Juan Carrasco De las Heras nació en Ceuta en abril de 1976, aunque desde hace años vive principalmente en Granada, donde cursa la carrera de Física.
Su mayor afición y pasión desde la infancia es el cine de todas las épocas y estilos, que lo ha convertido en un todoterreno de la materia. Colaboraciones en revistas universitarias entre otras publicaciones, cursos de crítica en la Facultad de Filosofía y Letras y otras actividades socioculturales han dado salida a sus inquietudes entre las que el cine siempre ha contado con un lugar de honor. Desde julio de 2004 es el responsable de una sección semanal titulada "La Opinión del Espectador" en el diario "El Faro de Ceuta". Se declara ferviente admirador del Clint Eastwood director de cine, de la corrosiva ironía de Groucho Marx y de Vito Corleone. En las largas temporadas que pasa fuera de su ciudad, siempre tiene un segundo de nostalgia cuando le cuenta a alguien que es un "homínido ceutí" en el exilio. Email: corleonne76@yahoo.es |
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Fila 7
Ceuta, 10 de octubre de 2005
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El Ceniciento
Juan Carrasco
No estamos hablando de la comedia de los sesenta de Jerry Lewis, sino del último retoño cinematográfico salido de la nueva unión del afamado realizador Ron Howard y del problemático Russell “Gladiator” Crowe. Tras su primer “idilio” en Una mente Maravillosa, estos profesionales buscadores del dorado del Oscar –esta vez acompañados para enfatizar el proyecto por la no menos buscadora de fama Renée Zellweger– vuelven a la carga con la historia de James J. Braddock; un luchador nato que a comienzos de los 30, en plena Gran Depresión, se erigió el héroe del pueblo demostrando lo que un humilde boxeador salido de la nada puede lograr cuando no pelea por un título, sino (como el mismo personaje dice a un periodista en la cinta) por leche para su familia. Con sobriedad y sin cebarse en la sensiblería, incluso llegando a conmover en algunas escenas, el buen hacer del director nos muestra, en un entorno bastante bien logrado, las penurias que debe pasar este hombre, con buen criterio apodado “cinderella man” (ceniciento en español), en busca del ansiado final feliz. Por mucho que reviente la etiqueta de estrella que sólo acepta papeles lucidos del amigo Crowe, hay que reconocer que es un actor como la copa de un pino y que él solito consigue que un guión con poca profundidad y una obra bien hecha pero sin más historia parezca una película con p mayúscula, de esas que acaban en la alfombra roja de Hollywood. El personaje que interpreta desprende humanidad y sencillez, cotidianidad a fin de cuentas; eso tan difícil de lograr para un actor llamado personaje normal y corriente, con sentimientos corrientes y emociones corrientes que involucren al espectador. Su Jimmy Braddock consigue emocionar y enternecer, por mucho que sepas que el puñetero lo que está buscando es otro oscar que poner en su vitrina… Paul Giamatti (Entre Copas), siempre fiable en su trabajo, interpreta eficazmente el papel de amigo y ayudante en el ring de este boxeador-héroe social irlandés -¿por qué todos los boxeadores en las películas son o quisieran ser irlandeses?-. También notorio es el trabajo de Craig Bierko en la piel del arrogante campeón de los pesos pesados al que deberá enfrentarse el protagonista. Harina de otro costal es, sin embargo la aparición de la insufrible Renée Zellweger en la historia como la esposa de Braddock; ni sus morros ni sus poses ni su cara (cada vez más) redonda cual sandía encajan con el personaje mal nutrido, atribulado y sufridor que se supone que interpreta. Ya puede ser la niña bonita de Hollywood y premiada hasta que se harte de posar y dar discursos en una tarima, embutida en esos trajes que se gasta, que no dejaré de afirmar que desde su gran trabajo en El Diario de Bridget Jones, no ha vuelto a hacer nada destacable. Los aficionados al cine de boxeo encontrarán en la pelea por el título un final vibrante y épico no visto desde los tiempos de Rocky y Toro Salvaje que añadir a la historia amable y emocionante, aunque sencillona en exceso, de este hombre modelo de superación que Ron Howard le propone al público. Las comparaciones son, como en esta ocasión, muy injustas, pero está demasiado reciente la victoria por K.O. este año de la obra maestra que es Million Dollar Baby, que flaco favor le hace a cualquier obra ambientada en el mundo del boxeo que se estrene mientras la genialidad de Clint Eastwood permanezca en la retina. Dirección: Ron Howard. Duración: 144 min. Intérpretes: Russell Crowe (Jim Braddock), Renée Zellweger (Mae Braddock), Paul Giamatti (Joe Gould), Craig Bierko (Max Baer), Bruce McGill (Jimmy Johnston), Paddy Considine (Mike Wilson). Guión: Cliff Hollingsworth y Akiva Goldsman; basado en un argumento de Cliff Hollingsworth. Música: Thomas Newman. Fotografía: Salvatore Totino. Montaje: Mike Hill y Dan Hanley. Vestuario: Daniel Orlandi. Puntuación: 7
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