Juan Carrasco De las Heras nació en Ceuta en abril de 1976, aunque desde hace años vive principalmente en Granada, donde cursa la carrera de Física.
Su mayor afición y pasión desde la infancia es el cine de todas las épocas y estilos, que lo ha convertido en un todoterreno de la materia. Colaboraciones en revistas universitarias entre otras publicaciones, cursos de crítica en la Facultad de Filosofía y Letras y otras actividades socioculturales han dado salida a sus inquietudes entre las que el cine siempre ha contado con un lugar de honor. Desde julio de 2004 es el responsable de una sección semanal titulada "La Opinión del Espectador" en el diario "El Faro de Ceuta". Se declara ferviente admirador del Clint Eastwood director de cine, de la corrosiva ironía de Groucho Marx y de Vito Corleone. En las largas temporadas que pasa fuera de su ciudad, siempre tiene un segundo de nostalgia cuando le cuenta a alguien que es un "homínido ceutí" en el exilio. Email: corleonne76@yahoo.es |
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Fila 7
Ceuta, 4 de diciembre de 2006
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Misterioso Asesinato en Londres
Juan Carrasco
Con motivo del último trabajo de Woody Allen, he leído por varios sitios que se trata de una “película menor”. ¿Qué puñetas quieren decir con menor? Algunos, entre los que me incluyo, aunque no use la palabrita porque me parece una pedantería, lo que pretenden decir es que Scoop (“exclusiva” en español; qué manía de traducir cuando queda bien en inglés y al revés...) no tiene ese toque de cine tomado en serio (que no siempre serio) que aflora cuando el genio neoyorquino trata con magistral lucidez inquietudes humanas y destila inteligencia por todos sus poros. Reconozco que no estamos ante una obra maestra como Match Point o Misterioso asesinato en Manhattan, fuente de la que esta obra bebe muchísimo, con alguna gota también de La maldición del Escorpión de Jade. Ahora bien, otra cosa muy distinta es el malintencionado uso de la denominación de Allen como “menor” de la lista de los que no lo tragan, empezando por la mayoría de sus compatriotas, que están poniendo de moda jugar a los dardos con Woody como diana. Esta historia de una estudiante de periodismo y un mago de tres al cuarto que acaban investigando a un aristócrata del que sospechan que es un asesino, es una rocambolesca broma que el director se ha montado para divertirse a sí mismo y divertir al espectador sin más pretensiones. Pero no confundamos diversión e intrascendencia con baja calidad. Es una comedia ligera en el más puro sentido de la palabra, y en nada se parece a lo que por desgracia hoy se conoce por dicha definición: bazofia tragada con embudo, creada al por mayor y con muchas copias, para que en el primer fin de semana de proyección, y antes de que te des cuenta del engaño y puedas contárselo a tus amigos, ya la haya consumido todo el mundo. Yo me lo pasé como los enanos con la nueva tontería inteligente rodada en Inglaterra (la segunda tras Match Point) del artista bajito con cara de pena, y tuve algún que otro ataque de risa (y eso que no soy de carcajada fácil en el cine), con momentos como los de la bodega o la barca del final. También nos deja, como es habitual esta cinta alguna cita de las que se suelen recopilar en los libros de frases célebres de cine; a “pepitas de oro” como “fui criado en la religión israelita, pero después me pasé al narcisismo” me remito. La intrascendencia de la que adolece se compensa con creces a base diálogos deliciosamente mordaces e ingeniosos, marca de identidad de un Allen que se cuela con calzador en la historia y se convierte en el personaje imprescindible. Tanto Scarlett Johansson (su nueva musa: tonto que es el tío) como Hugh Jackman se adaptan muy bien al estilo surrealista y socarrón, completando un trío estupendo Jackman y doctorándose con el cambio de registro la Johansson. Prefiero mil veces una cita al año con un Woody Allen que chochee estas comedias delirantes, divertidísimas y con gusto exquisito, antes que ver arrastrarse a Stallone por Rocky VI o ver “Aún sigo sabiendo y volveré a saber todas las veces que haga falta lo que hicisteis el último verano”. Por no hablar de demagogias barraestrelliles épico-patrioteras o de romanticismos de tarro de cinco kilos de mermelada rancia. Ya te echarán de menos, Woody, ya te echarán de menos… Dirección: Woody Allen. Duración: 96 min. Intérpretes: Woody Allen (Sid Waterman), Hugh Jackman (Peter Lyman), Scarlett Johansson (Sondra Pransky), Ian McShane (Joe Strombel), Romola Garai (Vivian), Matt Day (Jerry Burke), Charles Dance (Sr. Malcolm), Anthony Head (detective). Producción: Letty Aronson y Gareth Wiley. Fotografía: Remi Adefarasin. Montaje: Alisa Lepselter. Puntuación: 7
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