Juan Carrasco De las Heras nació en Ceuta en abril de 1976, aunque desde hace años vive principalmente en Granada, donde cursa la carrera de Física.

Su mayor afición y pasión desde la infancia es el cine de todas las épocas y estilos, que lo ha convertido en un todoterreno de la materia. Colaboraciones en revistas universitarias entre otras publicaciones, cursos de crítica en la Facultad de Filosofía y Letras y otras actividades socioculturales han dado salida a sus inquietudes entre las que el cine siempre ha contado con un lugar de honor.

Desde julio de 2004 es el responsable de una sección semanal titulada "La Opinión del Espectador" en el diario "El Faro de Ceuta". Se declara ferviente admirador del Clint Eastwood director de cine, de la corrosiva ironía de Groucho Marx y de Vito Corleone. En las largas temporadas que pasa fuera de su ciudad, siempre tiene un segundo de nostalgia cuando le cuenta a alguien que es un "homínido ceutí" en el exilio.

Email: corleonne76@yahoo.es








Fila 7
Ceuta, 10 de septiembre de 2007
 BLOGS
El Especialista
Juan Carrasco

Death Proof

Quentin Tarantino consigue que en cada una de sus películas nos reafirmemos en llamarle rey del homenaje. Y el caso es que homenajear tus afinidades cinematográficas sin limitarte a copiar (que es lo que se suele esconder tras la definición) y creando algo propio con tu inimitable sello de identidad no está en mano de cualquiera.

Death Proof  es la mitad del proyecto llamado Grindhouse (la otra parte es Planet Terror de su inseparable Robert Rodríguez, estrenada el mes pasado), en lo que reproduce las antiguas sesiones dobles de películas cortas de terror. El realizador vuelve más fiel a sí mismo que nunca. En esta road movie de terror rescata con Kurt Russell –soberbio en el papel protagonista de psicópata especialista de cine– a un actor acabado ayudándole a brillar como nunca antes lo había hecho, y lo rodea de jóvenes talentos con futuro como Rosario Dawson y Sydney Tamiia Poitier (que tiene un parecido asombroso con “papá”) interpretando a las chicas de carretera que se las verán con el asesino. Tarantino juega con la cámara, el encuadre (en este film se atreve a encargarse de la fotografía), los atractivos personajes, el color y la siempre bien elegida música, demostrando que lo suyo no es cosa de un día y que va sobrado. Tan sobrado que en esta ocasión se ha pasado recreándose en lo bueno que es y en algunos momentos se olvida (o no le interesa en absoluto) de entretener al espectador. Y es que hacer guiños a tu cine de culto está muy bien (a Kill Bill me remito) y se ha convertido en sello característico de su trabajo pero, contando con un presupuesto millonario, utilizar lo malo o defectuoso del cine de bajo coste de los setenta en forma de cortes y saltos de plano, es hacer cine mal a propósito, y eso es pasarse un poco. Por otro lado, los siempre brillantes diálogos se ven en esta cinta alargados en exceso, llegando a hartar por momentos, entorpeciendo el ritmo y dando efecto de falta de cohesión al resultado.

Con todo, sin ser ésta su mejor película, la forma de rodar de este monstruo –escenas como la persecución final (la mejor que he visto de este tipo) son su aval– te hace olvidar los defectos invitándote a saborear las cuatro letras de la palabra cine. Por supuesto, tampoco falta la ya clásica ensalada de curiosidades en forma de homenaje al cine propio y ajeno: podremos ver, entre otros muchos detalles, un sensual baile muy a lo Abierto hasta el amanecer, carteles de películas clásicas del género decorando bares (aparte de las referencias en los diálogos), un movimiento de cámara en una reunión clavado al del bar en Reservoir Dogs o un coche y un tono de móvil del segundo grupo de chicas muy, muy especiales…Y hablando de excentricidades, la más propia del director de todas las que podemos disfrutar es la de dar un papel protagonista a Zoë Bell (interpretándose a ella misma, mira qué chula), mítica especialista de cine y doble de acciones arriesgadas de Uma Thurman en Kill Bill, de Sharon Stone en Catwoman o de Lucy Lawless en la serie de Xena, por poner algunos ejemplos.

Viendo al amigo Quentin en el papelito que (cómo no) se reserva para él mismo en Death Proof, tiene toda la pinta de encontrarse más a gusto que un arbusto y darle exactamente igual que le haya salido una descarada reverencia a sí mismo de 113 minutos. Porque al final, irregular o no, siempre se encuentran detalles que reverenciar y, además, si fueras un genio y tuvieras cincuenta millones de dólares de presupuesto para hacer una película, ¿no harías tú también exclusivamente lo que te diera la real gana? Pues eso.

Dirección: Quentin Tarantino. Duración: 113 min. Intérpretes: Kurt Russell (Stuntman Mike), Sydney Tamiia Poitier (Jungle Julia), Rosario Dawson (Abernathy), Vanessa Ferlito (Arlene), Jordan Ladd (Shanna), Rose McGowan (Pam), Tracie Thoms (Kim), Mary, Zoë Bell (Zoë), Omar Doom (Nate), Michael Bacall (Omar), Quentin Tarantino (Warren). Producción: Elizabeth Avellan, Robert Rodriguez, Erica Steinberg y Quentin Tarantino. Fotografía: Quentin Tarantino.

Puntuación: 6

El autor del weblog es el único responsable de su contenido ya que este website no interviene en forma alguna en su redacción.