Juan Luis Aróstegui Ruiz es Licenciado en Económicas. Director del IES Puertas del Campo, Secretario General de la Unión Provincial de Comisiones Obreras en Ceuta (CCOO) y Fundador del Partido Socialista del Pueblo de Ceuta (PSPC) del que actualmente es Coordinador de Política Municipal. Fue concejal y diputado de la Asamblea de la Ciudad de Ceuta entre 1.987 y 1.999, ostentando el cargo de Concejal de Economía y Hacienda entre Octubre de 1.988 y Mayo de 1991 en el Gobierno de PSOE-PSPC-CDS.

Columnista semanal de "El Faro de Ceuta" desde el año 2.001, con una sección titulada "El Dardo de los Jueves", donde da su visión sobre temas políticos y socialres, de actualidad o con repercusión en nuestra Ciudad. En el año 2.002 publicó un libro "Ceuta, a corazón abierto", en el cual se mostraba una selección de esos escritos publicados cada Jueves.







El Dardo de los Jueves
Ceuta, 19 de abril de 2007
 BLOGS
Pánico al PSPC
Juan Luis Aróstegui

El PP ya ha iniciado su infame campaña electoral. La oficial. Como era fácilmente predecible atendiendo a los precedentes, el Presidente de la Ciudad y su peculiar partido, convertido en un repugnante pugilato entre medradores al margen de cualquier referencia ideológica; están dispuestos a extremar, hasta el paroxismo, su omnímoda capacidad de manipulación informativa en orden a preservar sus magníficos resultados electorales. Los primeros destellos son sumamente elocuentes. Han organizado un gigantesco y corrupto operativo que prostituye el principio de igualdad de oportunidades, básico en democracia. Es injusto, indigno e inmoral que todos los ciudadanos tengan que costear con sus impuestos la campaña electoral de un partido. Es, en sí mismo, un sabotaje del sistema que lo aparta de los parámetros mínimos de calidad que se le exigen a una democracia moderna. El PP utiliza el dinero publico, cuya única finalidad debe ser atender a las necesidades de la colectividad, para domesticar a los medios de comunicación, decidir la política informativa de cada uno de ellos, discernir entre lo que se publica y lo que no, y prefabricar la realidad que llega a los ciudadanos. El Gobierno de Ceuta arranca del bolsillo de los contribuyentes, entre ellos muchísimos de economías muy modestas, más de mil millones de pesetas anuales para destinarlos a promover sus intereses electorales. Lo hace de un modo directo, a través de una televisión local indecente, e indirectamente ejerciendo un chantaje sutil, que por conocido no deja de ser menos reprobable.

Así que hasta las elecciones, en Ceuta, sólo se podrá ver y oír lo que el PP considere que se adecua a sus intereses. El extraordinario poder de tres periódicos, dos cadenas de televisión, y varias emisoras de radio actuando al unísono, en la misma dirección y con el único objetivo de proteger la imagen del Presidente (que por cierto para evitar cualquier riesgo ya ha anunciado que no debatirá con nadie), hace materialmente imposible que otros mensajes alternativos puedan tener notoriedad suficiente para alcanzar la categoría de competidores. Aquello que pueda alterar, si quiera levemente, el ánimo o el humor del Presidente será radicalmente silenciado, o sepultado por una abrumadora riada de información elaborada y difundida masivamente por una legión de mercenarios que actúan al dictado del PP. Evidentemente para que este festival de la manipulación no pierda toda credibilidad ante la opinión es necesaria una coartada, que a modo de espejismo, refleje pluralidad. El PP decide con cuanto espacio, en que términos, y con que asuntos, puede cada formación política estar presente en la contienda electoral. El guión ya ha sido minuciosamente confeccionado

El PP está muy convencido de su victoria por mayoría absoluta. Por ello su estrategia electoral se va a centrar en dos objetivos. Por un lado, mitigar el impacto negativo que ha ocasionado en su potencial electorado el conocimiento público de su candidatura. Son conscientes de la profunda decepción que ha causado, interna y externamente,  una lista en la que aparece incluso un miembro del GIL (se supone que como tributo o añoranza de la aportación de esta agrupación a la entronización del Presidente).

El segundo objetivo es evitar que el PSPC pueda alcanzar representatividad en la Asamblea. No les preocupa el resultado de UDCE, porque piensan que son electorados impermeables y que su crecimiento (seguro aunque limitado), no va a modificar cualitativamente la situación actual. Están encantados con el PSOE. No les afecta que, en el mejor de los casos, puedan subir algún escaño. Han vivido felices sin oposición. El PSOE funciona como una devaluada terminal de las consignas del Gobierno de la Nación que a nadie interesan, cuando no se dedica a formular una retahíla de críticas de bajo perfil sobre aspectos intrascendentes de la política municipal, absolutamente inofensivas. Lo único que verdaderamente temen es que el PSPC pueda volver a la Asamblea. Tienen pánico al PSPC. Saben perfectamente que, independientemente del número de concejales que pudiera obtener, el PSPC va ser implacable con la corrupción. Va a ser valiente e indomable en la defensa de los intereses de Ceuta. Va ser irreductible en su afán de procurar el interés general. Va ser  inflexible en su compromiso con los más necesitados. Este sí es un nuevo escenario que les asusta y que van a intentar impedir a toda costa. La cacería ha comenzado.

El autor del weblog es el único responsable de su contenido ya que este website no interviene en forma alguna en su redacción.