Juan Carrasco De las Heras nació en Ceuta en abril de 1976, aunque desde hace años vive principalmente en Granada, donde cursa la carrera de Física.

Su mayor afición y pasión desde la infancia es el cine de todas las épocas y estilos, que lo ha convertido en un todoterreno de la materia. Colaboraciones en revistas universitarias entre otras publicaciones, cursos de crítica en la Facultad de Filosofía y Letras y otras actividades socioculturales han dado salida a sus inquietudes entre las que el cine siempre ha contado con un lugar de honor.

Desde julio de 2004 es el responsable de una sección semanal titulada "La Opinión del Espectador" en el diario "El Faro de Ceuta". Se declara ferviente admirador del Clint Eastwood director de cine, de la corrosiva ironía de Groucho Marx y de Vito Corleone. En las largas temporadas que pasa fuera de su ciudad, siempre tiene un segundo de nostalgia cuando le cuenta a alguien que es un "homínido ceutí" en el exilio.

Email: corleonne76@yahoo.es








Fila 7
Ceuta, 7 de marzo de 2005
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Vuelo Sin Motor
Juan Carrasco

El Vuelo del Fénix

Ya sea debido a una alarmante falta de ideas nuevas, acompañada de una dureza facial considerable, o simplemente porque provoca éxito de público y taquilla, es un hecho que está de moda volver a contar historias antiguas que ya han funcionado anteriormente en el cine o en televisión, remodelándolas y aportándoles un aire actual que atraiga al espectador de hoy. Estamos en plena era del “remake”. Todo vale. En esta ocasión, renace de sus cenizas El vuelo del Fénix, película dirigida en 1965 por Robert Aldrich y protagonizada por James Stewart y Richard Attemborough, que en su día pasó sin pena ni gloria por las pantallas.

Con una base argumental paralela a la del filme original, el capitán Frank Towns, interpretado ahora por Dennis Quaid (Gran Bola de Fuego, Un Domingo Cualquiera, El Dia de Mañana), se encarga de recoger a los trabajadores de las plataformas más remotas de una compañía petrolífera cuando deben cerrar por haber disminuido su productividad. Durante una misión de transporte desde un pozo en Mongolia, el avión que Frank pilota se estrella con todos los trabajadores a bordo en el desierto del Gobi debido a una tormenta de arena. Los supervivientes tendrán que enfrentarse a unas condiciones extremas y a continuas fricciones y desconfianzas, muy al estilo de otras obras del género “accidente-claustrofobia-estamos jodidos” como Viven o Pitch Black.

Técnicamente está muy bien resuelta, y tanto los efectos visuales como los de sonido son muy buenos. A pesar de que no está rodada en el Gobi, da el pego perfectamente. La película, aun siendo de las de “usar y tirar”, resulta agradable de ver, siempre y cuando el espectador no sea susceptible a los errores técnicos que se cometen en numerosas ocasiones, como pretender influenciarnos con música de tensión en escenas en las que sabemos perfectamente lo que va a ocurrir, por ser predecibles o, aún peor, por habernos sido revelado en planos anteriores.

Las personalidades de los componentes de la expedición están poco y mal desarrolladas y la mayoría no son más que simple relleno, por lo que el reparto no tiene posibilidad de hacer ninguna historia en esta obra. Dennis Quaid cumple bien con lo poco que se le pide en el papel del supuestamente magnífico piloto (en realidad, el accidente es debido a una negligencia suya) y líder por imposición del guión más que por propio carisma. Miranda Otto (El Señor de los Anillos) está muy sosa como única mujer y la voz tranquilizadora de un grupo con excesiva hormona masculina. Mientras, Giovanni Ribisi es el peor parado de todos en el pellejo del misterioso hombrecillo grotesco que termina siendo una versión surrealista del Riddick de Pitch Black (el intruso que no debería estar allí, pero se convierte en imprescindible para la supervivencia de todos).

Total, otra de aventuras sin grandeza alguna; lo que hace que sea más indignante percatarse de que a día de hoy aún no se han estrenado en nuestra ciudad las mejores películas del año –y algunas de ellas ni siquiera lo harán. Desconozco a los responsables de que esto ocurra, así como los motivos (aunque alguna idea sí que tenga al respecto), pero que Ceuta no haya podido disfrutar de cintas como Ray (¡estrenada el 28 de enero!), Entre Copas, Los Chicos del Coro o, sobre todo, Million Dollar Baby, elegida con toda justicia por público y crítica como la mejor película de la temporada (estrenada nada menos que el 18 del mes pasado en todo el país), es cuanto menos vergonzoso. ¿Tan complicado es dedicar una sola sala a la semana al cine de calidad? El público no se merece ser maltratado y mal habituado de esta forma.

Director: John Moore. Duración: 113 min. Intérpretes: Dennis Quaid, Giovanni Ribisi, Tyrese Gibson, Miranda Otto, Hugh Laurie. Guión: Scott Frank y Edward Burns; basado en el argumento de Lukas Heller. Música: Marco Beltrami. Fotografía: Brendan Galvin.

Puntuación: 4

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