Juan Carrasco De las Heras nació en Ceuta en abril de 1976, aunque desde hace años vive principalmente en Granada, donde cursa la carrera de Física.

Su mayor afición y pasión desde la infancia es el cine de todas las épocas y estilos, que lo ha convertido en un todoterreno de la materia. Colaboraciones en revistas universitarias entre otras publicaciones, cursos de crítica en la Facultad de Filosofía y Letras y otras actividades socioculturales han dado salida a sus inquietudes entre las que el cine siempre ha contado con un lugar de honor.

Desde julio de 2004 es el responsable de una sección semanal titulada "La Opinión del Espectador" en el diario "El Faro de Ceuta". Se declara ferviente admirador del Clint Eastwood director de cine, de la corrosiva ironía de Groucho Marx y de Vito Corleone. En las largas temporadas que pasa fuera de su ciudad, siempre tiene un segundo de nostalgia cuando le cuenta a alguien que es un "homínido ceutí" en el exilio.

Email: corleonne76@yahoo.es








Fila 7
Ceuta, 4 de octubre de 2004
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El Color del Miedo
Juan Carrasco

El Bosque

Ser el director capaz de crear una película de impacto mundial que haya marcado una época tiene, por supuesto, un gran mérito y está al alcance de muy pocos. Si es además con el añadido de ser su primera obra, disfrutará también de la ventaja (a nivel económico y de prestigio) de la expectación popular en cada uno de sus estrenos. Pero no todo son ventajas; puede ocurrirle que si la cinta de la que hablamos es la obra maestra de su carrera (aunque aún este comenzando), el resto de lo que haga será siempre criticado tras la inevitable comparación y difícilmente contentará a un público exigente en exceso. Algo así le ocurre a M. Night Shyamalan, eternamente conocido por ser el responsable de El Sexto Sentido; y es que contentar a la mayoría del público hagas lo que hagas está solamente reservado a los grandes artistas de la imagen como vehículo de emociones, como los míticos John Ford, Alfred Hitchcock o Billy Wilder. Si se tiene todo esto en cuenta y no pretendemos encontrar en El Bosque una película del género de terror, esta inteligente fábula sobre las relaciones humanas y el terrible poder que pueden llegar a ejercer los miedos interiores de una sociedad no nos defraudará (además de hacernos reflexionar, que es sin duda el principal objetivo del director).

La historia, ubicada en pleno siglo XIX, nos lleva hasta una pequeña aldea, donde la inquietud flota en el ambiente debido a una latente amenaza que se cierne sobre sus habitantes: unas terribles criaturas viven en el bosque que los rodea. Sin embargo, existe el pacto de coexistencia mientras ninguna de las partes pise el terreno del otro. Esto aislará por completo la aldea del resto del mundo, dejándolos así habitando en un “microclima” de inocencia, autosuficiencia y contenida felicidad acotadas por un muro de temor con forma de banderitas amarillas que delimitan físicamente la frontera entre su hogar y el espeluznante bosque prohibido de sus alrededores, morada de las temidas criaturas. Eso sí, los protagonistas de este film deben tener en cuenta algunas reglas impuestas, como la de evitar el color rojo, que atrae al enemigo, o referirse a él como “aquellos de los que no hablamos”, aunque esto último se antoje ridículo teniendo en cuenta que pasan mencionándolos la mayor parte de los 108 minutos que dura todo. Como película de actores que es, no podíamos dejar de hablar de la brillantísima interpretación en éste su primer trabajo de Bryce Dallas Howard –huele a nominación–, especialmente meritoria por destacar estando acompañada de un gran reparto. Shyamalan sigue fiel a su estilo con planos fijos de larga duración, bella fotografía, suaves pero importantes movimientos de cámara que acompañan a los personajes y con el ojo siempre atento a los más mínimos detalles entre los que podemos encontrar su ya clásica aparición al mas puro estilo Hitchcock; esta vez unida a su también clásica escena en que nos muestra un reflejo de algo durante unos segundos. Ambos son elementos que forman parte de todas sus obras. Queda decir en el aspecto técnico, sin embargo, que el compositor vuelve a caer en uno de sus mayores vicios: el uso de molestos golpes sonoros para provocar con ello que el espectador dé un brinco en su asiento. Por supuesto, tratándose de este director, también nos toparemos con esperadas sorpresas que no deben ser mencionadas aquí por el bien de su interés, porque sin duda esta es una película de ver, oír y callar.

Dirección y Guión: M. Night Shyamalan. Título original: The Village. País: USA. Año: 2004. Duración: 108 min. Intérpretes: Joaquin Phoenix (Lucius Hunt), Adrien Brody (Noah Percy), Bryce Dallas Howard (Ivy Walker), William Hurt (Edward Walker), Sigourney Weaver (Alice Hunt). Música: James Newton Howard. Fotografía: Roger Deakins. Producción: M. Night Shyamalan.

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