Juan Carrasco De las Heras nació en Ceuta en abril de 1976, aunque desde hace años vive principalmente en Granada, donde cursa la carrera de Física.
Su mayor afición y pasión desde la infancia es el cine de todas las épocas y estilos, que lo ha convertido en un todoterreno de la materia. Colaboraciones en revistas universitarias entre otras publicaciones, cursos de crítica en la Facultad de Filosofía y Letras y otras actividades socioculturales han dado salida a sus inquietudes entre las que el cine siempre ha contado con un lugar de honor. Desde julio de 2004 es el responsable de una sección semanal titulada "La Opinión del Espectador" en el diario "El Faro de Ceuta". Se declara ferviente admirador del Clint Eastwood director de cine, de la corrosiva ironía de Groucho Marx y de Vito Corleone. En las largas temporadas que pasa fuera de su ciudad, siempre tiene un segundo de nostalgia cuando le cuenta a alguien que es un "homínido ceutí" en el exilio. Email: corleonne76@yahoo.es |
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Fila 7
Ceuta, 28 de marzo de 2005
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El Rey Midas
Juan Carrasco
Mucho tiempo ha transcurrido desde que Clint Eastwood se convirtiera en un icono masculino con patillas kilométricas a la última moda e hiciera célebre su “vamos, alégrame el día” en boca del detective Harry Callahan, alias Harry el Sucio. Ahora cuenta con 74 años y, sin haber abandonado la interpretación, ha alcanzado su madurez como director. A la vejez… Desde que amigos como el también realizador (y a la postre mentor) Don Siegel lo alentaran para contar sus propias historias, hasta el día de hoy, Eastwood ha ido suavizando su obra y volviéndola cada vez más personal y prodigiosa. Sin Perdón –por la que recibió todos los premios que se pueden recibir– fue el soberbio punto de inflexión entre las primeras películas que dirigió, que ya empezaban a avisar de que algo bueno se avecinaba, y el oro en que ahora se transforma todo lo que cuidadosamente toca. Con un estilo clásico y contando historias que emanan autenticidad por los cuatro costados y que ya no se estilan en la era del remake y los efectos especiales, se ha convertido en el Rey Midas del cine actual; con su exquisitez en Million Dollar Baby, su obra cumbre hasta la fecha, acaricia suavemente la perfección. Como generoso y magnífico director de actores que es (conoce muy bien el oficio), ha sabido llevar de la mano -restándose con frecuencia protagonismo en favor de la narración- a los grandes actores de los que siempre se ha rodeado por el camino del reconocimiento general. Bajo su dirección ganaron el Oscar Gene Hackman en Sin Perdón, Meryl Streep por Los Puentes de Madison, Sean Penn y Tim Robbins el año pasado por Mystic River o este mismo año Hillary Swank y Morgan “presencia” Freeman por sus estupendos papeles en Million Dollar Baby. Hillary Swank, que no había hecho nada interesante desde que fuera elegida mejor actriz del año por Boys Don´t Cry, vuelve a repetir galardón (aunque debería haber ganado “por puntos” Anette Bening) al meterse literalmente en el difícil pellejo de una chica sencilla y llena de convicción que intenta desesperadamente ser alguien en el mundo convirtiéndose en boxeadora profesional. Para ello contará con un viejo y desubicado entrenador de élite al que el tiempo ha tratado cruelmente (interpretado por el propio Eastwood, nominado por esta actuación), y con el apoyo del mejor amigo de éste, una vieja gloria venida a menos tras un percance en el ring, a quien da vida de forma magistral Morgan Freeman, que sigue llenando la pantalla en cada plano. El espectador, que se olvida de que lo es, se ve perfectamente identificado con los reconocibles personajes y todo lo que les rodea. A ello ayudan detalles como el ambiente oscuro, tan característico en Eastwood, que genera intimidad entre director y público, o el de no proporcionarnos más información de la que realmente obtendríamos con naturalidad si estuviéramos allí escuchando (así consigue mayor verosimilitud y potencia que el espectador elucubre y se implique). Además, el demoledor final, que recuerda (superándola en honestidad) a otra estupenda cinta fácilmente reconocible, hace que pase de ser una gran película inspirada en el mundo del boxeo a ser mucho más que eso y que, de verdad, salgas conmovido del cine. Million Dollar Baby ha sido la gran triunfadora de la entrega de los Oscar este año. Junto al premio a la mejor película, Clint Eastwood ha recibido el galardón al mejor director (una vez más, Scorsese se ha quedado con las ganas), además de los ya citados a Swank y Freeman. Es la justa recompensa para una película perfecta. No se la pierdan. Dirección: Clint Eastwood. Duración: 137 min. Intérpretes: Clint Eastwood (Frankie Dunn), Hilary Swank (Maggie), Morgan Freeman (Eddie Scrap), Jay Baruchel (Peligro), Lucia Rijker (Billie), Brian O'Byrne (Padre Horvak). Música: Clint Eastwood. Fotografía: Tom Stern. Puntuación: 10
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