Juan Luis Aróstegui Ruiz es Licenciado en Económicas. Director del IES Puertas del Campo, Secretario General de la Unión Provincial de Comisiones Obreras en Ceuta (CCOO) y Fundador del Partido Socialista del Pueblo de Ceuta (PSPC) del que actualmente es Coordinador de Política Municipal. Fue concejal y diputado de la Asamblea de la Ciudad de Ceuta entre 1.987 y 1.999, ostentando el cargo de Concejal de Economía y Hacienda entre Octubre de 1.988 y Mayo de 1991 en el Gobierno de PSOE-PSPC-CDS.

Columnista semanal de "El Faro de Ceuta" desde el año 2.001, con una sección titulada "El Dardo de los Jueves", donde da su visión sobre temas políticos y socialres, de actualidad o con repercusión en nuestra Ciudad. En el año 2.002 publicó un libro "Ceuta, a corazón abierto", en el cual se mostraba una selección de esos escritos publicados cada Jueves.







El Dardo de los Jueves
Ceuta, 27 de abril de 2006
 BLOGS
Haciendo el ridículo
Juan Luis Aróstegui

El Ministerio de Administraciones Públicas, en un comunicado oficial, ha dado por cumplido el compromiso que contrajo el Presidente del Gobierno en su visita a Ceuta. Debemos inferir que el contenido del ambicioso proyecto del PSOE para Ceuta, consiste en sentar en una mesa a una patética representación del Gobierno de Ceuta (y Melilla) para mofarse de ellos anunciándoles la creación de Grupos de Trabajo que van a estudiar, eso sí con mucha profundidad, las cuatro simplezas que el osado Presidente de la Ciudad ha sugerido a modo de rogativa.

Es curioso, e incluso divertido, observar cómo se burla el Gobierno del PSOE de un cándido e ingenuo PP local, cuya desbordante mayoría absoluta carece de peso específico en las relaciones bilaterales entre administraciones. Resulta cómica la solemnidad con la que interpretan unos y otros la versión política del juego de las “muñecas rusas”, concebido con la única intención de ganar (o perder) tiempo. Se reúnen los Presidentes de las Ciudades con el Ministro para crear una Comisión de Coordinación. En ésta se reúnen varios Consejeros con la Secretaria de Estado para crear Grupos de Trabajo. En éstos se reunirán los Jefes de Negociado para crear células de análisis, que darán lugar a una reunión de auxiliares administrativos para fundar núcleos de concreción, de manera que al final de un prolongado periplo, a lo mejor, de una reunión entre el telefonista del Ayuntamiento y el ordenanza del MAP, obtenemos alguna respuesta. Para entonces ya se habrá consumido la legislatura.

Al menos, ya conocemos una conclusión taxativa que coincide plenamente con las previsiones que se han podido ir hilvanando desde que el PSOE ganó las elecciones. Ceuta no puede esperar nada del Gobierno de la Nación. Porque  no tiene la voluntad política que se precisa para abordar los graves problemas estructurales que afectan a nuestra Ciudad. Pero hay una segunda conclusión aún peor, si cabe. El Gobierno de la Ciudad no tiene la valentía ni el carácter suficiente para reivindicar con coraje las soluciones que Ceuta necesita. El catálogo de peticiones que ha elevado al Ministerio de Administraciones Públicas, inconsistente e irrelevante hasta la nimiedad, pone de manifiesto que el PP se ha inclinado por satisfacer sus aspiraciones partidistas orillando los intereses del conjunto de la ciudadanía. Por ello han reclamado capacidad para aprobar el planeamiento urbanístico, para gestionar los planes de empleo, y más dinero  (bajo la excusa de atender asuntos sociales que siempre despierta más sensibilidad). Y se han olvidado del Estatuto de Comunidad Autónoma, de la crisis económica y el paro, y del abuso de las navieras, por ejemplo. Es complicado encontrar argumentos solventes que avalen su propuesta. En primer lugar porque todas las cuestiones que se someten a discusión las pudo resolver el PP cuando gobernaba con mayoría absoluta y no lo hizo. Se ven en la tesitura de explicar, sin quedar en evidencia, cómo hoy es perentorio lo que ayer era innecesario. Pero es que además la operación desprende un insoportable aroma a trampa.

Es inevitable pensar que quieren rescatar las competencias en urbanismo para intentar legalizar, a tiempo, “el pelotazo” de la Manzana del Revellín (obra declarada ilegal por los tribunales de justicia, en la que se van a invertir más de ocho mil millones para, entre otras cosas, construir un centro comercial del que van a obtener jugosos beneficios  los que auparon al PP al poder); y para poder pergeñar con comodidad el nuevo “proyecto/pelotazo comercial” (ahora ilegal) en el puerto deportivo. Escasa autoridad moral.

Es fácil deducir que buscan administrar los planes de empleo  para aumentar la cuota de clientelismo político ante las próximas elecciones en determinados sectores de la población poco proclives a la concepción elitista de la derecha. Empleo por votos. Electoralismo en estado puro.

Pedir más dinero provoca vergüenza ajena. Porque una vez alcanzado el volumen de recursos que el Estado transfiere al Ayuntamiento de Ceuta, cualquier aumento (no olvidemos que sufragado con el esfuerzo fiscal de muchas familias humildes) debe estar muy bien justificado. No parece que un Gobierno que se gasta más de mil millones de pesetas al año en pagarse a sí mismo, en financiar el deporte profesional y en subvencionar (o comprar, según la opinión de cada cual) a los medios de comunicación, esté en condiciones de exigir más fondos públicos. Absoluta ausencia de principios éticos.

Con estos planteamientos van a conseguir que hasta el PSOE lleve razón cuando se oponga a sus pretensiones. ¡Que ya tiene mérito!

No importa. Inasequibles al desaliento, e imbuidos de ése espíritu alegre e ilusorio que contagia nuestro afable Presidente, siempre regresarán “moderadamente optimistas”. Aunque todos sabemos que en realidad se llama haciendo el ridículo.

El autor del weblog es el único responsable de su contenido ya que este website no interviene en forma alguna en su redacción.