Juan Carrasco De las Heras nació en Ceuta en abril de 1976, aunque desde hace años vive principalmente en Granada, donde cursa la carrera de Física.

Su mayor afición y pasión desde la infancia es el cine de todas las épocas y estilos, que lo ha convertido en un todoterreno de la materia. Colaboraciones en revistas universitarias entre otras publicaciones, cursos de crítica en la Facultad de Filosofía y Letras y otras actividades socioculturales han dado salida a sus inquietudes entre las que el cine siempre ha contado con un lugar de honor.

Desde julio de 2004 es el responsable de una sección semanal titulada "La Opinión del Espectador" en el diario "El Faro de Ceuta". Se declara ferviente admirador del Clint Eastwood director de cine, de la corrosiva ironía de Groucho Marx y de Vito Corleone. En las largas temporadas que pasa fuera de su ciudad, siempre tiene un segundo de nostalgia cuando le cuenta a alguien que es un "homínido ceutí" en el exilio.

Email: corleonne76@yahoo.es








Fila 7
Ceuta, 6 de diciembre de 2004
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Familia Poco Corriente
Juan Carrasco

Los Increíbles

Parece “increíble” decir que la mejor película sobre superhéroes creada hasta la fecha no tenga como responsable a Sam Raimi con sus entregas de Spider-Man o a Bryan Singer y sus X-Men, sino a Pixar –no podían ser otros que los estudios más exitosos de la historia, al menos en lo que a taquilla se refiere–, que no sólo es la nueva Disney, sino que en los últimos años ha desbancado a ésta sin despeinarse pidiendo a gritos sangre joven. Teniendo en cuenta nombre y apellidos de los estudios creadores, sobra decir que es, para más dificultad de la empresa, una cinta de animación; y, además, de la buena, con una técnica impecable reforzada con colores sencillos pero contundentes, música bien elegida y el cuidado del más mínimo detalle, priorizando el realismo (véase la camiseta interior que se le aprecia al protagonista debajo de su ajustada camisa azul). Además, se desmarcan de todo lo anteriormente hecho por este gran gigante de la animación atreviéndose a representar seres humanos, con las complicaciones lógicas a la hora de mostrar sensaciones y expresiones. Conscientes de que hoy por hoy el ordenador no puede suplir al actor, sino ser una alternativa, estos personajes no pretenden parecer personas exteriormente, sino que están creados con formas caricaturescas, cosa que les aporta frescura por extraño que parezca, ya que nos introduce en su propia realidad y no pretende imitar la nuestra. Si situamos a estos personajes con interior real en un ambiente insólitamente oscuro y directo, que forma parte de un guión no sólo con argumento, sino también con fondo y fundamento, obtenemos la que ya es la película de unas Navidades que ni siquiera han empezado aún, sin dar oportunidad alguna a todos los estrenos que se nos avecinan estas fechas.

Acertadamente ambientada en el ideal urbano de los años cincuenta, Brad Bird (El Gigante de Hierro), nos “dibuja” en las pantallas los entresijos de una familia de seres súper poderosos que son obligados a llevar una vida “normal” por la misma sociedad a la que protegen y que, paradójicamente, les teme por la inmensidad de sus poderes. A su vez, nos desmitifica a base de celulitis y panzas cerveceras (comprensibles por el paso de los años y la inactividad), entre otros ingredientes, esos seres que están lejos de ser perfectos con vidas también lejos de la perfección.

Todo ello nos lleva a plantear repetidamente temas tan infrecuentes en el género como son la angustia existencial, el miedo al paso del tiempo o la sombra de la infidelidad, y preguntas tan originales como: ¿Quién les diseña y crea los supertrajes? –el personaje de Edna es sencillamente genial.

Por supuesto, en una obra de arte de superhéroes “a lo clásico” como ésta, no puede faltar gran dosis de acción trepidante muy bien diseñada, súper-villano demente con risa histérica que siempre regresa más traumatizado que nunca, uniformes a juego, poses de combate, humor, mujer fatal –aunque en España quede igual de fatal la voz de Esther Arroyo, que demuestra que no sólo no sabe actuar, sino que los doblajes y las entonaciones tampoco son lo suyo– y, por supuesto, finos guiños a personajes como Los Cuatro Fantásticos, James Bond, Flash o Superman (la ciudad en la que residen los protagonistas se llama Metroville, una mezcla de Metrópolis y Smallville) o escenas como la de Dash corriendo a través del bosque, que nos recuerdan a El Retorno del Jedi.

¿Se le puede pedir más a una película hecha por ordenador?

Dirección y Guión: Brad Bird. Título Original: The Incredibles País: USA. Duración: 121 min. Doblaje español: José Antonio Ceinos (Bob Parr/Mr. Increíble), Beatriz Berciano (Helen Parr/Elastigirl), Antonio Molero (Lucio Best/Frozono), Emma Penella (Edna Mode), Esther Arroyo (Mirage), Miguel Rius (Dashiell 'Dash' Parr), Laura Pastor (Violeta Parr), Carlos Herrera (Locutor), Álex de la Iglesia (El Socavador). Música: Michael Giacchino.

Puntuación: 9

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