intrépido superagente al que se le da muy, pero que muy bien su altamente peligroso trabajo (Cruise, claro está), y de una chica (Diaz) que se ve envuelta de manera casi fortuita en todo el berenjenal. Más típico, imposible, más taquillero, tampoco. Un cóctel de elementos que entran mejor cuando uno suda la gota gorda del verano.

El inverosímil guión del proyecto que dirige James Mangold (Cop Land, Inocencia interrumpida, Kate y Leopold, El tren de las 3:10), con diálogos insustanciales, pero que sabe explotar al máximo sus momentos de comedia y refrescantes situaciones adrenalínicas, va por la senda de lo establecido por la evidencia, con cero sorpresas y correcta química entre sus intérpretes principales, ninguno de ellos precisamente un recién llegado en esto de ganar pasta ante una cámara. A la poco afortunada música de la banda sonora le añadimos un montaje bastante decente, vital en este tipo de cintas, y unas escenas de especialistas que se erigen como un protagonista más del tinglado.

Anecdótica mención aparte merece el hecho de que una buena parte final se desenvuelva en Sevilla, en cuyas calles se ven desfilar los mozos con el pañuelo rojo al cuello, cantándole a San Fermín y corriendo delante de los cornudos bicharracos (!!!); en medio y en plena plaza de toros, los actores haciendo monerías, con una moto. Me indignaría si mereciera la pena, pero cierto es que uno no sabe si en Yankilandia son así de ignorantes o sencillamente lo suficientemente prepotentes como para mezclar a su antojo las características propias de otros lugares en bien del "show" (me inclino más bien por lo segundo). Lo que sí que se antoja sonrojante e irónico es que el encargado de relatar al personal desde un sevillano balcón a qué es debido que la gente ande correteando astados, sea precisamente Jordi Mollá, que debería haberse limpiado las fosas nasales con el guión cuando se lo ofrecieron; sin embargo, en lugar de replantearse su carrera artística desde la dignidad, ha vuelto a aceptar encarnar otro villano barato de opereta, con el pelo grasiento y cara de malo malísimo: por supuesto, se llama Antonio, y sus secuaces, Eduardo y Luis, que nada tiene de malo, pero que vuelve a recalcar la idea que se tiene por allá de la pluralidad que existe en nuestro país y que enarbolan estupendas regiones como la natal de Mollá. Me prometí no hablar de este tema más de lo que se merece, porque no deja de ser un simple detalle tonto, pero más la falta de sustancia del resto de la película que enfado real han hecho que acabe dando rienda suelta al descerraje...

Dirección: James Mangold. Título original: Knight and day. Duración: 109 min. Intérpretes: Tom Cruise (Roy Miller), Cameron Diaz (June Havens), Peter Sarsgaard (Fitzgerald), Maggie Grace (April), Paul Dano (Simon Feck), Marc Blucas (Rodney), Viola Davis (directora George), Jordi Mollà (Antonio Quintana). Guión: Patrick O'Neill. Producción: Todd Garner, Cathy Konrad y Steve pink. Música: John Powell. Fotografía: Phedon Papamichael. Montaje: Quincy Z. Gunderson y Michael McCusker. Diseño de producción: Andrew Menzies. Vestuario: Arianne Phillips.

Puntuación: 5

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