Juan Carrasco De las Heras nació en Ceuta en abril de 1976, aunque desde hace años vive principalmente en Granada, donde cursa la carrera de Física.

Su mayor afición y pasión desde la infancia es el cine de todas las épocas y estilos, que lo ha convertido en un todoterreno de la materia. Colaboraciones en revistas universitarias entre otras publicaciones, cursos de crítica en la Facultad de Filosofía y Letras y otras actividades socioculturales han dado salida a sus inquietudes entre las que el cine siempre ha contado con un lugar de honor.

Desde julio de 2004 es el responsable de una sección semanal titulada "La Opinión del Espectador" en el diario "El Faro de Ceuta". Se declara ferviente admirador del Clint Eastwood director de cine, de la corrosiva ironía de Groucho Marx y de Vito Corleone. En las largas temporadas que pasa fuera de su ciudad, siempre tiene un segundo de nostalgia cuando le cuenta a alguien que es un "homínido ceutí" en el exilio.

Email: corleonne76@yahoo.es








Fila 7
Ceuta, 15 de enero de 2007
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Deceptions & Dragons
Juan Carrasco

Eragon

Los grandes estudios nos han vuelto a engañar. A estas alturas, el que no haya visto Eragon seguramente es porque no le interesa, pero por si acaso queda algún indeciso, hay que decir que la frase que mejor puede definir esta cinta está sacada de ella misma: “mejor pedir perdón que permiso”. Pues eso mismo. Con un presupuestazo muchimillonario (con la cantidad de ideas buenas que se quedan en el camino por falta de liquidez…) y cimentada en la fantasía, esta película no aporta nada nuevo ni mejor que todas las demás de su género que se hayan rodado en los últimos años.

Y que lo niegue el que no esté de acuerdo con semejantes características técnicas y argumentales: el protagonista es un muchacho rubito e inexperto (el desconocido actor parece haber salido de una teleserie americana pija) con menos carisma que Ángel Acebes, que descubre por azares del guión (más que del destino) que es el elegido para convertirse en jinete de una imponente dragona (digitalmente impecable, eso sí) que le ayudará a combatir a un cruel tirano que gobierna con puño de hierro, y esbirros ejecutores con cara de malo y todo. Por supuesto no faltarán a la cita con lo tópico un par de amiguetes que se hace por el camino sin los cuales no lograría nunca sus objetivos y, de paso, ensalzan esos valores de camaradería y amistad que vienen que ni pintados para un trabajo encaminado a un público eminentemente infantil. Y no debería ser así, porque los seguidores del género fantástico entre los adultos son legión pero, la ya inmortal trilogía anillística de Peter Jackson afortunadamente excluida, el cine de fantasía se está centralizando en historias tan simples como el mecanismo de una cuchara, con efectos más o menos abrumadores (esto ya depende del presupuesto) que no llegan a públicos mayores de diez años. Y encima se pretende ocultar la incapacidad de conectar con los que estamos deseando ver buen género épico-heroico-fantástico bajo el cartel de “para todos los públicos” en vez de decir directamente “para niños poco exigentes”, que da menos bombo a la promoción. Lo dicho: nos han vuelto a engañar.

Otra técnica manida que se usa en esta cinta es la del reclamo de nombres ilustres entre el plantel de secundarios, pero también esto es humo, porque John Malkovich, Robert Carlyle y Jeremy Irons, además de salir muy pocos minutos, son plenamente conscientes de la película en la que están participando, con su consiguiente falta de motivación. Y lo de Irons ya empieza a ser hasta de broma, porque sin ser su actuación tan terrible como la de Dungeons and Dragons (ya que estamos, Eragon tampoco es tan mala como esta, cosa sencilla), tiene tal tino metiendo la nariz en proyectos espantosos que su nombre va camino de convertirse en un anti-reclamo para este tipo de cintas: “¿espadas, dragones y Jeremy Irons en la sala uno?; ¿qué ponen en la sala dos?”

Si aun así a alguien le apetece ver pasta bien gastada a mansalva, tópicos y típicos previsibles de principio a fin, y final abierto que amenaza con trilogía (que ellos también quieren), ya saben que Eragon es “la película”…

Dirección: Stefen Fangmeier. Duración: 104 min. Intérpretes: Edward Speleers (Eragon), Jeremy Irons (Brom), Sienna Guillory (Arya), Robert Carlyle (Durza), John Malkovich (rey Galbatorix), Djimon Hounsou (Ajihad), Garrett Hedlund (Murtagh), Joss Stone (Angela). Guión: Peter Buchman; basado en la novela de Christopher Paolini. Música: Patrick Doyle. Montaje: Roger Barton. Vestuario: Kym Barrett. Diseño de producción: Wolf Kroeger.

Puntuación: 4

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