Juan Luis Aróstegui Ruiz es Licenciado en Económicas. Director del IES Puertas del Campo, Secretario General de la Unión Provincial de Comisiones Obreras en Ceuta (CCOO) y Fundador del Partido Socialista del Pueblo de Ceuta (PSPC) del que actualmente es Coordinador de Política Municipal. Fue concejal y diputado de la Asamblea de la Ciudad de Ceuta entre 1.987 y 1.999, ostentando el cargo de Concejal de Economía y Hacienda entre Octubre de 1.988 y Mayo de 1991 en el Gobierno de PSOE-PSPC-CDS.

Columnista semanal de "El Faro de Ceuta" desde el año 2.001, con una sección titulada "El Dardo de los Jueves", donde da su visión sobre temas políticos y socialres, de actualidad o con repercusión en nuestra Ciudad. En el año 2.002 publicó un libro "Ceuta, a corazón abierto", en el cual se mostraba una selección de esos escritos publicados cada Jueves.







El Dardo de los Jueves
Ceuta, 15 de octubre de 2009
 BLOGS
Carta a la Unión Europea
Juan Luis Aróstegui
 

Juan Vivas como alcalde nuestro, que es, ha enviado una carta a Europa para que se apiaden de Ceuta y nos traten bien. Entrañable y enternecedor. Como Pepe Isbert. El municipio octogésimo sexto en número de habitantes de uno de los veintisiete países que conforman la Unión Europea, ha decidido cartearse directamente con las instancias políticas del ente supranacional para resolver sus cuitas. Tan irrisoria iniciativa despierta un extraño sentimiento entre la vergüenza ajena y la compasión. El Presidente, dotado de amplia experiencia profesional en la materia, sabe que el único interlocutor válido ante las instituciones de la Unión Europea, es el Gobierno de cada uno de los Estados miembros. Por ello sólo existen dos explicaciones posibles a semejante dislate. A cual peor. Una. El Presidente, ya muy gravemente afectado de una sobredosis de adulación aguda, se cree que es Napoleón y se relaciona en plano de igualdad con los más altos mandatarios del planeta. Dos. Su convicción sobre la ineptitud del pueblo de Ceuta ha llegado a tal extremo, que no encuentra límite a la hora de practicar la burla, incluso con cierto sadismo. Probablemente estemos en este segundo caso.

En realidad, se trata de otro episodio (como la autonomía, el régimen fiscal especial, el transporte marítimo, etc) que responde con exactitud al esquema de funcionamiento que ha patentado el PP de Juan Vivas, una vez constatada la exagerada capacidad de absorción de tomaduras de pelo que han demostrado los ceutíes. Saben perfectamente lo que convendría a Ceuta; pero no lo hacen. Quizá porque son objetivos difíciles y no se sienten con fuerza ni apoyo para lograrlos. Por ese motivo sustituyen la acción de gobierno por una campaña de mentira sostenida que sirva para embaucar a la población mientras ganan tiempo (su tiempo). Se irán sin haber resuelto ni uno sólo de los problemas estructurales que estrangulan el desarrollo de Ceuta. Pero habiendo convencido a los ciudadanos de que se han esforzado al máximo, mientras saciaban en la opacidad su voraz apetito personal.

Es cierto que Ceuta está mal conceptuada en el conjunto de la Unión Europea, lo que conlleva una serie de notables perjuicios. Pero esto no ha sucedido repentinamente. Hace ya mucho tiempo que se viene denunciando esta cuestión por parte de diversos sectores de opinión sin que ninguno de los dos partidos grandes (PP/PSOE) haya querido prestar la más mínima atención a esta justa reivindicación. Vivas lleva gobernando casi nueve años, de ellos, cuatro, con un Gobierno de la Nación del PP con mayoría absoluta. Teóricamente la situación ideal para promover el cambio de estatus ahora pretendido, y sin embargo, no hizo absolutamente nada. Elocuente pasividad.

A pesar de ello, podríamos aceptar que "más vale tarde que nunca", y aplaudir el inicio del proceso aunque haya sido tardío. Lo que ocurre es que no es verdad.  Si lo fuera, el camino seguido habría sido muy distinto. En primer lugar porque lo lógico y conveniente es que esta propuesta fuera acompañada de la petición de inclusión en la unión aduanera. De hecho esta eventualidad debería servir de contundente argumento para justificar el cambio propugnado. Se tendría que definir un estatus más moderno y mejor adaptado a la realidad que contemple todas las especificidades, y un régimen transitorio que garantice la protección de los intereses de Ceuta. Pero el Gobierno de la Ciudad prefiere paralizar intencionada e irresponsablemente esta decisión para favorecer los intereses de una minoría empresarial que se beneficia del sistema actual. Por otro lado, también parece obvio que una aspiración de esta naturaleza, que además debe ser tramitada ineludiblemente por el Gobierno de la Nación, debería contar con un aval político y social acorde con la envergadura y complejidad del fin perseguido. A estos efectos se antoja como fundamental el apoyo a la causa de los grupos parlamentarios del PP y del PSOE (que tanto presumen de compromiso con Ceuta), y de la dirección federal de las centrales sindicales y de la confederación de empresarios. Ni siquiera han intentado recabar estas adhesiones. La razón es muy simple. No existe la menor voluntad de cambiar nada. Lo único que pretenden es que los ceutíes sigan pensando que el amable Vivas se desvela por ellos. Aunque sea una burda mentira.

El autor del weblog es el único responsable de su contenido ya que este website no interviene en forma alguna en su redacción.