Juan Carrasco De las Heras nació en Ceuta en abril de 1976, aunque desde hace años vive principalmente en Granada, donde cursa la carrera de Física.
Su mayor afición y pasión desde la infancia es el cine de todas las épocas y estilos, que lo ha convertido en un todoterreno de la materia. Colaboraciones en revistas universitarias entre otras publicaciones, cursos de crítica en la Facultad de Filosofía y Letras y otras actividades socioculturales han dado salida a sus inquietudes entre las que el cine siempre ha contado con un lugar de honor. Desde julio de 2004 es el responsable de una sección semanal titulada "La Opinión del Espectador" en el diario "El Faro de Ceuta". Se declara ferviente admirador del Clint Eastwood director de cine, de la corrosiva ironía de Groucho Marx y de Vito Corleone. En las largas temporadas que pasa fuera de su ciudad, siempre tiene un segundo de nostalgia cuando le cuenta a alguien que es un "homínido ceutí" en el exilio. Email: corleonne76@yahoo.es |
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Fila 7
Ceuta, 12 de septiembre de 2005
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Tiene Narices la Cosa...
Juan Carrasco
Esta cinta de la directora Nora Ephron (Algo Para Recordar, Tienes Un E-Mail) parte desde la línea de salida con el enorme gancho de estar basada en la archifamosa serie de televisión de los 60 que ha llegado hasta nuestros días, reposición tras reposición, al más puro estilo de El Equipo A, Verano Azul, o Los Vigilantes de la Playa –todos los años despotricamos al ver que nos reponen por enésima vez alguna de estas series, pero claro está que algo tienen (o al menos han tenido durante mucho tiempo) para que hayan pasado ya por tres generaciones de telespectadores. Pero éste no es un remake propiamente dicho, así que los más caraduras y oportunistas camuflarán la grave incapacidad neuronal de las guionistas con la palabra “homenaje”: a otro perro con ese hueso, que diría Shakira. La serie original, por si hay algún despistado (o muy joven, que también tienen derecho a leer la prensa), trata de una bruja simpática y entrañable casada con un simple mortal y aparentando ser parte de una familia corriente. El argumento de la película que llega inminentemente a nuestros carteles, mezcla de surrealismo y sucesión de situaciones que deberían tener gracia, es el de unos productores que pretenden realizar la versión moderna de la serie, y buscan la actriz que encaje en el papel de Samantha (así se llamaba la bruja en cuestión), basándose, más que en su capacidad interpretativa, en el rubio del cabello de las candidatas y en la soltura que tengan moviendo la nariz, que era como canalizaba la protagonista su poder -¿qué esperaban? Ya les dije que estaba basada en una serie de los 60-. Y claro, para nariz ideal, la de Nicole Kidman (es paradójico que haya tenido su único Oscar por Las Horas, papel en que la nariz del cine americano lleva la susodicha bajo una prótesis), que da la “casualidad” que pasaba por allí cuando se realizaba el casting y en realidad es una bruja de verdad que sólo desea ser normal, pero no lo va a conseguir porque rápidamente deciden que ella es perfecta para el personaje; y tan perfecta... El papelito de Kidman está muy por debajo de sus posibilidades, pero al menos no es tan lamentable como el de Will Ferrell (Zoolander o Elf, entre otras engordan su “currículum”); al principio es tan cargante que uno piensa que es a propósito, porque el personaje no debe comenzar cayendo bien, pero cuando ya debe sernos simpático y sin embargo aún queremos que lo atropelle un tren, uno empieza a sospechar que lo lamentable no es sólo el papel que interpreta. Tan de vergüenza ajena resulta el fulano, que es el único al que la película no le queda minúscula, ya que también vemos pasar desapercibido y desperdiciado por la obra los talentos de nada menos que Sir Michael “Gentleman” Caine y Shirley McLaine, que podían (especialmente esta última) haber reaparecido en la gran pantalla encargándose de personajes más dignos de su categoría y menos efímeros; así de cruel e injusto es Hollywood que no queda sitio para los (de verdad) grandes cuando les salen arrugas. Lo que sí que merece la pena es una música amena y agradable, con reminiscencias, éstas sí pueden llamarse homenaje, de la serie originaria. Sin embargo, para disfrutar de una música agradable todos tenemos la radio o un reproductor de CD, y una película debe ser mucho más que, como un personaje dice en la propia cinta, sacar partido de la nostalgia, antes que arriesgarse con ideas nuevas. Dirección: Nora Ephron. Duración: 102 min. Intérpretes: Nicole Kidman (Isabel Bigelow/Samantha), Will Ferrell (Jack Wyatt/Darrin), Shirley MacLaine (Iris Smythson/Endora), Michael Caine (Nigel Bigelow), Jason Schwartzman (Richie), Kristin Chenoweth (Maria Kelly). Guión: Nora Ephron y Delia Ephron; basado en la serie de televisión creada por Sol Saks. Música: George Fenton. Puntuación: 3
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