Juan Luis Aróstegui Ruiz es Licenciado en Económicas. Director del IES Puertas del Campo, Secretario General de la Unión Provincial de Comisiones Obreras en Ceuta (CCOO) y Fundador del Partido Socialista del Pueblo de Ceuta (PSPC) del que actualmente es Coordinador de Política Municipal. Fue concejal y diputado de la Asamblea de la Ciudad de Ceuta entre 1.987 y 1.999, ostentando el cargo de Concejal de Economía y Hacienda entre Octubre de 1.988 y Mayo de 1991 en el Gobierno de PSOE-PSPC-CDS.

Columnista semanal de "El Faro de Ceuta" desde el año 2.001, con una sección titulada "El Dardo de los Jueves", donde da su visión sobre temas políticos y socialres, de actualidad o con repercusión en nuestra Ciudad. En el año 2.002 publicó un libro "Ceuta, a corazón abierto", en el cual se mostraba una selección de esos escritos publicados cada Jueves.







El Dardo de los Jueves
Ceuta, 7 de mayo de 2009
 BLOGS
Torcer una esquina
Juan Luis Aróstegui
 

"Es igual que nuestras vidas, que cuando todo va bien, / un día tuerces una esquina y te tuerces tu también".  Esta estrofa de una magnífica canción de Adolfo Cabrales (Fito y Fitipaldis) refleja con exquisita maestría esa amarga sensación de que en un momento de la vida, de manera inexplicable, todo sale mal. Es una experiencia de la que nadie está a salvo. En esta situación se encuentra el Gobierno de la Ciudad. Gozaba de las mejores condiciones imaginables para desarrollar una brillante gestión durante este segundo mandato (segundo y medio para ser exactos). Y sin embargo ha embarrancado estrepitosamente. El Presidente se deshace en ímprobos e inútiles esfuerzos por desprenderse de una viscosa amalgama de corrupción, ineptitud, egoísmo y maldad que convierte la acción de gobierno en pura bazofia. No se sabe a ciencia cierta la esquina que ha torcido Juan Vivas. Se especula que pudiera ser la Manzana del Revellín, o la incorporación del Presidente del PP al Gobierno, o la extraña confianza depositada en los detritos del gilismo; o los aires podridos importados del PSOE de Andalucía en la persona del siniestro Jefe de Gabinete devenido en "alter ego" con mando en plaza;  o un cambio de perspectiva provocado por el hastío y la falta de motivación. Quizá sea una mezcla de todo lo que lo ha dejado hecho fosfatina. Irreconocible. Prueba irrefutable es la infernal concatenación de despropósitos que están cometiendo. El último dislate es la construcción de un edificio en el antiguo cuartel del cincuenta y cuatro para trasladar allí las instalaciones de la Universidad de Granada. Una inversión presupuestada en seis  mil millones de pesetas (terminará en siete mil), que se empezará a pagar a partir de dos mil doce. Soberbio.

El replanteamiento de la oferta universitaria de Ceuta es una cuestión trascendente y urgente porque de ello depende, en gran medida, la formación del capital humano sobre el que debe descansar el futuro. Pero, evidentemente, el local no es, ni mucho menos, el elemento fundamental. Y en cualquier caso, lo que resulta insoslayable, es el consenso con las administraciones competentes sobre el diseño del nuevo modelo universitario. Poner en marcha esta iniciativa al margen del Ministerio de Educación y de la Universidad de Granada es, sencillamente, una solemne estupidez. Los más suspicaces lo explican en función de un desbordado furor adjudicatario inducido por la cercanía del horizonte de la jubilación. Los mejor intencionados lo ven como una demostración de rabieta infantil impropia de gobernantes responsables. Lo cierto es que el Gobierno gastará más de seis mil millones (que pagará la próxima corporación) en unas dependencias que nadie sabe lo que albergarán. Si al final todo queda en un simple cambio de ubicación, el ridículo puede ser digno de figurar en la más selecta antología del disparate.

Estaríamos sólo ante una magna estulticia si el despilfarro se produjera desde la abundancia. Malgastar fondos públicos siempre es reprobable. Pero hacerlo cuando las carencias básicas asfixian a la comunidad que se gobierna, es una falta de respeto y consideración a los ciudadanos. Como contraste clarificador baste analizar la gestión del Gobierno en el ámbito de la educación infantil. El Gobierno de la Nación ha establecido como una prioridad loable universalizar el tramo de cero a tres años a través de una oferta suficiente de plazas en toda España. Todas las comunidades, independientemente del signo político de su gobierno, han iniciado planes ambiciosos y acelerados para cumplir este objetivo en el menor plazo posible. En Ceuta, cuando se traspasaron las competencias (en mil novecientos noventa y seis), el Ayuntamiento recibió dos guarderías. Tas una ejemplar gestión municipal (ocho años con Vivas al frente), ya sólo queda una, porque la otra se ha cerrado por deficiencias en la construcción. En la Ciudad existe  una población escolar en este segmento en torno a las tres mil personas. Para atenderla contamos con un centro, una chapuza  prestada  por la iglesia que incumple todos los requisitos legales y tres guarderías privadas de reducidas dimensiones y un precio inasequible para las familias modestas. La única respuesta del Gobierno de la Ciudad es que, dicen, que van a aprobar un estudio de detalle para que, en un futuro, "alguien" construya una escuela infantil. Irresponsabilidad superlativa. Mientras tanto, se gastan más de seis mil millones para dar rienda suelta a sus instintos más primitivos (sean cuales fueran). Lo hacen confiados y arrogantes porque saben que la ciudadanía está profundamente hipnotizada.

El autor del weblog es el único responsable de su contenido ya que este website no interviene en forma alguna en su redacción.