Juan Carrasco De las Heras nació en Ceuta en abril de 1976, aunque desde hace años vive principalmente en Granada, donde cursa la carrera de Física.
Su mayor afición y pasión desde la infancia es el cine de todas las épocas y estilos, que lo ha convertido en un todoterreno de la materia. Colaboraciones en revistas universitarias entre otras publicaciones, cursos de crítica en la Facultad de Filosofía y Letras y otras actividades socioculturales han dado salida a sus inquietudes entre las que el cine siempre ha contado con un lugar de honor. Desde julio de 2004 es el responsable de una sección semanal titulada "La Opinión del Espectador" en el diario "El Faro de Ceuta". Se declara ferviente admirador del Clint Eastwood director de cine, de la corrosiva ironía de Groucho Marx y de Vito Corleone. En las largas temporadas que pasa fuera de su ciudad, siempre tiene un segundo de nostalgia cuando le cuenta a alguien que es un "homínido ceutí" en el exilio. Email: corleonne76@yahoo.es |
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Fila 7
Ceuta, 18 de octubre de 2004
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Peces Gordos
Juan Carrasco
El Espantatiburones El abrumador éxito de Buscando a Nemo lleva a DreamWorks a contraatacar con esta simpática parodia del cine de gangsters, que aquí son tiburones, ambientada también -sospechosa casualidad- en el fondo del océano, con entrañables pececillos como protagonistas. Paralelismo éste ya vivido con los estrenos casi simultáneos de AntZ (HormigaZ) y Bichos, esta última de la filial de Disney, al igual que el mencionado Nemo. La DreamWorks (Spielberg) no ha querido verse perjudicada por el simple hecho de ser la última en mostrar su trabajo, y para no quedarse atrás ha contado con un reparto estelar; las voces forman parte de la trama en la versión original, de tal modo que cada personaje fue previamente diseñado pensando en el actor que le daría vida. Cualquier productora de Hollywood soñaría con tener el presupuesto capaz de convencer a actores como Will Smith, Robert de Niro, Angelina Jolie o Renée Zellweger -aquí las voces originales de los pececillos-, para trabajar todos juntos en un mismo proyecto de imagen real. Este diseño personalizado de los protagonistas ha sido un obstáculo extra para el ya de por sí lamentable doblaje en España. Es una lástima que en películas como ésta, que se prestan a ello, se contraten estrellas nacionales de la televisión que tienen mucho tirón mediático, pero muy poca idea de doblar la voz de otro. En estados Unidos funciona esa táctica comercial por el simple hecho de que allí ponen sus propias voces (tarea mucho más sencilla). Además, allí la profesión de doblador no existe, porque las películas suelen ser en inglés y las que no lo son se proyectan en su versión original con subtítulos añadidos. En nuestro país, sin embargo, hace años que gozamos del privilegio de tener unos estupendos dobladores que nos permiten disfrutar del cine de todo el mundo en nuestro idioma, olvidándonos de que realmente las voces que oímos no son las originales, cosa que por desgracia no sucede en El Espantatiburones. El único que está bastante bien es Pepe Sancho, que demuestra su veteranía tanto en la interpretación como en el doblaje; los demás nos hacen creer que estamos más que en los numerosos “gags” de El Padrino, Titanic o Tiburón con los que nos topamos, en un episodio de “Aquí no hay quien viva”; especialmente Fernando Tejero, al que da vergüenza ajena oír cantar “a lo Will Smith” o autopromocionarse pidiendo “un poquito de por favor” cuando no viene a cuento, convirtiendo una película con posibilidades en su cortijo particular. Por lo demás, la fórmula a medio camino entre el humor infantil y ácida ironía para no tan niños –denominación de origen de la Dreamworks-, salpicada con continuas referencias a películas y actores –o incluso directores- de culto, resulta correcta y taquillera a la vez. Sin embargo, ni el guión es comparable al de Buscando a Nemo (ellos se han empeñado en comparar con tanta competencia descarada), ni el protagonista tiene el gancho de aquél. Destaquemos pese a todo, además de su estética, alguna “marca de la casa” como la interpretación paralela que de su trama se puede llevar a cabo. Se insinúa claramente una doble lectura en la historia con el amaneramiento de Lenny, un inocente tiburón blanco que oculta ante su familia (especialmente ante su padre, el temible escualo patriarca del hampa) su verdadera identidad por miedo al rechazo. De esta manera apta para todos los públicos se aborda un tema que, aunque nunca llega a nombrarse, era hasta el momento impensable en una película de animación con visos comerciales. Dirección: Vicky Jenson, Bibo Bergeron y Rob Letterman. Título Original: Shark Tale. País: USA. Duración: 90 min. Género: Animación, comedia. Voces de los Personajes: Fernando Tejero, Pepe Sancho, Santiago Ramos, María Adánez, Natalia Verbeke y Mercedes Milá. Música: Hans Zimmer. Puntuación: 6
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