Juan Carrasco De las Heras nació en Ceuta en abril de 1976, aunque desde hace años vive principalmente en Granada, donde cursa la carrera de Física.

Su mayor afición y pasión desde la infancia es el cine de todas las épocas y estilos, que lo ha convertido en un todoterreno de la materia. Colaboraciones en revistas universitarias entre otras publicaciones, cursos de crítica en la Facultad de Filosofía y Letras y otras actividades socioculturales han dado salida a sus inquietudes entre las que el cine siempre ha contado con un lugar de honor.

Desde julio de 2004 es el responsable de una sección semanal titulada "La Opinión del Espectador" en el diario "El Faro de Ceuta". Se declara ferviente admirador del Clint Eastwood director de cine, de la corrosiva ironía de Groucho Marx y de Vito Corleone. En las largas temporadas que pasa fuera de su ciudad, siempre tiene un segundo de nostalgia cuando le cuenta a alguien que es un "homínido ceutí" en el exilio.

Email: corleonne76@yahoo.es








Fila 7
Ceuta, 10 de enero de 2005
 BLOGS
Demasiado Grande
Juan Carrasco

Alejandro Magno

Alejandro Magno es posiblemente el más grande conquistador que ha existido. Ha pasado a la historia por ser el único ser humano que ha llegado a poseer el noventa por ciento del mundo, llevando triunfal a su ejército de soldados griegos, macedonios y posteriormente orientales a lo largo de 35.000 kilómetros de asedios y conquistas en sólo ocho años, gesta que nunca ha sido igualada; cuando murió a los 32 años había forjado un imperio irrepetible, uniendo oriente y occidente.

El reputado director Oliver Stone (Platoon, Asesinos Natos, Un Domingo Cualquiera) ha intentado con todos los medios a su alcance (que no son pocos) crear una película digna de este protagonista con mayúsculas de los libros de historia, y ha estado muy cerca de conseguir su complicadísimo objetivo. Su sociedad con el famoso compositor Vangelis (Carros de Fuego) resulta estupenda; el despliegue técnico es muy considerable, y favorece el buen hacer de este amante de cuidar hasta el más mínimo detalle; las, por desgracia, escasas batallas –no esperen encontrarse con acción y combates en cada esquina- son de lo más realista que se ha visto últimamente. Mención aparte merece el plantelazo reunido para este ambicioso proyecto, encabezado por Anthony Hopkins como narrador de la historia, tan sobrio y elegante como consumido por la edad (quien ha visto y quien ve a Aníbal el caníbal…); Colin Farell encarna dignamente a Alejandro, lo cual ya es un mérito, teniendo en cuenta la talla del personaje y el reto interpretativo que conlleva. También, en sintonía con el resto de los detalles que no se han pasado por alto –véase como ejemplo que el actor que hace de Alejandro de niño parece el propio Farell retrocedido en el tiempo-, se ha cuidado mucho la calidad de los actores secundarios, encabezados por un renacido Val Kilmer en el papel del padre del protagonista. Por ultimo, nos encontramos con la sorpresa del filme, que no es otra que Angelina Jolie, muy bien en el papel de Olimpia, la oscura madre del angelito; casi se puede decir que ha vuelto con este trabajo al nivel que le proporcionó un Oscar por Inocencia Interrumpida, dejándose de Tomb Raiders y demás chorradas que ha estado haciendo los últimos años para lucir palmito.

Pero como humano fue Alejandro, imperfecta es esta obra, que se centra en exceso en la persona, sus demonios interiores, la lucha de sus padres por el control de su hijo y sobre todo sus costumbres sexuales, muy alejadas de cánones actuales de moralidad –lo cual le ha reportado numerosas críticas en Estados Unidos, también llamado puritanilandia-; ello, unido a las tres horas que dura la cinta, hace que el ritmo a veces sea prescindiblemente lento y resta interés al espectador. Por eso, cuando llevas una hora de visionado, tienes la sensación de que estás ante una gran película; en su segunda hora, empiezas a estar cansado, y cuando sales del cine, estás convencido de que los elefantes que salen en la última batalla te han pasado por encima. Y es que el intento de explicar la grandeza del personaje termina ahogando un poco el resultado final y al espectador con el.

Dirección: Oliver Stone. Título Original: Alexander. Países: USA, Reino Unido, Alemania y Holanda. Duración: 173 min. Intérpretes: Colin Farrell (Alejandro), Angelina Jolie (Olimpia), Val Kilmer (Filipo), Anthony Hopkins (Tolomeo), Rosario Dawson (Roxana), Jared Leto (Hefestión), Christopher Plummer (Aristóteles), Gary Stretch (Cleitus), Jonathan Rhys-Meyers (Cassander), Joseph Morgan (Philotas). Guión: Oliver Stone, Christopher Kyle y Laeta Kalogridis. Música: Vangelis. Fotografía: Rodrigo Prieto. Vestuario: Jenny Beavan.

Puntuación: 7

El autor del weblog es el único responsable de su contenido ya que este website no interviene en forma alguna en su redacción.