Juan Carrasco De las Heras nació en Ceuta en abril de 1976, aunque desde hace años vive principalmente en Granada, donde cursa la carrera de Física.

Su mayor afición y pasión desde la infancia es el cine de todas las épocas y estilos, que lo ha convertido en un todoterreno de la materia. Colaboraciones en revistas universitarias entre otras publicaciones, cursos de crítica en la Facultad de Filosofía y Letras y otras actividades socioculturales han dado salida a sus inquietudes entre las que el cine siempre ha contado con un lugar de honor.

Desde julio de 2004 es el responsable de una sección semanal titulada "La Opinión del Espectador" en el diario "El Faro de Ceuta". Se declara ferviente admirador del Clint Eastwood director de cine, de la corrosiva ironía de Groucho Marx y de Vito Corleone. En las largas temporadas que pasa fuera de su ciudad, siempre tiene un segundo de nostalgia cuando le cuenta a alguien que es un "homínido ceutí" en el exilio.

Email: corleonne76@yahoo.es








Fila 7
Ceuta, 30 de junio de 2008
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Quién dijo miedo
Juan Carrasco

Los cronocrímenes

La larga lista de apoyos que sale reflejada en los títulos de crédito de la cinta, y que denotan lo difícil que resulta financiar una película, así como todo el tiempo que ha tardado el proyecto en ver la luz (llega con un año de retraso) dejan claro la carrera de obstáculos que Nacho Vigalongo -una de las mayores promesas de nuestro cine y maestro cortometrajista- ha tenido que correr para presentarse hoy en los cines ha sido descomunal; pero la simpatía que despierta este detalle no debe nublar el juicio y, lo mismo que decimos que Los cronocrímenes, sin ser una idea del todo original, sí es algo fresco, valiente y novedoso en un país tan encorsetado para el cine como el nuestro, también hay que asegurar que la cinta dista bastante de ser una película seria y menos aún, sólida.

Tras mostrar su talento en el terreno del cortometraje -fue nominado al Oscar en 2005 por el estupendo 7:35 de la mañana- da la sensación de que Vigalondo había decidido que había llegado la hora de "dar el salto" al largometraje, pero el libreto no da para ello, y la historia desconcertante del tipo que viaja en el tiempo (de una forma ridícula e inverosímil, hay que decirlo), la mujer desnuda en el campo y el hombre de la cara vendada que le persigue para matarlo va encajando poco a poco, llegando a su cúspide de interés a los cuarenta minutos de metraje tras un inicio irregular, y descendiendo desde ahí al infierno del aburrimiento a base de alargar lo que se debería haber dejado en cortometraje. Pero es que "ya le tocaba" al realizador atreverse con el largo.

El presupuesto de cuatro euros mal contados y la cutrez que ello trae consigo en escenarios o despropósito interpretativo de actores de medio pelo (el más experimentado y conocido, Karra Elejalde)  que en ocasiones parecen estar leyendo más que interpretando -el propio director se reserva un papel y de paso se ahorra un sueldo: no te puedes permitir ese lujo si pretendes credibilidad y tus dotes de actor no dan para tanto-. Y es una pena, porque se aprecian en la producción destellos de ingenio, un montaje interesante, osadía que raya la inconsciencia (bien depurado, puede llegar a ser una gran virtud), y un exquisito manejo del humor que hace que el trabajo, a priori enmarcado en género de terror/ciencia ficción, vea difuminada su denominación de origen y el espectador pase de la tensión inicial a la sonrisa frecuente a partir del "hallazgo" de mitad de metraje. Sin embargo, todo queda muy empañado con exceso de minutos (y eso que sólo dura 90) en una idea que podría haber tenido más que contar, pero se ha quedado en algo alargado artificialmente. Pero es que "ya le tocaba" al realizador atreverse con el largo.

En resumidas cuentas, una película irregular, tomada desde su gestación con menos seriedad de la que demanda, aunque con posibilidades, también con defectos garrafales que emborronan el resultado, pero... "ya le tocaba" al realizador atreverse con el largo.

Dirección: Nacho Vigalondo. Año: 2007. Duración: 90 min. Intérpretes: Karra Elejalde (Héctor), Bárbara Goenaga (chica), Nacho Vigalondo (chico), Candela Fernández (Clara). Producción: Esteban Ibarretxe, Javier Ibarretxe y Eduardo Carneros. Música: Chucky Namanera. Fotografía: Flavio Labiano. Montaje: José Luis Romeu. Dirección artística: José Luis Arrizabalaga y Arturo García. Vestuario: Estíbaliz Markiegi.

Puntuación: 5

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