Juan Carrasco De las Heras nació en Ceuta en abril de 1976, aunque desde hace años vive principalmente en Granada, donde cursa la carrera de Física.

Su mayor afición y pasión desde la infancia es el cine de todas las épocas y estilos, que lo ha convertido en un todoterreno de la materia. Colaboraciones en revistas universitarias entre otras publicaciones, cursos de crítica en la Facultad de Filosofía y Letras y otras actividades socioculturales han dado salida a sus inquietudes entre las que el cine siempre ha contado con un lugar de honor.

Desde julio de 2004 es el responsable de una sección semanal titulada "La Opinión del Espectador" en el diario "El Faro de Ceuta". Se declara ferviente admirador del Clint Eastwood director de cine, de la corrosiva ironía de Groucho Marx y de Vito Corleone. En las largas temporadas que pasa fuera de su ciudad, siempre tiene un segundo de nostalgia cuando le cuenta a alguien que es un "homínido ceutí" en el exilio.

Email: corleonne76@yahoo.es








Fila 7
Ceuta, 22 de febrero de 2010
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Enemigo a las puertas
Juan Carrasco

En tierra hostil

Si tuviera que definir con una palabra la estupenda obra de Kathryn Bigelow, la cineasta de moda, esta sería "tensión". Más por su trabajo que por ser la ex de James "el rey del mundo" Cameron (al que se ve profesionalmente enfrentada este año en la carrera por los Oscar), Bigelow se ha ganado que su nombre se extienda como la pólvora, y nunca mejor dicho, porque plasma con precisión, veracidad y elegancia la inusual vida cotidiana de una brigada estadounidense especializada en desactivar explosivos que se encuentra destinada en Irak, con la misión de "controlar" la zona de post conflicto bélico. Sin opinar sobre asuntos que pueden nublar la visión artística de la película, se realiza un trabajo sensorialmente poderoso, muy nítido y cuyo retrato a pie de calle (contando con una iluminación que casi nos hace sentir el sol del desierto) atestigua que uno puede meterse con facilidad en la piel de un soldado sin tener que hacer el pino por culpa de los movimientos enloquecidos de la cámara en mano tan de moda en el género; y es que a base de talento se puede prescindir de lo vertiginoso sin renunciar a la emoción o la incertidumbre de aquello a que se exponen personas que tienen que capear la guerra de guerrillas, el terrorismo, el no saber quién es amigo o enemigo, la paranoia, la ansiedad, e incluso la adictiva adrenalina de jugarse la vida a cada minuto que pasas "en terreno hostil".

Inteligentemente, el guión no duda en romper con el tópico y defenestrar de un bombazo a actores conocidos nada más aparecer, porque si matan a aquel que más caché tiene, ya no puedes esperarte nada en absoluto; ello es fundamental si pretendemos interesar al espectador que va a acompañarnos en una historia contemplativa cuya baza es comerse las uñas mientras estos tipos no saben si mientras se dirigen a desactivar una bomba les está apuntando a la cabeza un francotirador insurgente camuflado de vendedor de mercadillo. Esa misma veracidad la desprenden unos intérpretes comandados dentro y fuera de la historia por Jeremy Renner (SWAT, En tierra de hombres, El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford), que está a la altura de la que seguramente es la película del año en lo que a reconocimiento se refiere (con el permiso de Avatar o La cinta blanca, y salvando las distancias) y sabe no acaparar protagonismo excesivo por el bien común.

Cine en la mayor y mejor expresión es lo que ha logrado la directora con algunas de las escenas, realmente imponentes, que adornan una cinta impactante. Momentos como el del gato herido, la dura espera de los tiradores apuntando a la guarida o la del racimo de bombas enterrado, uno de los mejores momentos de arte visual que he visto en los últimos tiempos, son el ejemplo de la escala de calidad en la que se desliza agazapado y con naturalidad todo el proyecto.

En tierra hostil es el ejemplo de que no es necesario ver trozos de cuerpo pasar ante nuestros ojos para que una escaramuza surta el efecto deseado y que aquello de que "el cine bélico es cosa de hombres" es una soberana imbecilidad: tanto como las batallas que nos retrata, tan estéticas como innecesarias.

Dirección: Kathryn Bigelow. Título original: The hurt locker. Duración: 131 min. Intérpretes: Jeremy Renner (sargento William James), Anthony Mackie (sargento J.T. Sanborn), Brian Geraghty (Owen Eldridge), Ralph Fiennes (jefe de equipo), Guy Pearce (sargento Matt Thompson), David Morse (coronel Reed), Evangeline Lilly (Connie James), Christian Camargo (coronel John Cambridge). Guión: Mark Boal. Producción: Kathryn Bigelow, Mark Boal, Nicolas Chartier y Greg Shapiro. Música: Marco Beltrami y Buck Sanders. Fotografía: Barry Ackroyd. Montaje: Bob Murawski y Chris Innis.

Puntuación: 9

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