Juan Carrasco De las Heras nació en Ceuta en abril de 1976, aunque desde hace años vive principalmente en Granada, donde cursa la carrera de Física.

Su mayor afición y pasión desde la infancia es el cine de todas las épocas y estilos, que lo ha convertido en un todoterreno de la materia. Colaboraciones en revistas universitarias entre otras publicaciones, cursos de crítica en la Facultad de Filosofía y Letras y otras actividades socioculturales han dado salida a sus inquietudes entre las que el cine siempre ha contado con un lugar de honor.

Desde julio de 2004 es el responsable de una sección semanal titulada "La Opinión del Espectador" en el diario "El Faro de Ceuta". Se declara ferviente admirador del Clint Eastwood director de cine, de la corrosiva ironía de Groucho Marx y de Vito Corleone. En las largas temporadas que pasa fuera de su ciudad, siempre tiene un segundo de nostalgia cuando le cuenta a alguien que es un "homínido ceutí" en el exilio.

Email: corleonne76@yahoo.es








Fila 7
Ceuta, 16 de junio de 2008
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Lo que el viento se llevó
Juan Carrasco

El incidente

Nueve años después de El sexto sentido, hay que reconocerle al innombrable M. Night Shyamalan la tremenda expectación que despierta cada uno de sus estrenos. Su cine suele caracterizarse por el suspense y los retruécanos finales que dejan boquiabierto al público, pero en el caso de El incidente hay que lamentar que todo se quede en expectación y sensación de desgana. Tras el fiasco de La joven del agua -a algunos le gustó esta oda a la oniria, pero los datos objetivos dicen que se estampó en las taquillas y dejaban contra las cuerdas al realizador-, Shyamalan ha decidido construir una historia que llegue a todo el mundo, una de esas con su seña de identidad y denominación de origen, de la que se hable en las cafeterías y los restaurantes entre amigos. Sin embargo, en esta ocasión, una muy buena idea de partida (una especie de neurotoxina que se transmite por el viento está afectando a numerosas ciudades de norteamérica, y su efecto es el de  confundir a las masivas víctimas e incitarlas al suicidio) con grandes posibilidades en manos de una mente maquiavélica como la de este joven director se ha quedado en simpleza, y poco, muy poco más de lo que todos hemos visto previamente en los atractivos trailers. Quizá atenazado por la falta de costumbre ante la presión que le exige un taquillazo, Shyamalan se ha bloqueado a sí mismo haciendo uso de un enorme presupuesto (que se ha ganado por historial) para rodar una cinta que mantiene el interés del público por saber qué narices está ocurriendo hasta un decepcionante final que sólo se puede catalogar de tal porque es cuando salen los títulos de crédito y se encienden las luces de la sala.

A la ausencia de alma del guión se unen unas interpretaciones igualmente atenazadas por parte de los protagonistas -anodino Mark Wahlberg  como profesor de ciencias de instituto que huye del virus mortal y con la expresividad de una uva pasa Zooey Deschanel en el papel de su enamorada esposa (en una pretendida subtrama de pareja tan de plástico como pringosa)-; el único que se salva de la quema de la falta de gancho interpretativo es un estupendo John Leguizamo al que se le echan de menos muchos más minutos de metraje en su personaje de profesor de matemáticas amigo del "protagonista".

Ni siquiera destaca la producción por la notable y contrastada habilidad tras la cámara de su creador, ya que peca del uso y abuso de trucos efectistas para mantener tensión que no vienen tan a cuento como en otras películas de su filmografía, así como de la reiteración hasta la saciedad de primeros planos de unas caras que no por verse más grandes transmiten más emoción.

Eso sí, hay que admitir, con todo, que James Newton Howard no falla (como casi siempre) con una banda sonora destacable, y que el conjunto del trabajo te mantiene entretenido e interesado por conocer la verdad casi todo el rato, pero no creo que compense la sensación final -yo creo que evitable con pocos retoques: es lo más desconcertante- de que has estado esperando algo extraordinario y oculto cuando no había más que lo que pasaba ante tus ojos, que era, y aquí reside el problema, más bien poco.

Dirección y guión: M. Night Shyamalan. Título original: The happening. Intérpretes: Mark Wahlberg (Elliot Moore), Zooey Deschanel (Alma Moore), John Leguizamo (Julian), Betty Buckley (Sra. Jones). Producción: Sam Mercer, Barry Mendel y M. Night Shyamalan. Música: James Newton Howard. Fotografía: Tak Fujimoto. Montaje: Conrad Buff. Vestuario: Betsy Heimann. Diseño de producción: Jeannine Oppewall.

Puntuación: 5

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