Juan Carrasco De las Heras nació en Ceuta en abril de 1976, aunque desde hace años vive principalmente en Granada, donde cursa la carrera de Física.
Su mayor afición y pasión desde la infancia es el cine de todas las épocas y estilos, que lo ha convertido en un todoterreno de la materia. Colaboraciones en revistas universitarias entre otras publicaciones, cursos de crítica en la Facultad de Filosofía y Letras y otras actividades socioculturales han dado salida a sus inquietudes entre las que el cine siempre ha contado con un lugar de honor. Desde julio de 2004 es el responsable de una sección semanal titulada "La Opinión del Espectador" en el diario "El Faro de Ceuta". Se declara ferviente admirador del Clint Eastwood director de cine, de la corrosiva ironía de Groucho Marx y de Vito Corleone. En las largas temporadas que pasa fuera de su ciudad, siempre tiene un segundo de nostalgia cuando le cuenta a alguien que es un "homínido ceutí" en el exilio. Email: corleonne76@yahoo.es |
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Fila 7
Ceuta, 8 de diciembre de 2008
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Oh, capitán, mi capitán
Juan Carrasco
¿Qué ocurriría si se volviese a instaurar un régimen autocrático en Alemania? ¿Cuáles pueden ser los fundamentos que desemboquen en una situación irreversible y mal entendida? ¿Hay razón tras el fanatismo? ¿Cuál es el motivo? No parecen preguntas muy adecuadas para las fechas prenavideñas, pero nadie dijo que hay que imitar siempre al vecino (de eso sabe mucho el realizador novel y guionista Dennis Gansel), y ante la avalancha de cine infantil y navideño, La Ola supone la interesantísima apuesta que llega a nuestras pantallas cortesía del saludable cine alemán. Rainer Wenger es un profesor moderno y dinámico que, como exposición del temario de un proyecto escolar del que se encarga, decide diseccionar con sus alumnos, y de manera muy (demasiado) participativa, algunos elementos del nazismo que tanto ha atormentado al mundo y que perseguirá siempre a Alemania. Con esta forma de intentar entender cómo fue posible llegar a aquellos extremos y cuáles fueron los ideales y sentimientos que enarbolaron la bandera del Tercer Reich, el experimento comienza a escaparse del control del protagonista, recién elegido como líder de toda una ¿nueva? y peligrosa corriente ideológica que día a día va ganando adeptos dentro del instituto... Con frescura e inteligencia, la cinta toca temas muy delicados sin demagogia y con óptica (que no envoltorio) documental, lanzando numerosas preguntas al viento sin responder ninguna, como debe ser si se pretende, en lugar de manipular, que el espectador se interese, reflexione y comente tras acabar el metraje. Especialmente valiente es una propuesta como ésta (por todo lo que trata con semejante pluralidad), opinando -porque no hay más remedio que mojarse en un proyecto así- sin rasgarse las vestiduras y teniendo en cuenta la nacionalidad de la producción que, cuando menos aporta un plus de interés en el resultado final de lo que se plantea y de cómo se plantea. Basada en hechos reales, aunque en otro país y otra época, la historia es aterradoramente verosímil e impactante por su capacidad de hacernos sentir indefensos ante lo que ya creemos pasado, porque el germen del desastre no se elimina mientras existan los extremos; los mismos extremos que nos rodean a diario, con los que nos estamos (mal)acostumbrando a vivir -o quizá resignando sea más correcto- y de los que no nos libramos en ningún sitio. No queda otra que aplaudir la audacia del estreno como director de Dennis Gansel, intelectualmente brillante por lo estimulante y técnicamente serio. Apta para todos los públicos, desde los gafapasta que no se sienten realizados si no encuentran palabras pedantes para definir la diversión hasta los que simplemente pretenden encontrar en una película la mencionada diversión sin buscarle nombre. Gran trabajo a medio camino entre cine de autor y fino tratado sociológico. Tan poco navideño como muy recomendable. Podría hablar de vampiros que juegan al béisbol o de animalillos animados, pero también podrían estrenar alguna vez en Ceuta algo decente, aunque sea por equivocación: estamos empatados. Dirección: Dennis Gansel. País: Alemania. Duración: 108 min. Intérpretes: Jürgen Vogel (Rainer Wenger), Frederick Lau (Tim), Max Riemelt (Marco), Jennifer Ulrich (Karo), Christiane Paul (Anke Wenger), Elyas M'Barek (Sinan), Cristina Do Rego (Lisa), Jacob Matschenz (Dennis), Maximilian Mauff (Kevin), Ferdinand Schmidt-Modrow (Ferdi). Guión: Dennis Gansel y Peter Thorwart; basado en el relato corto de William Ron Jones y en la obra de Johnny Dawkins y Ron Birnbach. Producción: Christian Becker, Nina Maag y David Groenewold. Música: Heiko Maile. Fotografía: Torsten Breuer. Puntuación: 8
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